El “Mimosa tenuiflora” también es conocido como el árbol de la piel, por las propiedades curativas que posee. Los médicos de Coatepeque, Quetzaltenango, lo usan para curar quemaduras.
Por: Rosmery González
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Miguel Figueroa, originario de Coatepeque, Quetzaltenango, acudió de emergencia al hospital de la localidad por una quemadura de segundo grado. Gracias a la corteza de tepezcohuite que los médicos le pusieron en su brazo, la piel tardó 15 días en regenerarse. El director del hospital de ese municipio, Edgar Juárez, dice que lo utilizan desde hace 7 años; mientras que en el centro asistencial de Malacatán, desde hace 15. Ellos compran la corteza seca por libra a los centros mexicanos, por la que pagan Q200 en promedio. El árbol, cuyo nombre científico es Mimosa tenuiflora, es originario de Chiapas, México, pero también crece en terrenos húmedos del noroeste de Guatemala, Honduras, Colombia y Brasil. Aquí en el país es poco conocido. Tratamiento antiguo El nombre tepezcohuite se deriva del nahualt “tepezcuahuitl” que significa “árbol del cerro que sangra”. Su corteza ha sido utilizada desde hace siglos por los mayas para curar enfermedades de la piel. Pero fue hasta 1984 que comenzó a comercializarse. Se trata de un árbol espinoso que llega a medir ocho metros de altura, su tronco tiene un diámetro no mayor de 15 centímetros y tiene una apariencia seca y pálida. Sus hojas miden entre 10 a 25 centímetros de largo, y están compuestas de 20 a 40 hojuelas, sus flores de color blanco amarillento tienen espigas. Lo que se utiliza para las curaciones es la corteza seca que se tritura y se coloca en la piel. De acuerdo con Adrián Sierra, médico naturista, la población desconoce de qué árbol se trata y lo tala como cualquier otro, lo cual es lamentable. “También es utilizado para la caída del cabello”. En otros países es utilizado para leña o carbón, construcción de cercas y delimitación de potreros. Como usarlo Eduardo Cruz, jefe de emergencias del hospital de Malacatán, explica que para utilizarlo primero se debe lavar el área afectada, quitar las ampollas y tejido quemado, lavar con solución salina estéril y aplicar sobre la piel como si fuera un salero. La corteza se adhiere a la piel hasta formar una costra oscura que se desprende a partir del duodécimo día . “La ventaja es que se aplica una sola vez, hasta que seca y cae. En cambio, en otro tipo de tratamiento se debe realizar debridamientos (limpieza) diarios, aplicar sulfaplata por varios días, lo que ocasiona molestias e inconvenientes para el paciente”, señala Cruz. La corteza que los médicos utilizan ya fue esterilizada previamente en el mismo hospital. |
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