Dice el profesor Arturo, en su primera sesión taller, que “el cuento” es un tema literario que le da vía libre a la imaginación. Para este caso, el lobo que se come a la Caperucita Roja nos sirve de inspiración. Pero el hambre que nos viene encima a los guatemaltecos no es originado por la creatividad, sino de una dramática realidad.
La problemática nacional atropella sin misericordia a la gente del sector medio de la población para abajo. Asistí a la presentación de la iniciativa de ley que la Universidad de San Carlos propone como anteproyecto al Congreso de la República para cuando se promulgue la “Ley de Defensa del Consumidor y del Usuario”. Su contenido deja mucho que desear. La Usac, como unidad académica por excelencia, aborda con absoluta ligereza el problema. Quiero llamar muy seriamente la atención en este asunto tan delicado a quienes son los responsables de avalar este documento. Mis elementos de juicio son los siguientes: dicho proyecto propone que el Órgano de Postulación sea la Asamblea de los Colegios Profesionales, que se integre un órgano colegiado de dirección y que se nombren distintos procuradores distribuidos dentro del territorio nacional.
Planteo las siguientes interrogantes: ¿es la academia la única institución capacitada para atender los temas de interés nacional dentro de las entidades que participan con la sociedad civil?, ¿cuál ha sido históricamente el continuo y valiente aporte de los colegios profesionales en la construcción positiva del país?, ¿cuál es el beneficio de aglomerar funcionarios para un solo fin?, ¿acaso no es más importante una institución fuerte y sólida? Me pregunto: ¿no tenemos ya suficiente con un solo Procurador de los Derechos Humanos, un Fiscal General y un Contralor General de Cuentas, como para multiplicarlos? Hay que buscar la eficiencia, no la multiplicidad igualmente ineficiente. Es el momento de iniciar la reforma del Estado con participación de mujeres capacitadas que forman parte de la sociedad civil. Este género es más sensible y conocedor del tema, son usuarias y consumidoras naturales del núcleo familiar.
De lo contrario, veo el camino propuesto por la Usac como un destino para que el lobo nos devore a todos, no solo a nuestra Caperucita Roja con todo y canasta básica.
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2 comentarios:
sergio licardie V.: (2008-05-17 11:04:58 horas)
El problema no es proponer una ley del consumidor. El problema es que el consumidor, si no cambiamos los modelos, no va a tener dinero para consumir y menos podrá demandar a quien lo quiere estafar. Sobre eso fue el demagógico título del artículo. La USAC a dejado de ser formadora de profesionales para el gobierno y otras estructuras la han desplazado a pesar de los socialdemócratas al poder. La propuesta que presenta, según la información, es demasiado masificada de promotores y es realmente producto de una dinámica de masificación sobrada en gente y tiempo para un proyecto que se necesita con rapidez y que en la práctica no funciona mas allá de poner de acuerdo a las partes y poner multas.
Juanpa Escobar: (2008-05-17 09:18:24 horas)
En la USAC ya solo quedan bobos bien intencionados, al proponer esa cosa de bajo impacto contra el hambre de los pobres (quizá favorecería más a la clase media minoritaria). Pero una propuesta correcta, políticamente correcta para la gente racional (aunque políticamente incorrecta para los cachurecos y demás gente obtusa) sería un proyecto de Ley de Control de la Natalida de los Pobres y de los Paupérrimos, que no sería discriminatoria porque los ricos y los de clase media ya autocontrolamos nuestra natalidad. Para disminuir las bocas hambrientas en el corto, medio y largo plazo. En la USAC jamás se atreverían.
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