*Según se informa, el ex gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer –que perdió el puesto a raíz de un liviano y profesional desliz amoroso magnificado por los medios de prensa– emitió últimamente, sin duda con base en su propia experiencia, dudas que el reembolso de US$600 enviado a todos los contribuyentes de la Unión Americana por el Gobierno Federal –vacuna antirecesión ideada por la administración Bush– ayude a paliar la crisis económica que atraviesan hoy los hogares estadounidenses.
He aquí las conclusiones del ex gobernador.
Si el reembolso lo gasta en Walt–Mart, ese dinero de una manera u otra terminará en China. Si se usa en gasolina, gas, etcétera, ello favorecerá las finanzas árabes y del venezolano furibundo antiyanki Chávez. Si se compra una computadora, estará beneficiando a la India. Si consume vegetales, frutas y alimentos crudos, los fondos aterrizarán en México, Guatemala o Honduras. Si desea gastarlo en viajes ecológicos, será Costa Rica la beneficiada. Si adquiere un carro los fondos terminarán probablemente en Japón o Brasil. Y si desea adquirir cualquier artículo de baja calidad, el dinero terminará en las cajas de Taiwán. Por lo cual nada de todo ello ayudará a revivir la economía norteamericana. La solución única –según Spitzer– para que dichos reembolsos federales se fijen en la economía estadounidense, será gastarlos en cerveza local y en prostitutas –excluyendo ello a las importadas, ya que los fondos se tornarían en remesas familiares y enviadas al extranjero para sus familias necesitadas– siendo los dos únicos productos señalados realmente “made in USA”. Claro que ello es la opinión derivada de la experiencia personal de Eliot Spitzer, aunque no sabemos si este juicio de valor lo emitió antes o después de su desafortunada affaire con una prostituta cuya nacionalidad sigue aún sin aclararse.
*Y para que evalúen lo pobre de las predicciones económicas, he a continuación unas pocas expresiones de dolencia de ciudadanos norteamericanos durante los años cincuenta. Juzguen ustedes y comparen con la actualidad.
–“¿Sabe usted que el correo nacional piensa cobrar diez centavos por el porte de una sola carta enviada de Houston a Chicago?”. 1951.
–“¡Si el Gobierno aumenta a US$1 el salario mínimo/hora, será imposible ya contratar ayuda para mi tienda de comestibles!”. 1952.
–“¡Cuando yo empecé a manejar, nunca pensé que tuviera que pagar hoy US$0.29 el galón de gasolina!”. 1953.
–“Si los precios siguen subiendo, no se podrá ya llenar la carretilla en el supermercado con US$10, como lo fue hasta hace poco” . 1955.
–“¿Saben ustedes que le pagarán US$75 mil a ese beisbolista solo por jugar a la pelota esta temporada? A ese paso, los deportistas terminarán por ganar más que el Presidente de EE.UU.” 1958.
¡Qué tal y de ello hace solo medio siglo!
Agregar comentario:
2 comentarios: