El conocido discurso victimizado del PGT le sirve a Shetemul.
Mario Roberto Morales
Una cosa es develar una pregunta capciosa cuya formulación lleva a una respuesta cajonera que conviene a la oligarquía, y otra muy diferente es negar un derecho, como tergiversa Haroldo Shetemul (‘PL’ 4–5–08) al decir: “Creo que las nuevas generaciones tienen derecho a cuestionar el pasado reciente de nuestro país, sin que los (sic) tachemos de que sirven a intereses oligárquicos”.
Por supuesto que “es sano e interesante que haya una visión crítica hacia un fenómeno que modificó drásticamente a nuestra sociedad”, pero ocurre que detrás de la pregunta “¿valió la pena la guerra?” no hay “una visión crítica”, sino una mera descalificación implícita del conflicto armado, pues remite sus “logros” a la “democracia” que padecemos.
Según Shetemul, “la guerra pudo ser la opción que escogió un grupo de militantes de izquierda para expresarse políticamente, pero a la vez condenó y cerró cualquier forma de expresión pacífica de otros sectores de izquierda. El PGT, por ejemplo, fue torpedeado y llevado a la división para que tomara las armas, mientras la socialdemocracia era vista como una opción vendida a la oligarquía”.
El conocido discurso victimizado del PGT, le sirve a Shetemul para perfilar la opción armada como si hubiese sido un antojo localista y no parte del debate interno de las izquierdas. El PGT no era tan pacífico como él quisiera, pues por algo recaen sobre ese partido sospechas de haber participado en el asesinato de Turcios Lima, precisamente porque este impulsaba la lucha armada y el PGT buscaba rutas electoreras pactando con las derechas. En cuanto a la socialdemocracia, el desprecio de los guerrilleros hacia ella formaba parte también del debate interno de las izquierdas y respondía a criterios muy parecidos a los que se esgrimían contra los partidos comunistas. ¿Errores? Talvez. Pero puestos en su contexto.
Cuando digo que uno de los desenlaces no previstos del conflicto armado fue el autonomismo del movimiento indígena, no estoy diciendo, como tergiversa Shetemul, que este movimiento fuera causado por la guerra. Por eso, su juicio de que “el desarrollo del movimiento indígena no es necesariamente producto del conflicto armado, ya que se comienza a desarrollar en forma paralela”, es una “aclaración” al aire. Sobre esto hay un capítulo entero en La articulación de las diferencias o El síndrome de Maximón.
Aunque Shetemul busca salvar la “democracia” que padecemos y Font no, coincide con este al decir que: “El principal producto de la guerra fueron los acuerdos de paz, porque crearon espacios democráticos que antes eran inexistentes. Se puso término a la desnaturalización del Estado, violento y terrorista que coartaba las libertades básicas”. Yo lo veo de otra manera. Un producto directo de la derrota de la URNG fueron los claudicantes acuerdos de paz, que sirvieron para oenegizar (dispersar y atomizar) la sociedad política y la civil, a fin de que los capitales transnacionales entraran sin oposición popular y la oligarquía se volviera su socia minoritaria. Esta tarea la realizó la ONU sobornando a las partes para acabar con el simulacro de guerra que milicos y guerrinches escenificaban desde 1982, cuando la derrota militar de la URNG quedó consumada. Por eso, ahora, los movimientos sociales (indígenas y ladinos) dependen de la cooperación internacional.
En lugar, pues, de la volátil ¿valió la pena la guerra?, la pregunta responsable quizá sea ¿cómo se llegó a la guerra, cómo se pactó la paz, y qué herencia y enseñanza nos dejaron los hechos?
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27 comentarios:
Héctor Girón: (2008-06-12 16:40:15 horas)
En toda guerra hay individuos de "inteligencia militar" y "contrainteligencia militar", en el caso de la maldita guerra entre el ejército de los ricos y el ejército de los pobres (económico-político y social), ambos ejércitos penetraron a sus elementos en la parte contraria (orejas, esbirros, militantes, etc.), todas las instituciones publicas, incluyendo las universitarias y es indudable que el ejército gubernamental tiene más recursos de toda índole para ganar la guerra, inclyendo el apoyo ´material y psicológico del imperialismo norteamericano. Murieron muchos intelectuales y también gente que fué "convencida de la causa, sin comprender en un 100% el fenómeno, así como muchos inocentes", hoy solo quedan seudolíderes y uno que otro intelectual con buenas intenciones, pero que no encuentra lugar donde ubicarse porque todo huele a podrido, por su parte, la oligarquía quedó bien parada, lo cual incluye a escritores que ganan buenos salarios por escribir pajas y falacias que la población consume y a veces no puede digerir de manera lógica. Toda la vida los seres humanos han luchado por defender sus derechos, ya sea en forma política pacífica o por la vía armada, en todas partes del planeta, aunque lo ideal sería comprenderse todos por la vía pacífica, "ojalá". "Que viva los héroes y mártires de la revolución nacional e internacional".
josue augusto perez figueroa: (2008-06-11 21:20:18 horas)
Para saber si la guerra valio la pena, sugiero que se derogue la actual constitucion politica y se de vigencia a la de 1964. Que retornen los partidos MLN (de gratan recordacion) y otros partidos de ultraderecha. Digo esto porque mis dilectos blogeros no han mencionado los cannoes constitucionales que estaban viegentes en aquel entonces.
Me gustaria que los nobeles generacionales leyeran por curiosidad aquella Consitucion y la actual y sacaran sus conclusiones.
Tambien me gustaria saber que tanto saben de la historia de Guatemala, y si jhemos ido para adelante o para atras, o si ya salimos de la colonia, si tenemos rasgos latifundistas, militaristas, y otros no menos importantes.
En otras palabras, si la situacion actual para todos los guatemaltecos es satisfactoria o no o en que momento hubo un giro de 180 grados en direccion al desarrollo. En fin, una discusion que arroje luces sobre nuestro futuro.
En mi opinion somos algo sadomasoquistas, nos gusta que nos hagan y a su vez hacer dano. Hechar sal a la herida ajena.
Si yo fuera victima del conflicto armado, me gustaria que hubieran mas victimas porque a mas victimas mas dinero de resarcimiento.
Realmente Carlos Alberto Figueroa Castro era mi hermano, era del PGT y fue vilmente asesinado en el regimen de Lucas Garcia. El no iba armado. Y si el tenia cuentas con la justicia, lo logico era lo que lo hubieran sometido a juicio, pero evidentemente fue una ejecucion extrajudicial.
No lloro a mi hermano, sino que es un ejemplo para mi, porque el murio luchando por sus ideales a sabiendas de que era perseguido pero nunca anduvo armado.
Mis sobrinos salieron exilados y lograron salir adelante.
En lo que a mi respecta, opino que la guerra si valio la pena porque se abolio la Constitucion Anticumunista que era un verguenza nacional. Los de Dios Patria Libertad, fue su constitucion, su momento de gobernar. El MLN y la URNG, polos opuestos en la contienda politica tambien lo fueron en lucha armada. El MLN fue un movimiento politico y a la vez de lcuha armada (La Mano Blanca, por ejemplo).
Saludos
NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION
Luis Godoy: (2008-06-11 21:16:51 horas)
Ademas de observar que ganamos con la guerra, tambien podria analizarse que pudimos haber perdido(o ganado) si la guerrilla hubiera logrado tomar el poder, si guatemala fuera hoy un pais comunista...
Barbara Schieber: (2008-06-11 20:35:55 horas)
Vaya, una discusion civilizada.
Veo avances, aunque sean milimetricos.
Alejandra Flores: (2008-06-11 20:15:08 horas)
Señor Morales:
Lamento que sea usted el que ahora se tergiversa a si mismo, superar significa: "aventajar, ser superior, hacer algo mejor", y no los sinóminos que usted le atribuye. Si lo que escribió es una estupidez (como usted mismo dice) no lo se, pero esta escrito y publicado. No "saque de contexto" nada, la citas referidas son válidas para quien quiera verificarlas. Sobre el texto de Cardoza, sino da nombres no veo para que mencionarlo.
Hasta donde se sabe el éxito de un escritor se puede medir por el número de sus lectores, por el conocimiento de su obra o por los libros que se publican sobre su trabajo literario, y por lo que se conoce no existe ningun escritor guatemalteco hasta la fecha, que aventaje o supere en ninguno de estos sentidos a Miguel Angel Asturias.
Cordialmente
Diego Vásquez: (2008-06-11 20:12:32 horas)
A Luis Figueroa:
Mire, no venga acá - por favor - llevándoselas de árbitro en esta discusión. "Sin consignas" dice, y me puede decir en dónde da clases ud? En la Marro verdad, incluso cuando yo he ido a hacer mandados por ahí lo he visto. Ud es de los que publicita gratis el libro de Sabino y asiste cada cierto tiempo (a veces hasta ya sabe uno que con determinado tiempo lo va a hacer) a los programas de Díaz Durán o de Zapeta. Acéptelo sí, ud no es "imparcial" ni nada, y así como pide que no se den respuestas de barricada, dígale a sus alumnos y ex alumnos de la Marro, del CIEN y del CEES que tampoco den respuestas de cajón. Entonces, y solo entonces, puede venir a llevárselas de árbitro acá. Las cosas, antes de exigirlas, se viven primero. Eso sí, estoy de acuerdo con ud con respecto a lo del derecho a hacerse esa pregunta, pero nada más.
A todos:
Espero que estén bien. He seguido el hilo de esta discusión desde que se inició. He notado un cierto ensimismamiento de MRM hacia la opción de las nuevas generaciones de cuestionar - de las formas en que se les de la gana - el conflicto recién pasado (algunos dicen que siguió pero de otro modo, y en parte tienen razón). MRM ha escrito, desde que recuerdo, desde una postura que podríamos calificar como "crítica liberal", pero también he notado que nomás se sale uno del esquema donde él cree ser el que pone las reglas, entonces uno ya sirve a intereses de la oligarquía o cosas similares.
Obviamente estamos ante una situación donde hay muchos que vivieron desde distintos ángulos el conflicto y que son cuestionados por aquellos que no lo vivimos del mismo modo (yo era muy pequeño en esa época y no había nacido cuando fueron las masacres). El hecho de que alguien no haya vivido determinado fenómeno no hace que no pueda hablar sobre él, y cuestionarlo. Entonces MRM no podría hablar sobre la época colonial, por ejemplo, sino solo tendríamos que aceptar las versiones coloniales del asunto. Lo que siento, a mi parecer, es que acá es MRM quien siente su orgullo herido hasta cierto punto a raíz de ese cuestionamiento, y necesita defenderlo.
Al menos desde mi postura personal, si yo me preguntara lo mismo que Font no estaría buscando herir a MRM, por dos cosas: 1) no me interesa, y 2) MRM no es el centro del universo ni el único participante en el conflicto sobreviviente para que solo a él le cayera todo. Hasta cierto punto me parece esnobismo de parte de él el querer defender su postura por medio de alegatos a la oligarquía. A la larga con una postura así hace quedar mal a los pocos críticos de izquierda que hay en este país. ¿Y por qué? Porque para su crítica del liberalismo usa liberalismo mezclado con nostalgia de izquierda. Adorno y Horkheimer advertían ya en Dialéctica del Iluminismo sobre los peligros de usar teorías "caducas" para explicar fenómenos: uno podía, dado el caso, estar afectando más lo que buscaba que favorecerlo. Algo así siento que hace Morales al no permitir (o al no aceptar, tampoco es que lo impida) que haya cuestionamientos de algo que él asume como verdadero.
Finalmente, quisiera añadir que no todas las personas que tienen ONG's o asociaciones de víctimas son unos cosificados vividores de los extranjeros. En Rabinal, por ejemplo, los sobrevivientes buscan como superar ese pasado horrible pero sin olvidarlo, ¿y qué? Es su historia, y se pusieron de acuerdo y pueden hacer eso si quieren ¿no? Menciono esto por los comentarios que no solo ha hecho MRM al respecto de los "lucradores del dolor", sino también otros. No lucran, pero dudo que Dionisio les hubiera dado pisto para mantener una memoria que atenta contra el presente y el futuro (¿y el pasado?) de él y sus conocidos.
Perdón por el desorden de mi escritura. Escribí tal y como se me vinieron los temas, aparte no es un recinto académico acá. Uds comprenderán.
Saludos cordiales a todos,
La derecha, es decir el ejército, la burguesía, los que viven de la política para vender lo que queda del país y junto con un grupo de seudo izquierdistas que huyeron y luego fueron los primeros en regresar al país para oportunistamente gozar de los frutos de la democracia “por la que tanto lucharon” le hacen el juego a los primeros en una lucha ideológica como continuación de la guerra por otros medios que es el de ganar la batalla moral reescribiendo la historia a su manera, a su gusto y a su beneficio histórico e ideológico.
Toda esta ensarta de gentes quieren y buscan una sola cosa: Que no sintamos mal y culpables por haber luchado. Qué nos arrepintamos en el mejor de los casos, golpeándonos el pecho diciéndonos “Por mi culpa. Por mi culpa. Por mi maldita culpa”
Si la izquierda sobreviviente, me refiero a la izquierda que no claudicó, no termina de comprender que el fondo de todo este conjunto de historias repensadas, sumadas a inocentes opiniones de gente bien intencionada, no es más que un esfuerzo por destruir la imagen de los que lucharon de los dos lados, los estaremos dejando que reescriban la historia para que las nuevas generaciones hayan olvidado completamente lo sucedido en la guerra. Por un lado pretenden, contratando historiadores, lavar los crímenes que cometieron en el pasado y a la vez desligitimizar el derecho que tuvimos los ciudadanos de oponernos por todos los medios a la imposición fraudulenta y criminal de las derechas militantes del extremismo fascista internacional, consolidadas en torno a militares del ejército, para impedir que cualquier tipo de democracia cortara la posibilidad de seguir gozando de jugosas ganancias facilitadas por los contratos firmados por los gobiernos entreguistas de la riqueza nacional. Se proponen, para cuando las generaciones de las personas que luchamos hayamos muerto, no quede ningún rasgo de sus crímenes de guerra. En cambio, se estudie la guerra como el resultado de jóvenes inconformes e inmaduros con necesidad de aventuras violentas que fracasaron frente a esa institución sólida y responsable que sería el ejército. Así todo el mundo habrá olvidado quienes mataron a los políticos progresistas, a los cientos de sindicalistas, a los cientos de estudiantes y a los miles de campesinos; en síntesis hayan olvidado a las decenas de miles de víctimas asesinadas por políticas y estrategias realmente terroristas. Habrán borrado de la historia y hasta del Internet todo vestigio del odio y la saña con que mataron a Monseñor Gerardi.
Militares protervos y ricos tragaldabas quieren que la culpa de todo lo horrendo no la echemos encima nosotros mismos, mientras compremos (con efímeros espacios) las tablas y los clavos con los que nos han de crucificar eternamente. Después de la venta de Belice, éste sería le chantaje más grande de nuestra historia
Mario Roberto Morales: (2008-06-11 18:21:42 horas)
Alejandra Flores: Si lee todo el ensayo verá que "superar" a Asturias quiere decir, en su contexto, leerlo más, entenderlo más, para no repetirlo, y homenajearlo siendo distintos a él y no imitándolo. . A su pregunta respondo con Cardoza que algunos hemos logrado construir una expresión distinta a la asturiana, y eso es satisfactorio. Nadie "supera" a un escritor de la misma manera que un deportista supera a otro. La tarea de un esceritor es hallar un estilo propio, y algunos lo logramos al margen de Asturias y gracias a él. Por ejemplo, Luis de Lión, el Bolo Flores y yo mismo (valga la flagrante inmodestia)
En cuanto a lo que hice y dejé de hacer en el movimiento armado, la remito al libro citado, para que vea que no fui, somo dice, un simpatizante-comentarista, sino un militante de las FAR y luego del MRP.
Detecto que usted quisiera que yo respondiera que soy un derrotado, pero no creo que pueda complacerla, señorita.
Sergio Belteton: (2008-06-11 18:21:36 horas)
Me extraña Haroldo que cuestionés la guerra interna en Guatemala. Valió la pena? Esa no es la pregunta, la guerra se dio por que no había otra forma de manifestarse política, social y hasta culturalmente. Vos lo sabés como periodista que era imposible exponer las ideas. La única forma de dar a conocer las ideas era a través de periódicos clandestinos; en imprentas clandestinas, tanto en las áreas urbanas como en el campo con los famosos "mimeógrafos portátiles", hechos de madera en los que manualmente se imprimía uno por uno los volantes y se reproducían los periódicos, de la oposición revolucionaria e incluso de sindicatos y organizaciones sindicales y campesinas que eran perseguidas. El hecho que la lucha reivindicativa, tanto sindical como campesina, se hiciera de manera clandestina, utilizando mecanismos de seguridad, dentro de las posibilidades populares, demuestra históricamente, la validez de la lucha armada. No debemos descontextualizar la realidad, la lucha revolucionaria no fue producto de un grupo de muchachos universitarios o de intelectuales de café. La lucha armada en Guatemala para haber durado lo que duró fue producto de la incorporación voluntaria, de los obreros sindicales y campesinos agrarios (como nos recuerda Otto René Castillo) más valiosos de nuestra sociedad a una lucha clandestina, popular y revolucionaria ante la imposibilidad de una forma de lucha democrática y legal. Las emboscadas y hostigamientos al ejército fueron planificadas y llevadas a cabo por estos destacamentos populares, no eran marcianos los que dirigían la lucha armada. Las FAR, el EGP, el ORPA, el PGT eran organizaciones de trabajadores, de campesinos de estudiantes quienes las dirigían y lucharon y murieron por llegar al poder, estando concientes de que era la única forma, tal como la historia nos lo enseña y nadie lo puede negar, en que las dictaduras militares terminarían, dando lugar a un régimen verdaderamente democrático. Regresando al periodismo, y lo sabés Haroldo, la única forma de expresarse válidamente era la impresión clandestina y corriendo riesgo la vida al pintar las paredes en las calles y carreteras del país.
Las pintas y la publicación de periódicos, volantes clandestinos eran un acto de guerra, al igual que las emboscadas y los hostigamientos, la lucha fue creciendo en calidad y cantidad y lamentablemente duró muchos años de sufrimiento popular. Preguntarnos si valió la pena, es preguntarse, valió la pena la rebelión de Espartaco? Valió la pena el sacrificio de los pueblos mayas, aztecas, incas, defendiendo su tierra contra el conquistador? Vale la pena hacer historia o es ésta pregunta una invitación a permanecer como espectadores ante la injusticia y la tiranía?
Byron Lopez: (2008-06-11 18:17:14 horas)
Veo a los diputados y sus negocios ilicitos, veo a la oligarquia aliada del narcotrafico, veo edifcios construidos con dinero de lavado de dolares,y me pregunto esta es la democracia que tanto defienden para Guatemala??? Es absurdo pero en Guatemala parece que se vive el mundo de lo absurdo como lo bueno y lo correcto.
La guerra nos desterro a muchos y los que logramos sobrevivir, lo hacemos fuera de Guatemala por la guerra, de que si valio la pena la guerra y los acuerdos de Paz?? bueno yo perdi a mi hermana secuestrada y torturada y vivo el destierro por eso, sinceramente al ver mi Guatemala actual creo que no solo no valio la pena sino que los lideres de la URNG se equivocaron y en grande, si ahora ni como partido politico pueden mantenerse unidos, esa es la realidad y no solo fueron comprados, sino que ademas claudicaron por unos pocos dolares. Vendieron sus ideales y ademas perdieron la guerra, el Status quo les gano, en Guatemala no gano la democracia, sino la animalada y el narcotrafico. Ganaron los mas deshonestos y perdieron los mas tontos.
Que por eso me desligue del movimiento guerrillero, claro, si yo fui de los que perdi, perdi mi derecho a vivir en mi querida Guatemala, que intelectualmente y profesionalmente soy exitoso, claro que si, pero tristemente vivo fuera de mi querida Guatemala, tierra a la que añoro porque alli quedaron mis recuerdos y mis esperanzas truncadas, que regesaria si ganara la izquierda? NUNCA, porque la izquierda guatemalteca es quizas la mas corrupta de latinoamerica, Vean una muestra en el actual desgobierno.
Mario Roberto Morales: (2008-06-11 17:30:12 horas)
Lo que "le cerró al socialismo democrático cualquier opción de expresión" no fue "la opción guerrillera" sino (de nuevo) la oligarquía, la derecha. Quien mató a Meme Colom no fue la guerrilla sino la derecha. Qué despatarrado cinismo el de querer voltear la tortilla e inculpar al movimiento armado de impedir que la social democracia llegara al poder. Uf. Y así ¿cómo vamos a discutir "el tema (es mejor decir problema) sin prejuiicios y sin consignas?" Desde que contrataron a Sabino en la Marro está en boga tergiversar la historia.
Engler Garcia: (2008-06-11 17:26:00 horas)
Busqué el artículo al que se hace referencia y la fecha correcta de publicación es 4 de junio de 2008
Si la respuesta a la pregunta “¿Valió la pena la guerra?” convenga a este o a otro sector, oligárquico en este caso, según Morales, no quiere decir que quien la articule sirva a esos intereses. Eso es una falacia, en cualquier libro básico de lógica eso se explica.
La respuesta debiera ser conveniente para todos, entendiendo conveniente como “útil”, “necesario”, para encontrar un mismo objetivo que, valga la redundancia, convenga a todos, Omito lo de sectores porque eso sí, me parece innecesario.
Absolutamente todo en la vida, principalmente los hechos históricos, se evalúa a partir de su o sus resultados sean estos cuantitativos o cualitativos. Por supuesto que esta evaluación debe hacerse desde la mas severa imparcialidad. Parece ser que esa imparcialidad se dificulta por estos lares y talvez ese sea el punto de partida. Lo sugería ya Marcela Gereda en una columna anterior. Me parece que el argumento se aplica para este caso. “Ella es una representante de intereses oligárquicos” la pregunta y yo no, por la tanto no la respondo. ¿?
Por otro lado yo tengo un par: ¿En que cambia que un desenlace sea previsto o no?, ¿los no previstos no son causados? brotan, aparecen o ¿cómo es? Obviamente para que un desenlace sea posible siempre van a haber condiciones previstas y no previstas y todas “producen” o influyen en dar forma a un “resultado” (así entre comillas por aquello de los que ven hasta en las palabras intenciones oligárquicas, se podrían usar sinónimos y el asunto queda reducido a un asunto semántico). No sólo somos producto de la guerra pero también somos productos de la guerra. Todos, eso es innegable.
“Sin oposición popular” Otro estereotipo, además ¿qué es “oposición popular”?
Van surgiendo más preguntas relacionadas y empiezan a surgir las respuestas diversas por lo que, dado el tipo de respuesta que implica la pregunta “¿Valió la pena la guerra?” tenga que ser la última en contestarse después de responder a las planteadas por Morales cuyas respuestas han sido numerosamente dadas e igual de fogosas y polémicas.
Por último no creo que la pregunta que ha originado todo este debate sea irresponsable.
Alejandra Flores: (2008-06-11 15:25:24 horas)
Señor Morales:
Agradezco la cortesía de responder, es usted un caballero. Le cuento que tengo la misma edad que tenía usted cuando escribió su citado ensayo, y por lo tanto no tengo las anteojeras de otros para opinar sobre el tema de la guerra o enfrentamiento armado.
Pero, me parece extraño que siendo usted un agudo lector de los comentarios ajenos no interpreto bien mis plateamientos iniciales:
1. Lo que que escribí es que no es lo mismo defender la lucha armada si se ha sido "un combatiente del movimiento guerrillero" que un simpatizante, colaborador o como quiera llamarle. Creo que no leyó bien esta parte. La via de la lucha armada es una acción práctica no sólo una opción teórica o intelectual, es decir, (para que entiendan algunos que opinaron sobre mi comentario), El Che Guevara no sería la figura que es, sí solamente hubiese sido un teórico de la revolución.
2. Complazco su solicitud: "Los escritores jóvenes guatemaltecos debemos alcanzar y asumir el grado de evolución que ha alcanzado y asumido el proceso narrativo en América Latina; por ello debemos proponernos matar a Miguel Angel Asturias como el monstruo que todavía es para nosotros. (...) Además, si de honrarlo se trata, la manera única posible de hacerlo es SUPERANDOLO..." Mario Roberto Morales. Matemos a Asturias. En: El señor Presidente. Colección Archivos FCE, 2000. Página 864. Le reitero mi pregunta: ¿Considera que como escritor guatemalteco ha logrado superar al maestro?
Mil gracias por su respuesta
Alejandra Flores Estudiante de Psicologia
Julio Valdez: (2008-06-11 15:10:11 horas)
Después de leer artículos de Sabino, de la Horra, Mario Roberto y Shetumul y todas las reacciones de los lectores, creo llegar a la conclusión que las heridas del conflicto siguen abiertas y pasaran muchos años para que estas cierren. Pero que las versiones sobre el conflicto van a ser cuestionadas por las generaciones futuras, van a ser cuestionadas. Los jóvenes oficiales del ejército, que no conocieron la guerra más que por un curso o libros cargan con las acciones delictivas de oficiales de los sesentas, setentas, ochentas e incluso de los noventa como la actual militancia de izquierda tiene que superar la asociación del hito del revolucionario con comandantes que lejos estan de tener solvencia moral para asumirse como tal.
A pesar de los miles de libros y revistas publicados, el día de hoy todavía sigue las discusiones en relación a la segunda guerra mundial, y todavía salen aspectos que no teníamos idea hace dos o tres años. Creo que todavía hay mucho de que hablar, y lo peor que podemos hacer es descalificar lo que no se acopla a nuestra preferencia o peor aún descalificar a la persona por descalificar su argumento.
Hugo Novales Contreras: (2008-06-11 14:48:14 horas)
La pregunta que nos hacemos los que no vivimos el conflicto es:
Sabiendo lo que sabemos hoy en cuanto a las consecuencias de la guerra, y si se dieran condiciones similares a las de ese momento (dictaduras militares, Guerra Fría, etc...) ¿acudiríamos a la lucha armada como vía de solución a los problemas que nos aquejan hoy? (tomando en cuenta que los problemas son, a grandes rasgos, los mismos)
A eso viene la pregunta "¿Valió la pena la guerra?". No es deslegitimar la lucha armada para "servir a fines oligárquicos" No es hacerle el juego a la derecha. Descalificar la pregunta por considerarla carente de "visión crítica" es una postura miope y conformista. Es lo mismo que decir: "La guerra fue producto de una coyuntura política. Punto." Si esa coyuntura se volviera a dar, ¿no sería estúpido cargar otra vez con 36 años de guerra, aún conociendo sus consecuencias? Sería estúpido si consideramos que no vale la pena. Pero antes, hay que hacer la pregunta.
(Yo sí me lo he preguntado. Y opino que no. Y me gusta pensar que la mayor parte de mi generación lo ve así)
Miriam Guerra de Reyes: (2008-06-11 14:16:39 horas)
De un fenómeno social que dejó tanta muerte y destrucción no puede decirse que si valió la pena,.. Pienso que la pregunta estuvo mal formulada... ¿Que si se hizo necesaria la guerra? ¿Qué si no hubo otra alternativa? ¿Qué si los objetivos eran buscar un cambio que no se podía lograr por los medios legales? ¿Qué si los poderosos en el país no lo permitían? ¿Qué si el poder económico ha manipulado a los otros poderes para evitar una mejor distribución de la riqueza de nuestro país? ¿Qué si políticos y militares han estado al servicio de quienes se consideran dueños de este pequeño país? ¿Qué si han sacado ventaja de ello? ¿Que si las iglesias, los burócratas, tecnócratas, intelectuales, académicos, prefesionales, estudiantes, ONGs, dirigentes de organizaciones sindicales y sociales, etc. resuelven los intereses de grupos e individuales? ¿Qué los marginados y desposeídos no tenían quién los defendiera? ¿Qué si la mayoría de indigenas estaban entre dichos grupos? ¿Qué si tenían o no la responsabilidad de participar en el conflicto? ¿Qué si todos los participantes luchaban por lo mismo? ¿Qué cuáles eran sus intenciones? ¿Qué si se podría rescatar lo bueno de esa experiencia?¿Qué se podría hacer para que no quede perdida ? ¿Cómo se podría cambiar lo negativo por positivo? ¿Qué pensarán nuestros hijos y nietos de lo que nos dejó esa guerra, conflicto o como quieran llamarle ? A mis hijos les dejó crecer en el exilio y vivir fuera del país quiza el resto de sus vidas. A mis nietos saber que sus abuelos tuvieron que irse de Guatemala porque peligraban sus vidas.
Luis Figueroa: (2008-06-11 14:05:39 horas)
Las observaciones de Shetemul son válidas; en una sociedad abierta deberíamos poder cuestionar hasta las verdades oficiales que se dan por incuestionables. Sin miedo a la descalificación automática, cajonera y de barricada.
Coincido con Shetemul en la apreciación de que la opción guerrillera (y sobre todo la opción ortodoxa, secuestradora, y detonadora de bombas) le cerró al socialismo democrático cualquier opción de expresión. Para ningún estudioso del marxismo es un secreto que para esa doctrina la social democracia es una expresión pequeñoburquesa, y por lo tanto despreciable. Incluso, peligrosa.
Vamos, muchá. ¿Por qué no discutimos el tema sin prejuicios y sin consignas?
alfonso villacorta: (2008-06-11 13:41:15 horas)
Un error muy generalizado es tomar la guerra como si fuera una pelicula, cuando esta tuvo diferentes actores y escenarios, de donde siguiendo con el ejemplo, no resulta lógico que cada quien comente los episodios que vio, le tocó vivir o conocer.
Entre los guerreros involucrados no podemos comparar a un Turcios Lima con un Otto Pérez, aunque sean de la misma institución o a un Edgar Palma y a un Pancho Palma, aunque sean de la misma generación y familia, involucrándolos a todos en la misma guerra.
Cada momento, en el transcurso de la guerra fue diferente hasta llegar a la sociedad comercial anónima de irresponsabilidad ilimitada entre los dos bandos, en una alianza estratégica sin ser empresarios, para beneficiarse de la ayuda externa norteamericana, europea, israelí, cubana o soviética, sumado a la del narcotráfico, secuestros, extorsiones, bonos y talachas, etc.
Si en lugar de la ciencia se hubiera recurrido al brujo de la boca del monte, claro que no habría valido ninguna pena ninguna guerra si, por ejemplo, se hubiera sabido de la traición de los lideres sandinistas. Quien quita y todavía estaría Somoza gobernando, mientras en Guatemala la misma ultraderecha sin darnos la oportunidad de saber que las chusmas democratacristianas, serranistas, eferregistas y ahora unenistas también son abusivos y ladrones y que toda la izquierda guatemalteca, por ejemplo, iba a terminar haciendo gobierno ultraderechista o columpiándose en la inocuidad de un quehacer “vanguardista” oenegenero luchando por hacernos creer que el color de la sangre no se olvida… mientras sea rentable.
Veamos la guerra en sus distintos aspectos con lo cual evitaremos agua, fuego o veneno en la polemica, como el que brinda la señorita Flores que me recordó al entrañable Bolo.
Erwin Jimenez: (2008-06-11 13:34:18 horas)
Me parece que MRM tiene razón al recordarnos que existe la historia y que si se quiere encontrar una respuesta profunda bien argumentada hay que referirse a ella. Es importante saber todos los detalles de esos acontecimientos históricos. No obstante, la pregunta se seguirá haciendo desde varias perspectivas, aunque me atrevería a decir que estas coincidirán en las necesidades pragmáticas de los ciudadanos de Guatemala. Es por ello que ante los grandes desafíos presentes y futuros las mentes nuestras simplifican y se hacen la pregunta basadas en el conocimiento diario y practico, llegando a la conclusión “cajonera”, pero que no necesariamente tiene que ser en favor de la “oligarquía”. Claro, si el propósito de las discusiones, diálogos e intercambios es explorar posibilidades para emprender mas de un proyecto político que nos acerque a la obtención de una mejor sociedad y un sistema socio-político inclusivo con una economía que tome encuenta la necesidad de avanzar el potencial humano, mediante la incorporación de modelos exitosos y justos probados en otras partes del mundo, tenemos que tomar encuenta esa historia. Las preguntas que MRM lanza al final de su articulo proponen nuevas área de discusión e intercambio que probablemente nos traerán nuevos aportes y claridad.
Mario Roberto Morales: (2008-06-11 13:15:27 horas)
Seguro Alejandra Flores se refiere a mi juvenil ensayo "Matemos a Miguel Ángel Asturias", en el que se externa la idea de que el mejor homenaje que le podíamos hacer a Asturias era partir de su aporte para hallar nosotros un camino distinto al suyo, en lugar de imitarlo. Cardoza y Aragón en su libro "Miguel Ángel Asturias casi novela", dice que "los mejores lo han logrado". Si yo estoy entre "los mejores" no me toca a mí decirlo. Pero no creo haber dicho jamás que "superaría a Asturias" porque tampoco creo haber sido tan tonto a los 23 años como para haber escrito semejante estupidez. Por ello, le agradecería a la señorita Flores que me enviara por este medio la cita correspondiente de mis palabras.
En cuanto a lo que hice y no hice en el movimiento armado, la remito a mi libro "Los que se fueron por la libre", para que se entere y saque sus propias conclusiones al respecto.
Carlos Barranco R.: (2008-06-11 12:55:05 horas)
Es penoso que Alejandra Flores (estudiante según dice, que se permite escribir "ojalá" con H y "afirmó" y "leído" sin tilde) piense que alguien que sufrió cárcel y persecusión de ambos lados, por su compromiso y su trabajo insurgente, sea un simple comentarista-simpatizante. Y casi tan penoso como eso, que Alejandra no haya entendido el mensaje de "matemos a Asturias". Nadie debería pensar que Mario Roberto quisiera pelearle "rating" a Asturias ni a nadie. Y ni él ni otros escritores de su misma estatura (por decirlo de alguna manera) pueden calificarse como "derrotados".
En fin... qué pena.
Lic. Miguel Pelaez: (2008-06-11 12:01:19 horas)
Mejor lean el libro Guatemala, la historia silenciada de reciente publicacion por el Dr. Carlos Sabino. En este libro esta explicado todo con mucha claridad y lenguaje comprensible.
Es posible que la edicion se agote por la gran demanda del mismo que han generado las mismas protestas y criticas de ex-guerrilleros, ahora haciendose pasar por "intelectuales"
Alejandra Flores: (2008-06-11 11:18:32 horas)
Sr. Morales dos ideas:
1. Hay una enorme diferencia entre haber sido un combatiente del movimiento guerrillero y un simpatizante y / comentarista de dicho movimiento, como fue su caso. Asimismo la legitimidad para hablar del tema no es la misma en cada caso.
2. Ya que su obra literaria gira en torno al mismo tema, una pregunta, usted afirmo en sus inicios, que como escritor superarìa a Asturias ( "matemos a Asturias, La Semana, 1972) al parecer,
Miguel Angel Asturias sigue siendo más leido que ud. (por decir lo menos) entonces, le pregunto: ¿es usted un escritor derrotado como al igual que la derrotada exguerrilla?, ¿Vale la pena (aún) su literatura?.
Hojalá responda..
saludos
Alejandra Flores
estudiante
Luis Estuardo Espinoza: (2008-06-11 10:37:31 horas)
El pueblo no tomo las armas por que les gustara, si no por que los gobiernos militares represivos NO PERMITIERON QUE LO HICIERAN EN EL AMBITO POLITICO. No habia libertad politica, los partidos de izquierda eran prohibidos, por ser "comunistas". Entonces que esperaban?. Mas claro el ejemplo que el golpe que se le dio a idigoras por que permitio las elecciones libres, y Juan Jose Arevalo iba a participar, Y ERA SEGURO QUE GANARIA, no puede haber.
ROBERTO LOPEZ PORRAS: (2008-06-11 10:24:44 horas)
VALIO LA PENA LA GUERRA EN GUATEMALA? SI, SI, SI - NO,. NO,NO....Las guerras como las crísis, dejan secuelas positivas y negativas. La Segunda guerra mundial, dejó en Europa un profundo sentimiento pacifista que se cristalizó con el apoyo del Plan Marshall, en las primeras tres Comunidades, del Carbon y el Acero, la Comunidad Nuclear y la Comunidad Económica Europea, que dieron origen al mercado Comun Europeo y a la actual Union Europea que agrupa hoy a 27 países, con una moneda única y una perspectiva de mejor de desarrollo económico social, que la que tenían los países individualmente y que daban lugar a los endémicos conflictos entre Alemania y Francia. Sirva este Long Play (perdón) para poner en perspectiva la guerra interna de Guatemala y la interrogante que de ella se deriva: ¿Valió la Pena la Guerra? Es bueno analizar los fenómenos políticos, y la guerra civil de Guatemala fue uno de gran trascendencia, con imparcialidad, sin evasiones tangenciales y sin frases peyorativas y sesgos ideológicos que más empañan su comprensión. Los historiadores que no siempre son póliticos, tienen la responsabilidad de situar el tema en una dimensión real y ojalá imparcial, lo cual no deja de ser una tarea harto dificil, cuando se tiene un compromiso ideológico y por ello es bueno tambien acudir al análisis menos apasionado y sesgado de los historiadores extranjeros, quienes no estan comprometidos con Partido o sector. Cuales fueron las herencias de la guerra civil en Guatemala?. Del lado negativo, no fue solo la pérdida de vidas, el éxodo de millares de guatemaltecos, los daños a la infra-estructura del país, la exposición de los indígenas como carne de cañón de uno y otro bando, la polarización a que se estaba llegando, varias décadas perdidas en nuestro desarrollo, etc, y del lado positivo para sus ideólogos, siempre esgrimieron como justificación, las reivindicaciones de las masas, la falta de libertad, la democracia en el medio rural y la apertura de espacios políticos para los que no tenían voz, el derecho a opinar y a organizarse de acuerdo a las preferencias ideológicas, y como meta final, construir un país bajo un régimen popular y popuilista. A los fenómenos políticos se les debe analizar bajo una perspectiba global, cultura, ideologías, entorno político interno e internacional, intensiones y caudillismo, que actuan e interactuan en un proceso dinámico trascendente que tienden a la sostenibilidad de la nacionalidad, los derechos humanos y la consolidación de nuestra identidad nacional. La guerra civil de Guatemala no fué más importante que el Gobierno de Rafael Carrera, la Revolución Liberal de Justo Rufino Barrios, la dictadura de Estrada Cabrera, la del General Ubico, la Revolución de Octubre, o la contrareviolución anticomunista. En la historia del país, fue un episodio lamentable, de inmadurez política, desencadenado en etapas con el propósito de imponer por la fuerza un régimen popular por parte de los líderes que se consideraban Mesias (Esperados). Algunos de ellos dirán que lo positivo fue destruir la hegemonia del Ejército en las decisiones políticas, confinarlo, humillarlo, desprestigiarlo, abrir espacios democráticos para todos y quebrar la dinastía de los militares. y aqui la pregunta controversial que desvela a muchos analistas: ¿Valió la Pena la guerra? Y las respuestas serán ambiguas Si, si,si y No, no. no...........
Estuardo Ibarra: (2008-06-11 10:21:36 horas)
Los capitales transnacionales entraran sin oposicion popular?? y desde cuando la antrada de capital extranjero debe generar oposicion popular?? esas son las cosas que me decepcionan de la izquierda.. pareciera ser como que su ilusion es que todos seamos pobres.. de esa manera se acaban las diferencias de clase aunque nos condena a todos a no poder aspirar a "algo mas".....
Manuel A. Lopez: (2008-06-11 02:11:28 horas)
y seguimos preguntándonos si valió la pena la guerrra = sinónimo de pérdida de valiosas vidas de soldados, intelectuales, civiles inocentes?
En lo particular simpatizo mucho con el sr. Shetemul, el cual siempre leo con más fruición e interés que a otros "intelectuales" (ladinos, ladinizados, o o que sea) a los cuales me parece que sólo defienden sus ideologías obsoletas y no a nuestro país.
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