La hija de Raúl Castro y su papel benefactor en la isla.
Carlos Alberto Montaner*
Cuba es el único país del mundo en el que es más fácil cambiar de sexo que de partido político. Si usted es un señor inconforme con sus atributos masculinos, o usted es una señora que sueña con afeitarse todos los días, el comprensivo Estado cubano le soluciona quirúrgicamente sus deseos y paga con gusto el enorme costo de esas complejas operaciones. Ahora bien, si lo que usted quiere es abandonar el Partido Comunista e integrarse en una formación socialdemócrata o liberal, el Gobierno lo expulsa de su trabajo, le envía turbas a la casa para que le peguen y lo humillen, lo acusa de agente de la CIA y lo condena a largas penas de cautiverio en unas cárceles horribles.
La persona que ha hecho posible que algunos homosexuales y lesbianas cambien voluntariamente de género (al menos en el aspecto exterior) es Mariela Castro, una sexóloga, hija de Raúl Castro, a quien hoy los cubanos llaman “Nuestra señora de los gays”. Dada la especialidad universitaria que escogió, no hay duda de que se trata de una mujer con cierta amplitud de mente, persuadida de que es moralmente injustificable castigar a las personas por ser o sentirse diferentes. Seguramente cayó en cuenta que la naturaleza tiende a la variedad y no a la uniformidad, porque, como afirma el viejo dictum popular, “hay tantos sexos como seres humanos”.
En realidad, es justo reconocer el derecho de las personas a elegir su género. Existe un reducido porcentaje de seres humanos muy tristes por la disonancia que padecen entre la apariencia externa y su yo íntimo, y nadie debe prohibirles que intenten adecuar su naturaleza psicológica y su naturaleza física. Si con la cirugía obtienen o creen obtener un grado de felicidad, ¿por qué el Gobierno va a ponerles obstáculos?
Hay una relación estrechísima entre la felicidad y la capacidad para tomar decisiones personales. En 1941, el entonces joven pensador Erich Fromm, publicó la primera versión de El miedo a la libertad, donde se consignaba la dolorosa conformidad de muchos seres humanos con gobiernos que los liberan de la angustia de tener que tomar decisiones, pero la experiencia práctica de los estados totalitarios apunta en otra dirección: es infinitamente peor el horror, la enorme devastación psicológica que provoca la falta de libertad.
Mariela Castro convenció a su padre de que había un puñado de cubanos que querían cambiar de sexo para tratar de ser felices. ¿Podrá convencerlo de que hay otros millones que desean elegir los libros que les apetece leer, las ideas que les parecen más razonables, los partidos políticos que mejor se adaptan a sus valores e intereses, los países a los que quisieran visitar, o el tipo de régimen político y económico que los saque de la miseria en la que viven? Los cubanos, en fin, ya pueden amputarse o instalarse un pene. ¿Podrán votar libremente alguna vez?
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5 comentarios:
David L. Lima: (2008-06-14 17:28:33 horas)
Senor Montaner, felicitaciones por su comentario, lo que usted dice es una ran verdad, el pobre pueblo cubano ha sido esclavo por decadas, yo me pregunto que hizo el pueblo cubano para merecer tanto castigo. los que nacieron despues que entro el regimen comunista, nunca se imaginaron que nacerian en una carcel, y pobres los que seguiran naciendo, a quienes les espera la esclavitud, la miseria, y obedecer a un dictador. La libertad no tiene precio, si aqui en la tierra no paga todo lo que le ha hecho al pueblo cubano, del juicio de Dios no escapara.
armando hernández: (2008-06-14 16:58:18 horas)
Pues verá uste.
Cuba, en educación 100
En salud 100
En deportes 100
En combate contra el hambre 75
En Geys 50
En libertad 0
Guatemala, en educación 0
En salud 0
En deportes 0
En combate contra el hambre 0
En Geys 200
En libertad 100, pero de qué?
¿que será mejor uste?
Sergio Quadrante: (2008-06-14 16:44:49 horas)
So what what you see is what you get Lo que miras es lo que obtienes en Massachussets se pueden casar personas del mismo sexo importar un hijo o hija de Guatemala y procrearlo no es esta sociedad la enferma
Luis Guzmán: (2008-06-14 12:39:23 horas)
Los Cubanos viven, principalmente, del turismo. Ahora pretenden tener otro negocio, el cambio de sexo, para los extranjeros que lo deseen.-
No nos llamemos a engaños, esto es "política" de negocios, como lo han hecho en otros temas, como la salud, lo seguirán haciendo mientras los tengan retringidos economicamente. Esto podría variar, si los Europeos se animan a desafiar el bloque económico de los Estadounidenses.-
sergio licardie V.: (2008-06-14 12:21:27 horas)
Los gays los prefieren revolucionarios porque son insurectos
5 comentarios: