No me hago demasiadas ilusiones con la posibilidad de que se apruebe la ley de acceso a la información, sin que le hagan suficientes enmiendas para volverla inoperante antes de nacer, pero soñar no cuesta nada. Imagino las preguntas que uno se podría responder si una iniciativa como la mencionada fuera aprobada por los diputados al Congreso. Por ejemplo, ¿cuántas propiedades municipales se ha vendido a particulares desde que don Álvaro Arzú sentó sus reales en la Alcaldía Metropolitana por primera vez, en el ya lejano 1986? ¿En cuántos negocios concedidos por la Municipalidad capitalina aparecen sociedades anónimas establecidas en otros países, en un notorio esfuerzo por ocultar la participación de algún conspicuo allegado al poder? ¿Cuánto le paga Tu Muni a los canales de TV por la constante publicidad que ocultan en sus noticieros? O que tal, ¿en cuántas plazas del Estado hubo remociones y contrataciones nuevas con la llegada del nuevo Gobierno y quiénes integran el listado de los nuevos funcionarios? ¿Cuántos financistas de campaña lograron ubicar a sus cuadros en posiciones estratégicas para sus intereses de negocio? O bien, ¿cuánto dinero administrado por la cooperación internacional oculta manejos dudosos de fondos públicos?
Hay tantos asuntos de la administración de Gobierno vedados a los ojos de la ciudadanía, que la posibilidad de una ley semejante inspira muchas esperanzas. Pero son los diputados quienes tienen la opción de aprobarla y es poco probable que ellos mismos quieran entregar la llave para establecer, sin ir más lejos, en qué términos se firmaron los contratos de inversión de Q82.8 millones en la corredora de bolsa MDF. Casi nadie puede creer que un inversionista particular, con menos de US$75 mil recibiera 13.15 por ciento de rendimiento, mientras al Legislativo sólo se le reconocía poco más de 9 por ciento. ¿A quién pudo quedarle el diferencial de esta transacción? ¿Por qué debemos tolerar todos que la corredora de bolsa cometiera cohecho de manera notoria al pagarle a un empleado del Legislativo y quedarnos como si tal cosa? Tampoco estarán muy interesados los diputados en que nos enteremos los ciudadanos de las asignaciones reales de obra pública a empresas de construcción en sus distritos electorales. O qué labores cumplen cada uno de los 17 asesores de la secretaría de la Junta Directiva, o los 50 más que integran la corte de consultores que asiste al Presidente del Congreso.
Los funcionarios en Guatemala se resisten a ventilar estos asuntos y se apañan entre sí para ocultarlos.
Piense en las pequeñas y siempre opacas obras municipales en el interior del país. ¿Quién maneja el mantenimiento de los pozos de Villa Nueva y qué posibilidades hay de encontrar vínculos entre esas empresas y las autoridades?
La autonomía municipal es concebida casi exclusivamente como un blindaje a favor del Alcalde, que le permite actuar sin rendir cuentas. Todos sabemos que el tipo de supervisión que ejerce la Contraloría es poco más que una farsa y nadie en su sano juicio puede confiar en ella.
Claro que ninguno de los asuntos que hoy menciono servirá para motivar a la mayoría de los diputados para aprobar la ley. Ojalá que por lo menos pudieran ser argumentos útiles para convencer a algún ciudadano de ponerse en contacto con su representante en el Congreso, quien quiera que sea, y le pida que vote de la manera que más nos conviene a todos.
Tenemos derecho a saber y a convencernos de la racionalidad o la insensatez de nuestras sospechas.
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8 comentarios:
Miriam Guerra de Reyes: (2008-06-27 21:24:26 horas)
¿Cuántos negocios al amparo del Estado ocultarán las sociedades anónimas?
¿Cúantas acciones le habrán dado a los privatizadores de las empresas estatales?
¿Será tan difícil auditar todos esos negocitos o negociasos?
¿Ser señalados por corruptos algunos exfuncionarios servirá de algo?
¿Sería posible hacerlos reintegrar el patrimonio robado del Estado?
¿Habrán políticos que quieran luchar por sanear la política en nuestro país?
¿La sociedad civil podría hacer algo al respecto?
¿Qué medios de comunicación están en la lucha?
Felicito a El Periódico
Chamalkan Kajiimox: (2008-06-27 15:13:06 horas)
¿Y a quién le importa la transparencia de la "cosa pública" estatal, municipal, multinacional como las agencias de NNUU o lo que sea? ¿A usted, a mí, a otros veinte gatos? Pregunto porque a juzgar por los hechos, a quienes votan por los diputados que no aprueban lo que usted quisiera, les viene del norte la cacareada transparencia. Algunos de ellos han sido reelectos por más de un partido y por más de un período. Tal vez por pragmáticos, para no caer en el plano ontológico. Es decir, como contestó alguien en un estudio de opinión hace ya varios años: Sí, roba (el alcalde) pero el pozo ahí está y tenemos agua (igual podría ser escuela, calle adoquinada, etc.). Lo que llamamos "la gente", en realidad o al menos eso pienso yo, en este país es en su mayoría ignorante (de la transparencia, entre otras muchísimas cosas) pero también es cierto que la mayoría no es estúpida.
Marinès Juà rez: (2008-06-27 12:52:37 horas)
Juan Luis:
Excelente articulo. Yo no me pierdo la revista a Primera Hora en Emisoras Unidas pues los temas son muy puntuales y tiene a los involucrados directamente.
En referencia a su articulo, le dire que es una UTOPIA (espero equivocarme y que el Congreso apruebe esta ley) porque a los patrones no les conviene que les saquen los trapos al sol y vaya que trapos putrefactos tienen.
Es lamentable que sucede en nuestra Guate y en general en toda America Latina, esto es un cancer, pero mas que esto es una herencia que nos dejaron los conquistadores. Este sistema no es de ahora, fue bien implantado, por quienes vinieron a tomar posesiòn de tierras que no les pertenecìan, en fin en tema de historia todos la conocen muy bien.
Pero ya es hora de hacer un cambio por todos aquellos que estamos a merced, no solo de la delincuencia, sino de nuestras propias autoridades quienes sin el mà s minimo descaro està n haciendo de las suyas con nuestros impuestos.
Ojala JL que la presion que los medios escritos como elPeriodico y otros se les unen y ya sea por verguenza o miedo los dipucacos aprueben esta ley, pero sin manoseos, porque de nada nos sirve una ley ineficaz.
Sigan adelante señores de elPeriodico, aqui los bloguistas seguiremos fieles a utilizar esta tribuna para manifestar nuestro sentir referente a los temas que publican.
Sergio Vives: (2008-06-27 11:31:53 horas)
La Democracia, como categoría política, es construcción permanente en el ámbito de la cultura de los pueblos; y la educación es es el potenciador del desarrollo cultural, en vincualción indisoluble a un estado de bienestar más o menos estable.
La actual clase política, con excepciones claro está, es el reflejo de una o dos generación de guatemaltecos producto de una época fallída politicamente y eso hay que comprenderlo, mas no aceptarlo como justificación, especialmente para no cometer los mismos errores.
La construcción de país que necesitamos pasa necesariamente por asumir el compromiso de reconocer lo diverso que es y ejercer con responsabilidad el derecho de ciudadanía, que además implica el derecho a elegir y ser electo.
El proceso de gestión ciudadana para la aprobación de la Ley de acceso a la información, es un claro ejemplo del avance en el caminar político de nuestro país; expone las tensiones entre las exigencias de acceso y ejercicio de libertades y los intereses de un sector que se resiste al relevo de las prácticas del ejercicio del poder que les han dado muchos privilegios ilegítimos.
Manuel Aler: (2008-06-27 10:16:50 horas)
En "guatemalita", nunca ha pasado nada, ni pasa, ni pasará...
Rafael Lòpez: (2008-06-27 09:51:29 horas)
JLF:
Este es el tipo de artìculos en que su anà lisis es muy apreciado.
SEÑORES DIPUTADOS:
Es hora de lavar las cloacas de todo ese aparato llamado "estado".
ROBERTO LOPEZ PORRAS: (2008-06-27 09:42:01 horas)
Hombre,.... Juan Luis, siempre han habido y habrán políticos que comercian y cobran cara su posición privilegiada para abir o cerrar puertas a los negocios con el Estado. Quizá sea una utopía o una "Fantasía Animada" como usted dice, tener una Ley de transparecia y de derecho a la información. La historia demuestra que las leyes no hacen gran diferencia, si no hay un sistema de justicia eficiente, comenzando con nuestra Carta Magna, que es usada para justificar o para negar los derechos y obligaciones que contiene y no son ni los legisladores, ni los abogados, ni los periodistas venales los que tienen la culpa, sino el sistema de valores proclive a la corrupción ahi donde hay ambiente propicio para que surja y crezca frondosa, tanto en el sector público y en el sector privado. La corrupción es un tema sociológico, filosófico y de ética, mas que un tema político y por lo mismo debe ser tratado por el Dr. Rogoberto Juarez Paz, por el poeta y escritor Payeras o por el Dr. Edelberto Torres. La democracia, el juego de ideas y la prensa investigativa, son elementos más importantes, que las leyes puntuales y para ello la tecnología moderna ofrece muchas herramientas a los que ejercen el periodismo, para denunciar, descubrir y tomar con las manos en la masa a los delincuentes pequeños y grandes, los de mano de seda y los de garrote. No podemos ponerle un policia a cada ciudadano, al final el ciudadano y el policia llegan a un acuerdo. El tema no deja de ser retorico, mejores leyes en países con mas desarrollo democrático, son solo piezas de referencia y por ello soy escéptico, realista o quizá cínico.
Manuel A. Lopez: (2008-06-27 09:12:03 horas)
la cuestiòn no es si les guste aprobar esta ley o no, LA TIENEN que aprobar, son empleados pùblicos y cada quien sabrà como està su conciencia.
De hecho es bueno saber quiènes no estan a favor de esta ley, saber en què partidos està n y de esta manera que la poblaciòn pueda saber por quienes NO hay que votar en las proximas elecciones.
A la vez tambien a los partidos que apoyan esta ley les conviene muchìsimo lograrla aprobar ya que ganarà n imagen de honestidad, transparencia y decisiòn.
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