Andrés Zepeda/El bobo de la caja lacajaboba@gmail.com
Lunes a lunes, desde hace poco más de cinco años, la Unión Guatemalteca de Agencias de Publicidad (UGAP) cuenta con un espacio en las páginas editoriales de elPeriódico.
Desconozco si el privilegio les fue concedido a manera de chaqueteo para procurar que la pauta de anuncios no siguiera disminuyendo; lo que sí sé es que la columna rara vez ofrece a los lectores –publicistas o no– sustancia que vaya más allá del autobombo masturbatorio, la obviedad referencial y la fanfarronería típica del gremio. Jodidos están los supuestos profesionales de la persuasión si se muestran incapaces de cautivar a quien no sea uno de los suyos.
Y como dudo que la mara UGAP se anime a incluir mis comentarios en su tribuna, opto mejor por ponerlos en la mía:
El lado Coca-cola de la vida. Un cuento de hadas detrás del procedimiento mecánico de colocar el billete en la ranura para que, a cambio, la máquina refrigeradora escupa una de las bebidas carbonatadas que guarda adentro. Con méritos creativos y valores de producción indiscutibles, el comercial nos muestra a una comunidad de pingüinos (habitantes ocultos tras la fachada del dispensador) cuya principal y más gozosa misión consiste en preparar la botella, verterle el líquido, echarle chispas mágicas, enfriarla y despacharla a su destino con aplausos, ovaciones, festejos, algarabía, fuegos pirotécnicos y sonrisas de final feliz. Afuera, del lado de la realidad, la chava recibe su agua, le da una probadita y voltea con cara de ¡wow!, ¿qué le echaron a esta onda? Bonita forma de establecer vínculos afectivos con “el consumidor” (a eso hemos sido reducidos los seres humanos), y de paso, soslayar el hecho de que el día a día de los empleados en las plantas embotelladoras no puede ser más distinta al de los alegres y festivos pingüinitos.
Andrés:
Leí tu artículo de la semana pasada, pero ya no tuve tiempo de agregar mi comentario. Para serte sincero, las columnas de la UGAP así como las que se publican en penúltima página de elPeriódico siempre me parecieron SPAM. Aunque últimamente he notado cambios en algunos columnistas.
Bueno el comentario que hiciste hoy en la columna de Juan Luis Font; proponer es fácil, ejecutar es lo difícil. Pero de los que solo criticamos a los que proponen algo, ya hay una gran diferencia.
Más que chaqueteo, la UGAP tiene su columna semanal, porque los periódicos dependen de publicidad. Ahora el merito del resto de columnistas es por cuello, influencias, o porque pertenecen al medio de intelectualoides. En elPeriódico, por lo general la mayoría de columnistas tiene la maña de recurrir a la ironía, algunos saben utilizarla, otros en cambio confunden a los lectores, pues sus planteamientos están mal hechos.
Un publicista nos puede hacer creer su AIDA y lluvia de ideas, que el tabaco contiene vitaminas, que el agua carbonatada nos da figura light. Que la marihuana quita la caspa, el acné y las manchas. Que las drogas ponen más bobo al bobo y más listo al bobo que se la lleva de listo. Un publicista nos puede vender gato por liebre, o llevarnos al cielo y dejarnos caer de cabeza. Pero, ni aun derrochando toda su creatividad, logra satisfacer nuestras vanidades. Lo más seguro es que se quede como un demente sin neuronas.
De Walt Disney ¿qué puedo decirte? Muchas fantásticas caricaturas son producto de la imaginación de muchos guionistas desconocidos. Walt Disney solo les puso su sello y firma. La única idea original de este espía de la CIA, fue adaptar la idea del Circo Romano al cine y la televisión para mantenernos entretenidos con su gran distractor social.
Juan Pensamiento: (2008-07-04 11:00:31 horas)
Ya hablando en serio, también me molestan mucho unos comerciales nacionales de ron, en donde hacen dan a entender que la obtención de éxito se limita a tener la posibilidad de comprar charadas BIEN caras...y encima, que eso debe celebrarse bebiendo alcohol...
Juan Pensamiento: (2008-07-04 10:56:26 horas)
Antes de ver el comercial en el cine, no tenía ni idea de todo el trabajo que lleva que una coca cola salga de la máquina dispensadora. Mis respetos y agradecimiento a todas las criaturas, monstruos y animalitos que ayudan a apagar nuestra sed.
Carlos Portales: (2008-07-04 10:44:54 horas)
Totalmente de a cuerdo con el comentario sobre los de la UGAP, me parece que la creatividad y la publicidad no deben de ser refugio para esferas de elitismo. La calidad humana de los directores creativos, ahora se encuentra por los suelos, imitando estereotipos de creativos europeos, que para nada encajan con nuestra cultura.
Ojo señores de la Ugap, son tan pero tan caqueros, que como decía mi papá “De un pedo, despluman un chompipe”
4 comentarios: