En relación al inicio del artículo de Juan Luis Font del 4 de julio, comento que Dios sí es de derecha. Dios es dueño del cielo y la tierra, claro que él lo hizo pero con su trabajo, no se lo quitó a otro Dios. Dios no invade cielos ajenos, respeta la propiedad privada. Él nos da los mismos mandamientos para todos por igual, sin importar qué tengamos o dónde vivamos, y si no los cumplimos, todos sabemos el infierno que nos espera. Él no nos está revaluando o distinguiendo entre nosotros, ni pide más oraciones o diezmos si se vive en la zona 10 o en otra distinta. Nos da la libertad de escoger qué hacer con nuestras vidas y almas. Nos dice que ayudemos, pero no nos quita para dar a otros obligatoriamente. Nos indica que es mejor enseñar a pescar, que andar regalando el pescado, a él no le gustan los haraganes. El diezmo, como impuesto, no lo ha variado en miles de años, es una regla clara, precisa y de fácil aplicación, además es la misma tasa para todos por igual, no hay distinciones de nada y se ha pagado en todo el mundo. Ya vio, es de derecha. Entonces, ¿los de izquierda dónde quedan?