Me sorprende Sylvia Gereda, ya que a menudo escribe con gran acierto y madurez. Sin embargo, en su columna del 12, al referirse a la impunidad con que personas se pueden trasladar por aire, sin registro de ninguna clase, parece olvidar que nuestra Constitución garantiza la libre locomoción por todo el territorio nacional. Lo que se requiere para conducir vehículos motorizados, ya sean automóviles, motocicletas, helicópteros, aviones, tanques o platillos voladores, es la licencia respectiva, pero no para viajar como pasajero en cualquiera de ellos, con la “obligación” de llenar un registro o tener “permiso” especial. Bajo tal premisa, igualmente sería necesario que todo viajero en automóvil llenara un manifiesto sobre su origen y destino, así como del nombre y número de pasajeros que lleva. ¡Lamentable opinión de Gereda en este caso!