Diseñar un sistema viable que le permitiera al sector financiero nacional atender al pequeño productor del área rural se convirtió en una obsesión para mí, ante la eminente aprobación del CAFTA y considerando el acceso al crédito como una de las pocas vías en que los beneficios de este tratado de libre comercio le iban a ser asequibles a los pequeños empresarios.
Dacrédito es un fideicomiso que se creó dentro del MAGA, utilizando fondos de otros fideicomisos no usados en la institución. Es un fondo de garantía, en donde el pequeño empresario, que no es sujeto de crédito mientras el Registro de Información Catastral (RIC) no lo ayude pero que tiene una buena idea o negocio, puede optar a que el fideicomiso sea su fiador en el crédito ante un banco. El fiador no lo es por el 100 por ciento del préstamo, pero sí hasta por un 70. Esto tiene ventajas; la primera es que se le quita la discrecionalidad a un funcionario público para el otorgamiento del crédito; además, el sistema financiero cuenta con más de 5 mil agencias, repartidas por todo el país, y no se estaría monopolizado el servicio en una oficina en el MAGA. Dacrédito también apoya al pequeño agricultor con relación a seguros agrícolas, hasta con un 80 por ciento de la prima. La entidad va más allá, brindando apoyo con hasta el 90 por ciento del costo de un asistente técnico en la materia del negocio a financiar por el banco. El resultado fue del agrado del Banco Mundial, AID y BID. Se estructuró financieramente y empezó a operar en el segundo semestre de 2005.
Al día de hoy, se ha atendido a más de 98 agrupaciones, integradas por más 7 mil productores, llegando los beneficios directamente a más de 33 mil personas, e indirectamente a más de 163 mil guatemaltecos del área rural. Los bancos participantes G&T Continental, Banco de la República, se recuerdan de la semilla de Agexport y Banco Agromercantil; han otorgado créditos, por más de Q228 millones 200 mil, generando 28 mil 494 nuevos empleos. Para optar a estos apoyos, en los que el fideicomiso ha invertido Q28 millones, el pequeño productor tiene que formalizarse. Esto implica llevar contabilidad, pedir y dar facturas; por esto, el Estado ha recuperado por concepto de IVA más de Q84 millones.
Algunos de los primeros beneficiados fueron los taxistas de Puerto Barrios que lograron financiar nuevas unidades para atender a los turistas. También productores del altiplano y otras regiones; más de 9 mil 930 manzanas de hortalizas, frutales, almácigos y flores, cultivados y asegurados; cerca de 20 mil semovientes asegurados; 80 mil metros cuadrados de casa malla, y más de 191 mil metros cuadrados de invernadero. Atención productores, se logró el acceso del chile y tomate a EE.UU.
El desarrollo rural tiene un incipiente inicio. En el interior lo que quieren y necesitan son oportunidades reales de progreso; no regalos de un día. En conjunto con los diputados que apoyaron la Ley del RIC, se inició la tarea de lograr mejorar esta propuesta y, de ser posible, otorgarle la autonomía a un instituto, como el FHA, pero en este caso para desarrollo rural.
La iniciativa de ley 3427 la conoció el pleno del Congreso el 18 de enero de 2006, y fue luego remitida a las Comisiones de Finanzas y Agricultura para su estudio y dictamen. La Comisión de Agricultura dio su dictamen favorable el 28 de septiembre, y la de Agricultura el 14 de noviembre de 2006. El dictamen conjunto 06-2006 espera que el pleno decida desempolvarlo y aprobarlo. Por ser este un ente autónomo, se necesita mayoría calificada, así que la pelota está en manos del Congreso y sus integrantes.
Durante los últimos meses, he tenido la oportunidad de explicarle este instrumento al presidente Colom, al vicepresidente Espada, al encargado de Desarrollo Rural, Sr. Dalton, a varios diputados en lo individual o en grupos. Este fideicomiso no tiene recursos ociosos, ya que todos sirven de garantía para los créditos de los más de 7 mil pequeños productores del área rural, que ya van en ruta del progreso y, a pesar de ser pequeños, han creado más de 28 mil nuevos empleos. Si esto se logró en los primeros dos años, imaginémoslo multiplicado por diez o por cien; el resultado será la creación de 2 millones 800 mil nuevos empleos en el área rural.