En los cuentos de Julio Cortázar y en las películas francesas la gente se enamora o decide su destino en el transporte público. Mientras el metro -o el autobús- se desplaza, en sus interiores ocurre un vértigo de pasiones a través de la miradas o del roce momentáneo de los cuerpos.
En El Perseguidor, el famoso cuento de Cortázar, Johnny (es decir, Charlie Parker) olvida su saxofón en el metro parisino por estar extraviado en las más profundas y delirantes disquisiciones filosóficas. Es ahí donde pronuncia esa célebre frase que resume su concepción del jazz y de su música: “Eso ya lo toqué mañana”.
Me pregunto cuántas de estas frases se me ocurrirían a mí, durante el trayecto de mi casa al trabajo en una camioneta urbana. No lo sé, hace mucho que evito el transporte público. Opino que es imprescindible para tomarle el pulso a la condición humana, pero reconozco que me aterra una 35 en la sien, como método incuestionable para despojarme del celular y la cartera.
Durante los años setenta, viví infinidad de situaciones divertidas en las camionetas. Me desplazaba con una libretita para hacer apuntes que, en mi ingenuidad, pensaba luego me servirían para armar una gran novela urbana. Algo así como Berlín Alexanderplatz de Alfred Döblin. Era, por otra parte, el lugar ideal para los encuentros debidos al azar, tan caros a los surrealistas.
Pero en la actualidad, tener que abandonar mi carro por la escasez de petróleo me angustia profundamente. La poesía termina cuando tenés que levantarte a las cuatro de la mañana para atrapar un bus que te deje tres horas después en tu lugar de trabajo. Eso, si no te matan antes o matan al piloto o al ayudante. Ahora, más que dentro de un cuento de Cortázar, te creerías en Mad Max, solo que sin Tina Turner susurrándote alguna canción idiota en tu viaje pos-apocalíptico.
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3 comentarios:
alfonso villacorta: (2008-07-15 13:16:48 horas)
Esa pesadilla la soñe manana, es la frase del guatemalteco de a pie, que ha sido rehen de los empresarios del transporte que antes asesinaban con esas camaras de gas rodantes y ahora, no conformes, con asaltantes en modalidad de cobrador o marero que es armado. Lastimosamente el indice de desarrollo humano no llega a medir la calidad del empresariado guatemalteco porque tendriamos el ultimo lugar, con el agravante que hasta se dieron el lujo de formar partidos y asaltar, perdon, gobernar.
Engler Garcia: (2008-07-15 09:39:32 horas)
Tampoco es tan poetico ir entre el tráfico metido en una burbuja metálica para cuatro en vez de cien y escuchando malos locutores por la radio... de hecho ni eso ni tener que levantarse a las cuatro de la mañana para correr la camioneta tienen que ver con la poesia... A pesar de los riesgos prefiero ir en camioneta leyendo que ir en carro alternando entre el freno, la caja de cambos y el acelerador...
Tono Fuentes: (2008-07-15 07:27:14 horas)
Actualmente el transporte publico (la camioneta) ya no es el lugar ideal para leer, pues uno lo que anda viendo es a las personas que estan subiendo en la parada. Uno queda muy alentado cuando suben vendedores de dulces o de alguna merca (llaveros,libros para colorear,etc) o algun don que pide una ayuda monetaria. Y por cierto que suben varios en el trayecto, la competencia es fuerte. El trayecto sigue y uno lo que desea es que se acabe lo mas pronto posible para escapar de esa tension. Antes era al reves, se sentia uno tranquilo cuando subia al bus y dejaba la calle. Si le toca abandonar su charnel y viajar en bus, creo que sera muy traumatico para Ud., pues los largos hasta por la forma de vestir conocen al que tiene papa. Lo mas benigno es usar el transmetro, instalado por su majestad para servicio de su pueblo.
3 comentarios: