El investigador fue muerto ayer por sujetos armados que lo esperaban a 6 kilómetros de su vivienda. Aseguran que había recibido amenazas.
Por: K.Reyes /A.Cruz/a.Sas
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Juan Carlos Martínez Gutiérrez despertó ayer sobresaltado al oír la bocina de un carro que pasó a toda velocidad cerca de su casa en la aldea El Guayabo, Oratorio, Santa Rosa. Eran las 3:00 horas. Se levantó y se preparó, como cada inicio de semana, para viajar a la capital para iniciar sus labores en la Fiscalía de Delitos Contra la Vida, como auxiliar fiscal. Martínez le comentó a su esposa, Delia Hernández, que debía llegar temprano a una reunión de trabajo con su jefe, Álvaro Matus, para discutir el tema de la absolución de trece pandilleros acusados de asesinar a cuatro agentes de la Policía en la cárcel de El Boquerón, Santa Rosa. “Antes de irse, les dio un beso a los niños. Nunca se despedía de ellos porque a esa hora aún dormían”. Su esposa recordó también que el domingo lo vio preocupado; sus ojos estaban llorosos. El auxiliar fiscal abordó su picop Mazda color gris alrededor de las 4:30 horas; 15 minutos después fue asesinado a 6 kilómetros de su casa. Según la información de la Fiscalía, un carro tipo sedan se le cruzó y de él descendieron seis hombres portando armas 9 mm, y le dispararon. El investigador, recibió cinco disparos. Un total de 14 ojivas fueron localizadas en el interior del automotor, y 13 fuera de este. “Él siempre me decía que quería un mejor mundo para sus hijos, por eso trabajaba en esto. Estaba enojado cuando escuchó la absolución de los pandilleros”, recordó su esposa. Hace dos semanas, Martínez celebró su graduación como abogado y notario. Testigos del hecho indicaron que el carro que participó en el asesinato de Martínez había rondado la vivienda de la víctima desde el domingo. El MP anunció que tomará medidas de seguridad para el personal que conozca casos de alto impacto. “ A él se le había sugerido seguridad pero nunca la quiso”, señaló Juan Luis Florido, fiscal general. |
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