El tratamiento se basa en la electroterapia, y logra que el paciente alcance un estado de relajación profunda sin necesidad de recurrir a curso o a alguna técnica de meditación, pues se trabaja con el inconciente.
Por: Ana Isabel Villela - avillela@elperiodico.com.gt
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El estrés se define como la tensión física y emocional que se produce como respuesta a una presión externa o interna. Y aunque es prácticamente imposible vivir sin él, en exceso puede traer consecuencias importantes para la salud del ser humano. Además en occidente no hay una cultura de la meditación o relajación, ambas técnicas eficientes en el manejo del estrés que acarrea la vida diaria. “En países donde tradicionalmente se recurre a este tipo de técnicas no hace falta un tratamiento como el que nosotros tenemos, porque la meditación es parte de la vida de las personas, o practican alguna técnica que la incluye, como el Tai Chi”, comenta Carla Lorenzana, directora de la clínica médico-estética Bio.Natura. Antes del tratamiento, la persona deberá someterse a una evaluación general para confirmar que todo está bien. Las mujeres embarazadas o que están amamantando, así como quienes llevan marcapasos no pueden seguir el proceso de relajación profunda, que por lo general conlleva unas cinco sesiones de 30 o 40 minutos. “Lo que buscamos es deshacer el mal hábito en el que se puede convertir el estrés, recuerde que las personas manejan tres tipos diferentes de estrés, el agudo, el agudo episódico, y el crónico. Después de tratamiento, el paciente queda en lo que se conoce como un estado zen, es decir, de equilibrio, de estabilidad, como de abandono, algunas hasta entran en un sueño ligero”, agrega la licenciada Patricia Ruiz, directora regional de Bio.Natura. El aparato debe ser manejado por un especialista, pues las corrientes eléctricas deben entrar por los músculos grandes del cuerpo para que lleguen a los pequeños a través de un gel conductor parecido al que se usa para un ultrasonido. También sirve para aquellos que presentan cuadros de ansiedad, resultado de grandes frustraciones. Y es que las manifestaciones del estrés en la persona pueden ser muy variadas, incluyendo problemas de sueño, inhibición del sistema de defensas, disfunciones sexuales, diabetes, trastornos alimenticios, alergias, alopecia, pérdida del cabello y problemas en la piel. “La sensación, al empezar a trabajar el aparato, es como de burbujitas en el cuerpo, algunos hablan de espinitas en un primer momento, pero después se vuelve una sensación placentera”, explica Lorenzana. El precio por sesión es de Q175, el paquete de cinco sesiones cuesta Q750 y el de diez sesiones, Q1250. |
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