A sus 67 años, la leyenda de la música brasileña Sergio Mendes se muestra aún infatigable.
Por: Jorge Sierra
“Cada vez que hago un nuevo disco, es una nueva aventura”, comenta con afabilidad Sergio Mendes, el director, compositor, pianista y productor brasileño, que acaba de lanzar su placa Encanto. El lance se traduce en un disco vivo, colorido, elegante y, por sobre todo, rítmico. Poderoso y cautivador además, si se considera la amplia lista de invitados: el multitalentoso Carlinhos Brown y Vanessa da Matta, del Brasil; a los integrantes del grupo japonés Dreams Come True y su primera voz Miwa Yoshida; luego al grupo Zap Mama de Bélgica; al rapero italiano Jovanotti; los norteamericanos Fergie, Natalie Cole, Will.I.AM., Herb Alpert y su esposa Lani Hall; y el colombiano Juanes. Con ese tanque de combustible, la marcha de este nuevo episodio brasileño está más que garantizado. Y ya disponible en Guatemala. Viejas actualizadasCon Encanto, Mendes cierra el círculo abierto con el anterior, Tímeles. Es decir, la versión de viejas y conocidas tonadas del repertorio brasileño grabadas por él hace más de cuarenta años, pero mezcladas con ritmos y voces actuales. Para ello, el director carioca, grabó por ejemplo cuatro seminales composiciones del preclaro Antonio Carlos Jobim: Su versión en hip hop de Agua de Beber, por cierto con Toninho Horta en la guitarra; Aguas de marzo, con la recién llegada y talentosa cantante Ledisi; Somewhere in the hills, con Cole, en compañía de la jazzística trompeta del joven alemán Till Brönner; y Dreamer, que rememora los tiempos con su mentor el trompetista Herb Alpert y su esposa Lani Hall, ex integrante por cierto del coro de Sergio Mendes y su Brasil ’66.Aparte, el director brasileño incluye aquí otras de su primer repertorio como The look of love, de Burt Bacharach, que en 1967, la había hecho bossa nova, pero ahora es sometida a las máquinas y al estilo de Will.I.AM. de The Black Eyed Peas, con la voz de Fergie. Este conjuro es el mismo que funcionó a las mil maravillas en el disco anterior, y que lo convirtiera en uno de los más sonados en décadas en la carrera de Mendes. Cuando el brasileño dijo: “Mi principal motivación, es grabar canciones hermosas. En el proceso, disfruto compartir con el mundo la diversidad de la música brasileña, tanto en términos rítmicos como melódicos”, seguro se refería a la incorporación que hace aquí del trabajo de Carlinhos Brown, famoso por sus canciones de estructura funky y por la textura de percusiones profundas que inyecta, algo evidente en Funky Bahia, con la voz de Siedah Garrett, ex integrante de la banda de Mendes, y más aún en la samba Odo-ya. Dos piezas más resaltan: Lugar común, con la voz rapera de Jovanotti, en un tono jubiloso y despreocupado. Y la versión en francés de Aguas de marzo, con Zap Mama, ya se sabe, las chicas expertas en sonidos onomatopéyicos. Sensualidad brasileñaEsta entrega inspiradísima y desprejuiciada de Mendes, contiene lo que pocos pueden decir de sus proyectos discográficos, como lo hace el director: “Hay una sensualidad en la música brasileña, un tipo de sentimiento puro. Las melodías son llamativas, los ritmos embriagantes, la escritura incomparable y las armonías son hermosas. Hay un frescor por ese sonido que por lo regular sencillamente se desecha”.En suma, Encanto, trae implícito su título. El encanto de brindar al oyente un rico fundido de hip hop, pop, bossa nova, samba. La gracia de tener colaboradores que atraen a un público muy joven. Y el embrujo de ofrecer canciones memorables, incluso del bossa nova, sobre todo este año en su quincuagésimo aniversario de nacimiento. En fin, Mendes con este disco de mayor elaboración, demuestra que con la edad, la creatividad y la vitalidad no se extinguen. |
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