Los rostros angelicales de Britney Spears y Ana Kournikova, los esculpidos torsos de Brad Pitt y Lenny Kravitz.
Néstor Ahumada, Escritor invitado/La columna de la UGAP
¿Serán de verdad? Entre las estrellas es costumbre pedir a los medios que retoquen sus imágenes para que se las vea mejor, congelar el paso de los años y eliminar “imperfecciones” físicas.
El efecto que estas imágenes tienen en la mente del público es innegable, en algunos casos estimulando tendencias alarmantes, sobre todo, en los grupos de jóvenes quienes luchan, a veces obsesivamente, para reproducir esas imágenes estéticamente ideales.
Este fenómeno es polémico en sí mismo, tanto así que casas editoriales en Estados Unidos e Inglaterra están considerando la aplicación de códigos éticos para regular el uso del Photoshop para “borrar” las imperfecciones en personalidades de la farándula.
El uso y abuso de las herramientas informáticas de diseño gráfico cada vez está más fuera de control. En gran parte porque las celebridades exigen proteger su imagen para mantener su vigencia como iconos del espectáculo, la otra parte tiene que ver con las ventas: los editores de revistas se juegan el pellejo con cada nuevo ejemplar que sale a la venta y no pueden correr el riesgo de publicar algo sin impacto visual.
La publicidad es polémica por promover lo que se percibe como ideales inalcanzables a costa de la salud del público. Aquí, la industria de la moda tiene un rol antagónico, viene a colación el London Fashion Week del año pasado donde el look “demacrado” de las modelos de pasarela obligó la consideración de un código sobre la manipulación digital. ¿Significa esto que veremos anuncios con más arrugas, pecas, gorditos y lunares? Es poco probable.
El retoque digital es una necesidad. No sólo es poco realista legislar el uso de estas tecnologías, sino por el impacto que tendría en su capacidad para capturar y fascinar al público. ¿Se imagina un desplegado sobre vestidos de novia sin el brillo y pureza que transmite una imagen genialmente retocada para realzar la figura y la inocencia angelical de la novia por desposarse?
Egos aparte, ninguna portada va a vender más ejemplares si no puede reproducir para el observador esa imagen idílica y aspiracional que transmite la imagen retocada en su máxima expresión estética. Porque para vender, hay que tender a la perfección.
El 'retoque de imà genes' es un resultante de la debilidad filosósifa social. 'Borrar las inperfeciones'. Perfeccionismo. Confrontación entre lo interno y lo externo. Hasta dejar de ser persona. La influencia comercial es vital. El individuo se aleja del segundo factor natural: animal social. Anuncios de 'gente natural' representa la 'mina de oro' de quien lo promueva. Ningna iniciativa que confronte la naturleza humana tendrá éxito perenne. Anuncios con 'más arrugas, pecas, gorditos y lunares' es una reacción lógica. Y sí. Si urge que se legisle el uso de tecnológía para proteger la naturaleza humana de ataques intelectuales que pueden dañarla. ¿Existe algo más perfecto que el ser humano? ¿Por qué pretender enfocarlo diferente de como somos? Las apariencias engañan y éste confronta.
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