Hay en nuestra cultura chapina dos tabús que expanden sus ondas concéntricas a lo largo y ancho del cuerpo social como una radiación maligna destinada a deformar las mentes y las conciencias, transformándonos en infelices seres subdesarrollados. Estos dos tabús son Dios y el Sexo.
El de Dios, allá arriba, tiene por objetivo que la persona bloquee su cerebro para no problematizarse ni hacerse preguntas, y nos exhorta a despojarnos de la individualidad cuando entramos a la iglesia, como si penetrásemos a un cuartel militar a rendir cuentas. La clave es aprovechar el desamparo y la ignorancia de los hombres para infantilizarlos, hacer dinero y construir templos gigantescos como moneda de cambio que nos redime de la peligrosa facultad de razonamiento, que es lo único que nos haría libres.
Y luego está el tabú del Sexo, allá abajo, destinado a impedir que la persona ejerza su capacidad de goce y de ternura, su aptitud a comunicar y a crear vínculos. Los patriarcas del pecado nos quieren hacer creer que el placer es de bestias y el orgasmo de pervertidos, por eso genitalizan el sexo y lo transforman en mercancía para gloria de los agentes de la doble moral, convirtiéndonos en tristes obreros reproductores.
Ambos tabús mantienen a nuestros hijos, padres y abuelos, prensados entre el cielo y el infierno, impidiéndoles ejercer el don de la libertad y de la responsabilidad. Mañana, quizás, haremos revoluciones, cambiaremos el mundo, construiremos una sociedad menos idiota; pero mientras no dinamitemos los tabús, seguiremos pudriéndonos en hipocresía, separados de nuestra verdadera humanidad y hasta de Dios, lejos del único desafío válido que nos ofrece la existencia: trascender el sufrimiento y la culpa.
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6 comentarios:
krisna cordon: (2009-12-15 14:12:05 horas)
no tengo màs que agregar que es un artìculo sorprendente, transparente y lleno de verdad. felicitaciones es admirable
krisna cordon: (2009-12-15 14:04:52 horas)
no tengo màs que agregar que es un artìculo sorprendente, transparente y lleno de verdad. felicitaciones es admirable
FERNANDO GARCIA: (2008-07-27 17:49:57 horas)
Raul...de lo mejor que haz escrito ultimamente. Un articulo realmente genial. Felicidades. Lo voy a circular entre mis amistades.saludos.
Anibal Perez: (2008-07-26 14:00:06 horas)
Lúcido, tajante y transparente como un aforismo nietzscheano sin dejar de lado la florida prosa que exalta el tema y al autor. Nada mejor que un tema espinoso tratado con toda maestría y desenfado como lo hace Raúl. De esta manera, muy a lo de la Horra, temas complejos son desnudados en toda su magistral superficialidad y simpleza historica denunciandolos como taras atavicas impuestas y autoimpuestas. Raúl de la Horra para el premio nobel de literatura y psicología (si lo hubiere)!!.
Tono Fuentes: (2008-07-26 10:06:04 horas)
La verdad os hara libres. La ignorancia, creyentes
josue augusto perez figueroa: (2008-07-26 07:29:51 horas)
Tiene toda la razon pero esta equivocado.
Es :cierto que toda religion, historicamente, ha servido para idiottizar al hombre, sin embargo, existe la posibilidad de un despertar de la conciencia por medio del cual nace el individuo y se separa de la masificacion religiosa tan de moda y se gobierna a si mismo conforeme sus personales creencias. En mi caso, no acepto la palabra del pastor o del sacerdote como PALABRA DE DIOS, sino que estudio la Biblia y medito en ella, sin pretender esclavizar a nadie con mis hallazgos.
Respecto al sexo, tambien es cierto que ha sido satanizado como pecado mortal, sin embargo, una vida tranquila se obtiene disfrutando del sexo dentro de ciertos canones de tra nquilidad social.
Hay quienes lo disfrutan y nos pasan la cuenta de sus desatinos y hoy tenemos muchos infectados por el SIDA y quieren que les paguemos el costo de su enfermedad que obtienen por llevar una vida licenciosa. Que la gocen pero que la paguen. Ahora, hay quienes quieren vivir bajo normas religiosas masivas sin asumir compromisos personales por sus creencias. Alla ellos. Yo me responsabilizo por lo que creo y tengo mis razones para creerlo. Tambien tengo mis razones para ser austero en mi vida sexual sin que ello signifique una castracion demencial.
No puede permitir que se me nuble la mente por un fanatismo religioso, es decir, una defensa a ultranza, ni puede permitir que los goces sexuales me quiten la atencion para gozar de otros bienes que me ofrece la vida en su conjunto. Estudiar, reflexionar, contemplar, por ejemplo.
De todas maneras le reitero que usted tiene razon pero a la vez esta equivocado porque nadie puede vivir sin normas sociales convencionales que hagan factible la vida colectiva, es decir, la viabilidad de convivir con el projimo.
SALUDOS
NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCON
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