• elPeriodico
  • Deportivo
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, domingo 27 de julio de 2008

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Suplementos
  • Obituario
  • Domingo
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
GenT & MásSwitchEspacios
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • El sindicalista y el líder estudiantil del diario militar
  • Tejidos y colores de Guatemala
  • Los cristianos de Egipto
  • elPeladero: Renunció de la UNE
  • Fettuccini con salsa Nut
  • Crepas rellenas de helado y fresas
  • Los 4 (atletas) fantásticos
  • Lo importante es ser útil, sentirse útil, opciones hay”
  • De Mixco a Guatemala
  • elPeladero: Pobre Pancho

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Más Vivos que nunca: cómo se organiza el partido de Harold Caballeros.
  • El “Teacher” de Totonicapán
  • Ella es Michelle Obama. Su esposo, Barack Obama, la llama "mi roca".
  • Teresa sola en su celda
  • ¿Qué dice Kala?
  • Cinco exámenes médicos que al año, no le hacen daño
  • elPeladero: Diputada Ilegally Blonde
  • Analisis de Situación
  • Persiste clonación de tarjetas de débito
  • Reportan 161 escuelas dañadas por el invierno
  • Ella es Michelle Obama. Su esposo, Barack Obama, la llama "mi roca".
  • Más Vivos que nunca: cómo se organiza el partido de Harold Caballeros.
  • elPeladero: Diputada Ilegally Blonde
  • Cinco exámenes médicos que al año, no le hacen daño
  • El “Teacher” de Totonicapán
  • Analisis de Situación
  • Persiste clonación de tarjetas de débito
  • Teresa sola en su celda
  • Reportan 161 escuelas dañadas por el invierno
  • Cubero es muy oportuno
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

Domingo:

¿Qué dice Kala?

Entrevista exclusiva con la tarotista de estrellas.

Maurice Echeverría

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
Ampliar imágen EP Foto: 

Kala nació un jueves

>Kala escribió el libro “Tarot hermético cabalístico alquímico” y le pidió al astrólogo Jesús Sandoval que le prologara el libro. En dicho prólogo, el señor Sandoval nos facilita el dato tremendo: Kala nació un jueves. Agrega Jesús Sandoval, para más señas: El jueves, desde la vieja tradición caldea en lo que nos toca por el uso que venimos haciendo en occidente de la astrología mediterránea, está conectado con el chakra planetario del árbol de la vida en su dimensión yezirática con la esfera de Chesed o Gedulah, que es compasión, misericordia y regalo.

>Esto nos dice todo de Kala o nos dice… todo lo contrario. A otros les será más útil saber que Kala (además pues de haber nacido un jueves) ha escrito guiones para comedias en Televisa, atendió la multiuniversidad de Osho, en donde adquirió los secretos del tantrismo.

>La biografía afichada en su página web nos cuenta que “participó durante seis años consecutivos como actriz, en el exitoso programa cómico “¡Anabel!” compartiendo créditos con Eugenio Derbez, Mario Bezares, María Alicia Delgado, Carlos Ignacio y por supuesto Anabel Ferreira”.

>También nos indica que ha colaborado para publicaciones como “Somos”, “TV Notas”, “Nuevo Comienzo”,“Mujer Nueva”, “Reforma”, “La Jornada”, y trabajado para la televisión –Telemundo, TV Azteca– y asimismo en la radio. Otra cosa que nos deja saber su reseña biográfica es que ha entrevistado a “contactos extraterrestres aprobados por la NASA”.

>No está de más agregar que participó como actriz en “Santa Sangre”, película del posiblemente más famoso tarotólogo del mundo, Alejandro Jodorowsky. También colaboró en la película “Chiquita pero picosa”, con Verónica Castro.

Kala fue o es: bailarina, actora, psicóloga, guionista, pero hoy es sobre todo conocida como periodista esotérica, astróloga, experta en tantra, o autora de un libro nada pendejo, más bien algo inteligente y culto, llamado, eso sí, Tarot Hermético Cabalístico Alquímico, y otro libro: Diosas poderosas. Es ya rostro habitual en los grandes medios de comunicación mexicanos.

Suya es la entrevista ¿en dónde estaríamos si todo se hubiera podido probar?, con el controvertido y huidizo Carlos Castaneda, uno de los íconos de la espiritualidad alternativa del siglo XX, quien introdujo al imaginario colectivo el ya célebre –¿real?– indio yaqui Don Juan.

Sí, es evidente que Kala le ha entrado a eso de las cuestiones aéreas y espirituales –ahí tenemos a una Kala. Pero también tenemos a otra Kala, que no descuida los asuntos materiales y vende sus servicios sensibles por medio de una página rosadita y superferolítica (en donde vende mensajitos de textos con recetas mágicas o publica sus horóscopos) ubicada en el siguiente link: kala.com.mx

¿Cómo cohabitan estas dos Kalas, si las hay?

–Hay tiempo para todo. En el 2000, cuando estaba más chava, sentí que era mi misión escribir el libro –que hoy es el libro de texto de las escuelas iniciáticas. Me encerré todo un año para hacerlo, con los cambios y transformaciones que conlleva un texto iniciático, que tienes que vivirlo al momento de hacerlo, porque no es una receta de cocina sino se trata de alquimia pura. Desgraciadamente, la editorial me pagó muy poco y aunque en Amazon estuvo entre los diez libros más vendidos y leídos, nunca vi ese dinero; yo misma pedí mi propio libro en Amazon para tener evidencias legales y me costó mil pesos, nunca he recibido ni de la editorial ni de Amazon un solo pago al respecto. Me decepcionó mucho el asunto y me encantaría volver a escribir, pero también ganar dinero con ello. Soy una simple mortal y aunque estoy versada en lo espiritual, también vivo en un mundo material, en el que hay que pagar y pagar, y ahí entra la farándula y lo negociante, hay que vivir también de la profesión. Así conviven las dos Kalas, una que se eleva por los cielos y colma sus necesidades del alma y la otra, la comerciante, que al menos se esmera en llevar algo respetable y de calidad al cliente.

(Y su cliente puede muy bien ser Juan de los Palotes como Paulina Rubio. Incluso le ha leído las cartas –vía televisión– a Madonna, Michael Jackson, Antonio Banderas. Y también a algunos políticos, pero ahora prefiere no hacerlo. Y en efecto, uno dice: ¿quién diablos quiere leerle el futuro a un político mexicano? A la Trevi le vaticinó todo lo que le pasó).

¿Te importa que la persona consultante sea famosa, o te da exactamente igual?

– Me da exactamente igual porque me pagan lo mismo, aunque me gusta mucho que el consultante sea alguien realmente inteligente que haya logrado cosas en su vida, ya que entrar en la intimidad de las cabezas brillantes es todo un privilegio. No me gusta leerle a los políticos porque es muy comprometido.

¿Qué podemos vislumbrar en lo próximo para la Trevi?

– Yo sabía que su carrera como ídolo no duraría mucho. Hasta sedujo a Monsiváis y la Poniatowska, lo cual me decepcionó mucho por su ingenuidad total. Como sabes yo le leí las cartas a la Trevi y supe de antemano todo lo que venía atrás. Seguirá teniendo trabajo en palenques y presentaciones personales, pero no pasará de ahí, además de no contar con muy buen material discográfico –se repite sin cesar, sobre todo en las melodías. Seguirá con trabajo, pero en realidad, no volverá a repuntar como antes.

Se menciona que entrevistaste a Carlos Castaneda. ¿Cómo hace un periodista para entrevistar a alguien como Carlos Castaneda?

– Como periodista esotérica, me invitaron a una charla con pocos invitados en el teatro de Amalia Hernández y ahí fue donde tuve la oportunidad de conocer por primera vez a tan pintoresco personaje, chaparrito, moreno y lleno de cicatrices, mal hablado y muy elocuente. Nunca permitió grabadoras, por lo que me di a la tarea de escribir todo rapidísimo como Dios me dio a entender. Cuando fue publicado dicho artículo y le fue enviado a Castaneda, le fascinó. Yo era la única junto a un periodista del New York Times a quienes nos permitía asistir a esos pequeños grupos y charlas, de hecho me empezó a mandar textos para que los publicara. Un día, cierta editorial me contrató para irme un año a Los Ángeles, California –donde él residía– para hacer un libro junto a él. Para mí significaba el inicio de una gran carrera como escritora asegurándome un best-seller, con todo el jugo material y prestigio que esto traería. Me dieron el boleto de avión y anticipo económico un viernes, para viajar el lunes, y qué crees… el canijo se murió el domingo. Ha sido una de las mayores frustraciones que he tenido. Muchos dicen que se murió de cáncer, pero en realidad nunca se encontró el cuerpo, porque en realidad se fue a otra dimensión a través de su conocida práctica de la tensegridad. Se me apareció días después cuando yo le gritaba que no se valía, que se me había ido mi best-seller al caño de la basura. Él se reía y daba de marometas, para delante, para atrás, como un chaneque, y me dijo: “No te preocupes, tú escríbelo con mis brujas, y antes de que termines, yo apareceré para terminarlo”. Pero resulta que sus brujas desaparecieron por un buen rato después de su muerte, para evadir a la prensa, por la falta de un cuerpo en la tumba y pues la vida de ahí me llevó por otros lados y nunca se concretó el proyecto.

Incursionaste en la actuación, el arte de las máscaras. ¿Qué surge en tí cuando cito a Nietzsche: “Todo lo que es profundo ama la máscara”?

– Cuando he leído la biografía de grandes personalidades del mundo espiritual, todos ellos tuvieron su faceta en el arte, ya sea en la actuación o en la música. Cuando sabes que eres un dios caminando por la tierra teniendo una experiencia humana, entonces sabes que crear es lo que te acerca más a los dioses y te saca de la manada, que no tienen una conciencia personal sino colectiva. Nietzsche fue una de mis primeras lecturas a los 16 años junto a Henry Miller y Herman Hesse, pero sabes, me produjeron una gran tristeza estas lecturas, porque si bien hablan de un nuevo entendimiento del hombre y pensamiento libre, no dan mucha cabida a la esperanza, no tienen ese elemento espiritual que eleva y redime, todos ellos son fatalistas de alguna manera, y eso no trae bienestar a las futuras generaciones que más que nunca necesitan creer con toda su fuerza que la humanidad sí tiene esperanza, que el planeta tierra y su evolución es más fuerte que los millones de depredadores que viven en ella. Prefiero leer a los Lamas, a Krishnamurti, a Gandhi, a los que albergan un conocimiento más global y trascendental. Entonces para mí la actuación y sus máscaras significaron la forma de recrear las mil caras del ser humano en toda su complejidad y belleza.

Tantos falsos dioses... ¿Cómo no caer en las garras del “materialismo espiritual”, como le llamara el maestro tibetano Chögyam Trungpa?

– Recordando que justamente las guerras se han creado por las religiones, cada una defendiendo sus dioses. Solo hay un dios y no importa si le llamas Jehová o Krishna: lo importante es que creas en la unidad, en la unión con la fuente misma de la luz. Aquél que se propaga como gurú, aguas; aquél que te dice tener la verdad, aguas; porque en esta era de Acuario, ya no estamos en el tiempo de los maestros como fue la era de Piscis donde vivió Cristo. Justamente ahora hay que aprender a desaprender, y encontrar nuevas formas, porque lo requiere el momento donde todo está cambiando a gran velocidad. La meditación es el internet directo con Dios, y hay que leer textos que te acerquen al conocimiento, no importa la técnica que uses, todos los ríos llevan al mismo océano. Los grupos y sectas son limitados porque tienen sólo un fragmento de la verdad que es tan sólo su verdad pero no la tuya ni la mía. La invitación sería entrar en tu interior y encontrar tu fuente y suministro espiritual, tú eres el mejor maestro, oye la voz de tu corazón, esa no se equivoca, recibe guía directa.

¿Qué nuevo libro traes entre manos?

– Estoy escribiendo mi biografía: es un proyecto que llevo acariciando por mucho tiempo y ya llegó la hora. Se trata de cómo vive en este momento histórico una chava como yo, que busca la luz y el conocimiento, con todas las tentaciones y pruebas, con los acontecimientos mundiales políticos, sociales, los maestros e influencias que me ayudaron, y una especie de manual de sobrevivencia para los próximos años, que vienen duros pero trascendentes. Le pido a Dios que me favorezca con encontrar la editorial y las manos santas para que el libro tenga buen fin. También estoy escribiendo una serie de ciencia ficción para la televisión, pero aún no sabemos por cuál cadena televisiva se dará a conocer.
Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter
Untitled Document
Paga Q725 por blanqueamiento y limpieza para tus dientes en Dental Familiar
Q.725
50%

Descuento

Q.1450

Valor

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

4 comentarios:

  1. Claret Laya: (2009-08-03 09:18:26 horas)
    Mucho me gustaria recibir información de Uds.
  2. Claret Laya: (2009-08-03 09:16:20 horas)
    Me gustaria recibir información.
  3. Guzmán Martin: (2008-08-03 11:32:54 horas)
    Jiddu Krishnamurti contando chistes. Quienes tuvieron el placer de tratar a K le escucharon contar historias divertidas, chistes e infinidad de anécdotas. K nunca se hizo pasar por autor de las cosas cómicas que contaba. Las fuentes de algunos de sus cuentos se remontan a la literatura zen. Pero él los modificaba un poco. Empleaba los chistes y las historias ajenas para instruir y despertar a cuantos buscaban su consejo así como para aclarar aspectos difíciles de sus enseñanzas. En sus horas de ocio en Colombo, vimos a K leer un libro de chistes. A K le encantaba el humor de Mark Twain y pude comprobar que en la biblioteca personal que tenía en Arya Vihar, en Ojai, tenía varios libros de este gran humorista norteamericano. Algunas de sus historias no se basaban en hechos pero eso no tenía ninguna importancia porque su propósito era transmitir un mensaje. K disfrutaba contando historias en las que se describían comportamientos personales que no estaban de acuerdo con los principios morales reconocidos. He aquí un buen ejemplo: Dos monjes que habían hecho votos de abstinencia sexual absoluta, de pensamiento, palabra y hecho, regresaban lentamente a su monasterio después de haber ido a un funeral. El monje más anciano iba delante del joven novicio que llevaba en una bolsa de cuero las monedas que les habían dado por oficiar el funeral. Al pasar delante del prostíbulo del pueblo, el joven novicio dijo entusiasmado: «¿Vamos a ver a la prostituta del pueblo y a gastarnos lo que hemos ganado?» Presa del asombro y el disgusto, el monje más anciano reprendió al joven novicio: «¡Avergüénzate! ¿Acaso no sabes que no deberías tener estos pensamientos? Además, no tenemos dinero suficiente para eso». Otra historia también se refiere a dos monjes que habían hecho votos de castidad y abstinencia absoluta de pensamiento, palabra y hecho. Partieron juntos en un largo viaje durante el cual debían recorrer a pie poblados, bosques y tierras pantanosas. Se disponían a cruzar un río con una fuerte corriente cuando se les presentó una atractiva muchacha y les pidió que la ayudasen a cruzar. «Márchate» le gritó el monje joven, «porque hemos hecho promesa de no tener tratos con mujeres». «Os ruego que me ayudéis» sollozó la muchacha. Al oír esto, el monje más anciano la alzó en brazos y vadeó el río de rápida corriente. Cuando hubo cruzado, la mujer le agradeció el favor y se marchó. Concluido el incidente, el monje joven se pasó varios días criticando la conducta del más anciano. Se quejaba muy airado: «Has tenido una conducta impropia al tocar el cuerpo de una mujer». El monje más anciano le espetó: «¡Yo dejé a esa mujer en la orilla del río pero tú sigues llevándola en brazos!» Esta historia ilustra la mente poco casta del joven monje que seguía turbado por un hecho inocente que pertenecía al pasado. Según K, la verdadera castidad consiste en estar libres de la formación de imágenes y su almacenamiento en el espíritu. Por lo tanto, su idea de la castidad estaba muy alejada de la actitud tradicional que insiste en evitar todo contacto con el sexo opuesto. Un día, mientras K y yo almorzábamos en Gstaad, Suiza, me preguntó con curiosidad qué lugares de interés cultural había visitado en mis vacaciones de verano en Roma. Le comenté que lo más interesante de mi viaje había sido el día que pasé inspeccionando los estantes de la maravillosa Biblioteca Apostólica Vaticana. Le describí con entusiasmo los antiguos manuscritos, los primeros libros impresos y otros tesoros de esta institución. Le referí a K que los administradores de esa gran biblioteca habían aceptado agradecidos algunos libros que yo había escrito sobre sus enseñanzas. También les regalé algunos libros de K que fueron muy bien recibidos. «Será muy divertido» dije, «cuestionar sus creencias y dogmas y sacudir los cimientos mismos de la Iglesia Católica Romana. ¿No le parece necesario estimular a los teólogos a que lean libros relacionados con sus enseñanzas?» K me preguntó: «¿De veras están interesados?» Le contesté: «Pues tenemos que hacer que se interesen. ¿Cree usted que al Papa le interesaría asistir a sus charlas?» La ingenuidad de mi pregunta lo sorprendió. Me lanzó una mirada incrédula y me dijo: «¿El Papa en Saanen? No lo creo probable». De inmediato, K se puso a hablar de las magníficas obras de arte que había visto en el Vaticano. Me dio la impresión de que no había tenido una audiencia con ningún Papa, pero me comentó que Juan Pablo I muy sonriente lo había saludado con la mano. K sentía una simpatía especial por ese Papa, al que describía como «un hombre amistoso». K lamentaba que hubiera muerto repentinamente después de un breve reinado. Muy divertido, K me contó esta historia: Encontraron a un mendigo harapiento orando en la Capilla Sixtina, la capilla del Papa, decorada con frescos de Miguel Ángel y otros pintores. El Papa notó enseguida la presencia del mendigo y de inmediato manifestó su fastidio. «¿Quién es ese hombre que está ahí arrodillado? No lleva la ropa adecuada». El Papa ordenó al mendigo que abandonara de inmediato la Capilla Sixtina. El hombre tuvo que obedecer. El mendigo se sintió decepcionado por el rechazo del Papa, pues para él, que era muy devoto, aquello casi equivalía a haber sido excomulgado de la Iglesia Católica. Regresó a la sórdida habitación que ocupaba en un barrio bajo de Roma. Y en la soledad y el silencio de su cuarto se arrodilló para rezar. De repente, Dios se le apareció en persona. El pobre hombre no daba crédito a sus ojos al ver al Todopoderoso en todo Su esplendor. Dios se dirigió a él amorosamente y le preguntó: «¿Cuál es tu problema?» «Mi problema» le contestó, «es que me echaron del Vaticano». «No te preocupes» le dijo Dios, «porque a mí tampoco me dejan entrar». A K le gustaban los chistes y las anécdotas de Jesús y, sobre todo, de misioneros que viajan a países lejanos con la intención de convertir al cristianismo a los paganos que se niegan a reconocer al Dios de la Biblia. Una de sus historias preferidas era la de un misionero que ponía gran celo en su trabajo e intentaba predicar los evangelios a un grupo de caníbales. A los caníbales les molestó tanto su actitud desdeñosa que decidieron comérselo para la cena. Se disponían a freír al misionero en una olla de aceite hirviente. «Por favor, no me comáis pidió el misionero asustado». «Lo que uno come» filosofó uno de los caníbales, «es cuestión de gustos. A ti te encanta comer carne de vaca y nosotros preferimos la de misionero. » Susanaga Weeraperuma KRISHNAMURTI TAL COMO LE CONOCÍ Traducción de Celia Filipetto Verdaguer, 1 08786 Capellades (Barcelona)
  4. Eduardo Pérez V.: (2008-07-27 20:14:38 horas)
    Este tipo de artículos deberían de publicarse solo en las revistas de chismes, para gente que no tiene algo productivo en que usar su tiempo, me decepcionó cuando leí es subtítulo, el resto ni siquiera lo seguí leyendo no es el tipo de artículos serios que busca uno en un periódico.
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite