Tema controversial, tanto que en Estados Unidos no se ha llegado a una conclusión oficial al respecto. Incluso el Colegio de Neurología norteamericano sigue en discusión respecto a los criterios para declarar a un donante de “muerte cerebral”.
Por: Claudia Jo Rios
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En entrevista con el Dr. Paul A Byrne, neonatólogo estadounidense, se conversó acerca del tema: “La diferencia entre muerte y vida es muy clara, si mueres, no hay signos vitales, si estás vivo, los hay”, expresa. En los últimos 40 años, Byrne se ha situado en defender la vida desde la concepción hasta su muerte natural. En congreso celebrado el pasado viernes 8 de agosto en el Hospital Universitario Esperanza, expresó su opinión al respecto, frente a la comunidad de médicos guatemaltecos,“mi interés por la materia se originó al iniciar mi carrera como Neonatólogo. Se me pidió desconectar el ventilador de un bebé a quien se le había diagnosticado muerte cerebral”, cuenta, “Luché varios días y noches, aún entre burlas de mis colegas hasta que logré salvarlo. Hoy día es un bombero municipal casado y con hijos. Así da inicio esta que yo llamo misión de salvar vidas que no han muerto”, culmina. A lo largo de su carrera, Byrne ha encontrado en los intereses creados dentro de la sociedad médica lo que podría ser una respuesta, “la mayoría de médicos han aceptado la muerte cerebral sin estudiarla a fondo”, asevera Byrne, “hoy día, la donación de órganos es una industria millonaria”. Es un hecho científico que un cadáver no puede proporcionar un corazón sano para transplantarse a un paciente que lo necesite. Entra entonces el cuestionamiento, ¿se mata una vida con “menos” posibilidades para salvar otra? Es claro que solo un donante vivo tiene un corazón sano, entonces, la “muerte cerebral” establecida en Harvard en 1968, ¿es muerte total?. Se ha dicho que los órganos representan largas sumas monetarias y se ha vuelto un negocio de billones a través del mundo. CuestionamientosByrne recalca en cuanto a “muerte cerebral”, que si el donante de órganos está muerto, ¿porqué se le somete al siguiente protocolo antes de cosechar sus órganos?: Inyección de suero intravenoso; transfusiones de sangre si fuera necesario; Hormonas de tiroides; hormonas adrenales; y por último, ¿porqué le inyectan anestesia al extraerle los órganos, si ya está muerto? “Es alarmante observar que aún al paralizar al donante, los latidos del corazón y la presión arterial aumentan al extraer el órgano”, comenta.Distintos criteriosExisten más de 30 criterios distintos que hacen posible que un donante sea declarado “cadáver” en un hospital y ser vivo en otro. Existe un test llamado “apnea” o ausencia de respiración que se le hace a los pacientes que ingresan con daños cerebrales severos. Se les quita el ventilador hasta por diez minutos para ver si el paciente puede respirar por si solo. Esto no es de ningún beneficio para el paciente en estado comatoso, sino agrava su condición. El objetivo de dicho test es determinar la habilidad de respirar en el paciente, “es ilógico hacer este test con trauma cerebral”, indica Byrne, “es tan absurdo como poner a ejercitarse a un paciente con ataque cardíaco”, dice.Por su parte, en países como Japón y Alemania se ha tratado a pacientes con daño cerebral de forma distinta. Les dejan el ventilador, ponen al paciente en estado de hipotermia entre otras, que hacen que el paciente pueda salvarse sin daños irreversibles en el cerebro. “La terapia hipodérmica ha tenido mucho éxito”, comenta Byrne. Lo que está por verse, es la reacción de la comunidad de médicos guatemaltecos y las regulaciones que se irán implementando en los casos de donaciones de órganos, en un país donde los recursos tanto económicos como legales son escasos. |
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