Guatemala es pionera en la fortificación del azúcar, un guatemalteco es el responsable. Sus investigaciones le dieron la vuelta al globo.
Susana Portillo
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La familia de Guillermo Arroyave conserva el primer terrón de azúcar fortificada con Vitamina A.
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El azúcar con que se endulza cada taza de café tiene un valor agregado: vitamina A. Esta inventiva fue impulsada desde Guatemala para el mundo por el doctor Guillermo Arroyave. Gestionó ante el Congreso su legislación, así que, adicionar esta vitamina no es una opción sino una obligación.
Nació en México sin así planearlo. Sus padres estaban de viaje por el vecino país cuando el 29 de junio de 1922 vino a este mundo. Guillermo era el segundo hijo de los Arroyave Borges.
De niño creció rodeado de frascos de pastillas y cajas de medicamentos, su padre era el propietario de una farmacia en el centro de la ciudad, y fue allí, quizá, donde se interesó por estudiar Farmacia en la Universidad de San Carlos. Sus conocimientos fueron sustentados con una maestría en nutrición por el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT, por sus siglas en inglés) y posteriormente con un doctorado en bioquímica por la Universidad de Rochester en Nueva York. Después de varios años fuera de Guatemala, regresó en 1953 y fue en esa fecha cuando se convirtió en uno de los pioneros del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP). Siendo jefe de laboratorios, emprendió la investigación sobre la fortificación del azúcar.
Todo empezó en 1960 cuando el Ministerio de Salud publicó una encuesta nacional de alimentos, arrojó que el azúcar era el más consumido, tanto en áreas urbanas como rurales. Pensó que sería la vía perfecta para suplir la deficiencia de vitamina A; la carencia de la misma provoca ceguera severa en niños menores de 12 años.
Se preguntaba cómo unirlos si según expertos en la materia los dos sólidos tendían a separarse. Luego de tres años en el laboratorio, el doctor Arroyave desarrolló la llamada: Pre mezcla, que es la unión de la vitamina A y el azúcar por medio del aceite de maní. Un trabajo de cinco años. Tras lograr su cometido, quería ir más allá: alcanzar la aplicación de la fortificación en todo el país.
Con el apoyo del Comité Pro Ciegos y Sordos, el INCAP y el Ministerio de Salud, dieron a conocer ante el Congreso en 1973 una iniciativa de ley para lograr la implementación del los resultados del estudio en los ingenios del país. Su propuesta fue rechazada por el Legislativo dos veces. Un año más tarde, las gradas del Congreso estaban abarrotadas de niños ciegos que clamaban la aprobación de la ley. Esta vez la iniciativa fue decretada, recuerda el doctor Juan Rodolfo Aguilar, actual secretario de SESAN y colaborador en la investigación.
Posteriormente, Centroamérica y Panamá obtuvieron este beneficio, lo mismo Bolivia y países de África y Asia.
La búsqueda de la fórmula perfecta para mezclar estos dos componentes le valieron múltiples galardones internacionales como el premio Conrad Elvehjem y el Prince Mahidol en Tailandia. La fotografía de este guatemalteco aparece en el Castillo del Príncipe junto a otros grandes investigadores del mundo.
Otros logros que se le atribuyen impulsados desde el INCAP son los proyectos de yodización de la sal, así como el establecimiento del primer laboratorio nutricional bioquímico en América Latina. Desde allí implementó la novedad del micrométodo, consiste en un pequeño pinchón en la punta del dedo para conseguir una pequeña muestra de sangre, analizarla y obtener estados nutricionales confiables.
El 17 de agosto en Clairemont Drive de San Diego California, murió a la edad de 86 años. Los últimos 26 años de su vida los pasó en esa ciudad al lado de la secretaria estadounidense, Connie Barber, que conquistó su corazón en un laboratorio y con quien procreó cinco hijos en 59 años de casados.
Irónicamente, el doctor Arroyave perdió parcialmente la vista, por falta de la vitamina que, años atrás, le sirvió de componente esencial para prevenir la ceguera en Guatemala y el mundo.
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3 comentarios:
Ana Arroyave: (2008-10-08 15:43:45 horas)
Lamentablemente escribì un artìculo, que enviè y nunca se publicò. Mi tìo Guillermo Arroyave fue un hombre sencillo que nos
enseñò el amor por Guatemala. Crecì gracias a Willy, conociendo lo que era una excursiòn al Volcán de Pacaya y de Agua , experimentè viajes en tren y alegres caminatas al Lago de Amatitlán, fui a innumerables partidos y gritè de emociòn. Repito... me enseñó a amar a mi paìs, y su conocimiento a salvado de la ceguera a millones de niños en este paìs. Gracias tìo Willy!
Luis del Valle: (2008-08-24 18:31:39 horas)
Conoci al Dr. Arroyave, fue mi maestro y amigo. Que Dios lo tenga en la gloria a este gran hombre.
José Pirir G-Chicoj: (2008-08-24 08:26:44 horas)
La excusa perfecta para continuar soportando los precios que impone al cartel azucarero en esta finquita.
3 comentarios: