Marina Palencia, protagonista del documental “Las Estrellas de la Línea” presentó su disco de boleros.
Paola Hurtado
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Cortesia Alan Benchoam
El disco se grabó con la colaboración de artistas y productores. Se hicieron 1,025 unidades.
“La cantante está agripada y un poco nerviosa, así que talvez no pueda cantar los diez boleros del disco”, advirtió el presentador antes de anunciar a la estrella de la noche en el Teatro de Cámara. Detrás del telón se oían pasos ir de un lado a otro. Pasaban los segundos y Marina Palencia no aparecía. La gente comenzó a aplaudir, pero las cortinas seguían sin moverse.
De pronto se dejó ver la menuda figura de una mujer con la cabeza agachada, llorando y secándose los ojos con un pedazo de kleenex. No tenía el valor de ver hacia arriba. El público le aplaudía, ella lloraba, le aplaudían y ella lloraba más. Por fin pudo hablar, con la voz quebrada. “Gracias a todo el público en general…”, empezó.
Le habían insistido en que debutara con un pomposo vestido. Pero ella, tan delgada y frágil como hace cuatro años cuando se grabó el documental en La Línea, escogió un traje sobrio.
Tampoco quiso teñirse las canas de rojizo como cuando se estrenó la película en el festival de Cine en Málaga, España, en 2006. Prefirió mostrar el luto por su “indio trompudo”, Carlos Lozano, el único hombre que la amó y por quien dejó la prostitución hace más de 20 años.
El concierto comenzó con Triste Borracha, la canción que tanto conmocionó en la película y que resume su pasado de alcohol, hombres, pérdidas y miserias. La que canta cuando extraña a Carlos, al ojo que le deshizo un amante, al hijo que le mataron, a la hija que le arrebataron.
“¡Otra!”, gritó uno del público. “Claro que sí”, respondió Marina, ya con más confianza y animada. Al final cantó cinco boleros y repitió dos porque se le olvidaron las letras de los otros cinco. “Le dimos un mes para ensayarlas, pero no hubo modo…”, contó después de la función Andrés Zepeda, el presentador, amigo de Marina y uno de los motores del proyecto. “Pero es su disco, su sueño”, se consoló.
El Teatro se llenó. Llegó la hija de Marina y sus nietas, su yerno, sus vecinos, los travestís de La Línea, los productores del documental, los amigos, las mamás de los amigos, los que vieron la película, los que la querían conocer.
“Me siento feliz. Quién diría que esta viejita de 70 años es tan solicitada por todos lados”, chisteaba la artista. Ya no tenía miedo. Se sentía señora de la tarima y recordaba con orgullo sus actuaciones en varias ciudades españolas para promocionar la película.
El concierto duró una hora pero se prolongó una más por las colas que se formaron para pedirle a Marina autógrafos. Abrazos, fotos con el celular, felicitaciones. Pero Marina ya había perdido el aplomo. De nuevo estaba nerviosa y tímida. Y cansada.
A Marina la esperaban los suyos en un rinconcito. La esperaba también su casa donde ya no está su “negro”, la champita de láminas que le construyó entre resacas y caídas del andamio, como un monumento a la mujer que llevaba tatuada en el pecho.
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10 comentarios:
Roberto Barillas: (2011-01-08 17:57:11 horas)
He visto esa película muchas veces y a quien puedo se la vuelvo a enseñar, Pero esta viejita me hace estremecerme cada vez que la escucho cantar. Me recordas Marina a la Chavela Vargas, compre tu disco y me sentí orgulloso de tenerlo, porque no lo piratee y porque lograste hacer justicia a tu bella voz, y callaste a todas esas "personas" que siempre critican a esas buenas mujeres que le hacen el sexo con amor a los casados.
Dimitri de Gruben: (2008-09-06 22:08:12 horas)
Mi querida Marina,
No pude estar por razones fuera de mi voluntad pero estuve en mente y corrazon contigo.
Estoy muy oroguluso de ti y espero poder verte pronto,
Te llevo en mi corrazon,
Tu amigo,
Dimitri
susana figueroa: (2008-09-04 09:07:29 horas)
Estoy con la piel de gallina, y con los ojos medio llorosos. De verdad que cuando uno ve mujeres así, dan ganas de seguir viviendo. Felicito de verdad a todas las personas, que se han volcado hacia otras personas, y al igual que Jesús han puesto sus ojos en el corazón de las personas!
pablo diaz: (2008-09-03 23:05:11 horas)
me parece algo espectacular q una mujer como ella, representante de muchas mujeres reprimidas por estas sociedades latinoamericana, muestra, alma y producto de ellas, este a su tan avanzada edad, haciendo y realisandose en lo q a ella tanto le apaciona, canalizando todo ese dolor y sanando de cierta forma las heridas q lleva en su corazón, y todo el apoyo q esta reciviendo de estas personas y de los medios, la felicito de todo corazón y q buen trip de la mara q la ayuda, mucha gente como uds necesitamos, q haga mas de lo q habla, solo me queda desearle toda la suerte del mundo y bendiciones y ojala y lo digo de todo corazón q no se llamarada de tuzas, bendiciones.
Marisol Maldonado: (2008-09-02 22:22:07 horas)
Marina:
No sabe lo que senti cuando lei este reportaje, no puede evitar derramar lagrimas de admiracion para una mujer tan sufrida pero tan fuerte.
Le deseo exitos con su disco.
Pero lo mas importante...no cambie usted es autentica y vale mas que muchas mujeres de doble moral y de una hipocrecia tal que dan pena.
Usted es una señora y por eso la respeto por el valor que tuvo de cambiar su vida y de afrontarla sin maquillajes ni tacuches.
Usted representa a miles de mujeres victimas de la vil explotacion que es la prostitucion pero ese es otro tema.
Hoy disfrute su disco y nunca deje de llorar esa sensibilidad no la pierda jamas eso la hace mas humana mas Marina!
Ivan Gonzalez: (2008-09-02 22:04:03 horas)
por favor diganme como podria obtener ese CD. En donde se puede comprar en Guatemala, para que me lo manden el extranjero. Llore solo de leer la noticia, por favor sigamos apoyando personas como ella con talento
Lucia Escobar: (2008-09-01 17:55:33 horas)
Me hubiera encantado estar ahí con ella, pero buena onda Paola que nos contó cómo le fue...
paola: (2008-09-01 16:04:10 horas)
Gracias por el dato, Andrés. Tenía en mis apuntes que en su partida de nacimiento se llamaba Rubén Escobar y que él se identificaba como Carlos Lozano.
saludos y ojalá vendan muchos discos.
Andrés Zepeda (el bobo de la caja): (2008-09-01 13:06:31 horas)
El nombre del indio trompudo es Carlos Rubén Escobar, no Lozano.
Gracias, Paola, por la crónica.
Andrés Zepeda (el bobo de la caja): (2008-09-01 13:04:32 horas)
El nombre del indio trompudo es Carlos Rubén Escobar, no Lozano. Gracias, Paola, por la crónica.
10 comentarios: