En el editorial de la semana pasada, intenté externar mi preocupación sobre la inseguridad que nuestros jóvenes están viviendo, particularmente aquellos que están expuestos a las fiestas de fin de semana en discotecas, restaurantes y fiestas privadas, donde les colocan estupefacientes en sus bebidas para luego asaltarlos y agredirlos sexualmente.
Ahora, quisiera exponer mi preocupación por lo que podría convertirse en una bomba de tiempo, si los padres no adiestramos a nuestros hijos en cómo utilizar la importantísima herramienta electrónica de las redes sociales, con responsabilidad y conciencia. Me refiero al uso del Facebook, Hi 5, Myspace y otros blogs. Confieso que soy usuaria frecuente del Facebook y agradezco a la tecnología el haber creado esta red social electrónica, que me ha permitido reencontrarme con mis amigos y amigas de juventud, entablar conversaciones cotidianas y actualizarme sobre vidas y unirme a mis redes de estudios. Yo apuesto por la tecnología, pero utilizada con responsabilidad y mesura. Y en este tema, es obligación de los padres aprender a utilizar estas herramientas electrónicas para controlar y conocer quiénes son los individuos con los que sus hijos se están comunicando. El Facebook puede ser tan útil como peligroso. Por ejemplo, en él encontramos estrictos controles de filtros de privacidad para bloquear el acceso a los perfiles de usuarios, restringir su información a quien no sea conocido y prevenir que invitados no deseados contacten al dueño de la cuenta. Por ello, debemos enseñar a nuestros menores la importancia de conocerlos y activarlos.
Debido a que estas redes sociales permiten que uno acceda o deniegue a un individuo el accesar a nuestra red, es clave asegurarnos que quienes entrarán en contacto con nosotros serán individuos de nuestra entera confianza. Recordemos que el Facebook así como el correo electrónico permiten utilizar nombres falsos de usuarios para invadir nuestra privacidad.
El 25 de agosto, el periódico mexicano Milenio, publicó en su portada la siguiente noticia: “Facebook y Hi5, banco de datos para plagiarios”. En la nota se expone cómo Fernando Martí, un adolescente de 14 años fue secuestrado y luego apareció asesinado adentro del baúl de un auto, en Coayacán, México.El hecho se produjo luego de que el menor colocó abiertamente su información personal en el Hi5. Gracias a internet su identidad estaba abierta para que cualquier extraño obtuviera información sobre hábitos, nivel de vida y personas cercanas. Fotografías, recuentos de viajes, datos personales sobre su familia y compañeros de escuela formaban parte de su perfil en la página de Hi5, una red social que desde 2003 ha atrapado a millones de personas en el mundo, la mayoría de entre 10 y 25 años de edad.
El investigador mexicano Eduardo Muriel, quien es consultor en el tema de secuestros desde hace más de 40 años, asegura en el artículo, que en México se han registrado varios casos de secuestros facilitados por Hi5 o Facebook. “Estas páginas no sólo están exhibiendo a una persona, sino que dan información de quién compone la familia, dónde y cómo vive y dónde estudia. Esto crea la posibilidad de un secuestro. Para un secuestrador, en lugar de vigilar a las personas, sus víctimas solitas se sacan al balcón. Se están exhibiendo ante cualquiera y generalmente, como quieren relacionarse, se exhiben como más poderosos y ricos de lo que son. Eso los hace terriblemente vulnerables”. Recordemos que también en Guatemala fue secuestrado en mayo pasado, Francisco Gressi, estudiante universitario guatemalteco que fue engañado a través del chat de Hi5 para asistir a una cita ficticia.
Si a ello se le agrega que estas páginas cibernéticas permiten la incorporación de imágenes, videos y sonidos, y la combinación de estas redes con servicios como youtube.com; entonces los perfiles o fichas personales de cada usuario se convierten en reveladores resúmenes de información, diarios íntimos y álbumes de fotos personales. Recordemos que estas páginas web almacenan datos que sirven para obtener desde el perfil psicológico hasta datos personales, como fechas de nacimiento, que pueden ser utilizados por ciberdelincuentes en la suplantación de identidad. Sirven también para dar todo tipo de información a hampones y organizaciones criminales del mundo real y físico, detalla la publicación que puede ser leída en http://www.milenio.com/node/68596.
Mantenerse al día con la tecnología es importante. Pero más lo es el involucramiento de los padres para que recomienden a sus hijos que sean muy precavidos con la información que tienen en sus redes sociales porque si esta herramienta no se controla podría convertirse en una bomba de tiempo.
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