Piedras originarias de los cuatro continentes se transforman en creaciones inéditas, usadas tanto por nacionales como por extranjeros. Es en la ciudad de Antigua donde se encuentra la joyería Isaías, allí nacen los diseños exclusivos, con Guatemala como inspiración.
Por: Claudia Jo Ríos
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Lo que distingue a Isaías es que su originalidad no tiene influencias del exterior. Y quizá sea esto lo que más gusta. Isaías no copia sus diseños de revistas como Vogue, Vanity Fair o Vanidades. El arte de las joyas radica justo en que nacen de una química que entabla con cada uno de sus clientes, a la par de un aprecio evidente por la belleza, las formas y el color. “Me inspiro en la persona; la veo, la conozco. Así nacen mis piezas”, comenta. En su taller-estudio se encuentran formas que van desde lo orgánico hasta lo geométrico. Collares, anillos, brazaletes y demás, todos enmarcados en oro y plata. “Usted puede buscar, y le aseguro que no encuentra una pieza igual a otra”, invita. “Descubrí lo que significa una joya hace 10 años, momento en que la señora Morris, anterior dueña de Joyería del Ángel, me invita a formar parte de su equipo”, relata. “Mi primer trabajo, recuerdo, fue viajar a Honduras. El lugar se llamaba Casa de Oro, una escuela-taller para especialistas en joyería; me dijeron: Isaías usted va a ser el embajador de Casa de Oro en Guatemala”, y así fue. Después de casi siete años de trabajar en Joyería del Ángel, en 2005, Isaías abre su boutique por cuenta propia; así nace la marca. “Hay que tener visión. Trabajar en una empresa es bonito, pero siempre existen parámetros que frenan la creatividad. Por eso decidí independizarme y dar rienda suelta al arte”. Es así como surgen piezas fuera de lo establecido. “Me costó”, dice Isaías, “pero esto es mi vida, es lo que me gusta hacer y lo que siempre quise”, cuenta, “porque yo reconozco, Claudia, todos tenemos capacidad de echar a andar la imaginación”. “Mi jefe, son mis clientes. Ellos exigen que la tienda esté abierta, ellos exigen buena calidad, ellos exigen exclusividad. A ellos me debo. Yo quizás no era tan atrevido en mis diseños, pero vienen y me dicen, hágame algo más grande, más brillante, con más colores, con formas desiguales”, cuenta, “a fin de cuentas, quien pide la joya es mi inspiración”. Al preguntarle acerca de su piedra favorita, el diseñador responde: “Me relaciono con muchas, pero la que más me gusta es la amatista, por alguna razón que no sé. Hay piedras con energía positiva y negativa. Yo me llevo bien con todas. Más, si, la amatista tiene algo especial”. Busque la joyería de Isaías en 4a. calle oriente No. 14, teléfono 7882-4315, justo frente a Dulces Típicos Doña María Gordillo. Isaías ha participado en Fundación G&T con exposiciones, en el Museo del Vidrio de Antigua y en los shows anuales que Industrias De la Riva organiza. |
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