Es momento de demostrar el poder de cambio de las mujeres.
Dina Fernández
Un experto en pandillas juveniles de la Agencia Internacional de Desarrollo, AID, me dijo hace poco que el único país centroamericano donde un policía puede salir tranquilamente de su casa vistiendo el uniforme de la institución y recibir además el respeto de la comunidad es Nicaragua.
En la tierra de Rubén Darío, una mujer casi legendaria, Aminta Granera –una monja graduada en sociología, filosofía y teología, que luego se metió a la guerrilla y después hizo carrera en el Ministerio del Interior– es quien dirige la Policía, y otra, Elizabeth Rodríguez, es quien dirige la Academia de la institución.
Desde luego, la descarga de estrógeno no es la única razón para que las fuerzas policiales funcionen mejor que en cualquier otro país del istmo, donde los hombres no han podido hacer la diferencia.
Aparte de las razones de género, en Nicaragua hay una historia elocuente de construcción institucional. A la Revolución Sandinista se le pueden achacar un rimero de fracasos –la devastación económica, la gangrena interna de la corrupción, el endiosamiento de los dinosaurios– pero entre los escombros también dejó aciertos.
Y el principal de ellos, aparte de haber aceptado la victoria de doña Violeta Chamorro, fue la reorganización de la Policía.
Puede ser que en el camino se hayan cometido errores, pero los resultados están a la vista. Mientras en El Salvador, Honduras y Guatemala tenemos una espiral de violencia delirante, con cifras que danzan entre los 6 mil y los 4 mil asesinatos al año, Nicaragua se encuentra en una situación mucho más tranquila, junto con Costa Rica y Panamá, donde las cifras no llegan ni a 500 asesinatos anuales.
De hecho, en Nicaragua se reporta menos de un crimen al día. Así que fácil dirán, ustedes, si casi no hay nada que hacer. Y efectivamente, la labor de la institución es manejable cuando no hay jaurías de criminales sueltos en la calle. Lo que debemos entender es que buena parte del éxito de los nicas radica en los esfuerzos de prevención del delito, un concepto que aquí no parecemos entender en ninguno de los temas clave, ya sea seguridad, salud o medio ambiente.
Todo esto viene al caso por la designación de la señora Marlene Blanco como nueva directora General de la Policía en Guatemala. Esta mujer tiene 22 años de servicio en la institución y llega al puesto más importante de la institución con credenciales de buena gestora.
Se espera de ella que trabaje en equipo con el nuevo subdirector, Rember Larios, quien en este tándem debe aportar la experiencia operativa y puramente policial, para asegurarse que en la calle los policías puedan trabajar con mayor éxito.
El desafío que enfrenta la directora Blanco es enorme. Ante todo porque la institución ha venido sufriendo un deterioro alarmante, como lo demuestra la reciente captura de los jefes de una banda de policías-asaltantes que han tenido aterrorizadas a las colonias de la carretera a El Salvador.
Pero aparte de eso, la directora Blanco también deberá lidiar con el hecho de ser mujer en una institución tradicionalmente dirigida por hombres. Tiene que ganarse el respeto de sus subalternos y de la ciudadanía, mientras sobre sus hombros pesa la responsabilidad de no “quemar” la experiencia de una mujer jefa de la Policía. (Ojo, después de esto toca el Ministerio de la Defensa).
Yo sé que un cromosoma no es fundamento del carácter, la integridad, la inteligencia, la preparación académica y la capacidad de ejecución.
Pero varias investigaciones respaldan que las mujeres en la vida pública, por lo general, se conducen con mayor honestidad, son más responsables en el trabajo y saben plantarse con mayor valentía cuando hace falta.
En Guatemala tenemos varias mujeres que han destacado por rescatar lo que queda de decente y correcto en nuestro país. Por el bien de todos, yo espero que la directora Blanco nos demuestre que está a la altura de las circunstancias y nos devuelva la confianza en las fuerzas de seguridad.
Los hombres que han pasado por la Policía no han logrado rescatarla. Quizá lo que necesitamos es que llegue una mujer con las agallas para depurar la institución, para instaurar procesos de control y rendición de cuentas, para profesionalizar la entidad y dignificarla como se merecen quienes están dispuestos a ser auténticos garantes de la ley y el orden y como merecemos nosotros, los contribuyentes.
Es la primera vez que ingreso a este periodico, me llama mucho la atenciòn los comentarios y las discusiones con respecto a las actividades y alcances de la Mujer en Gauatemala y Centro America, sorprende el desarrollo alcanzado por ellas en nuesta regiòn, es por ello que insto a que sigan y todos sigamos luchando por mejorar el nivel de vida de nuestros vecinos.
Estoy interesado en el tema, ya que, en este semestre estoy impartiendo un curso de Economìa Polìtica a los Estudiantes de Trabajo Social en la U.M.G. de Guatemala. y estamos tocando el tema de la participacion de la mujer en la vida econòmica, social, polìtica, educativa y cultural del paìs. muchas gracias , espero mas temas a consultar.
Miriam Guerra de Reyes: (2008-09-24 19:07:01 horas)
En varios países se están contratando mujeres en puestos claves del Estado porque se ha demostrado que somos más honestas. Eso no es suficiente, pero de que sirve un empleado público muy capaz si usa su capacidad para su beneficio personal, enrriquecerse a costa del Estado y de todos sus habitantes.
El tiempo dirá si la señora tiene capacidad para dirigir la policía, pero si esperamos que sea más honesta que sus antecesores.
Dina Fernández: (2008-09-24 13:48:02 horas)
Estimados,
Gracias por sus comentarios. Sigo creyendo señor Cosillo que el único rescate posible es desde el Estado, posiblemente con presión de la sociedad civil, pero si el Estado no entra al aro, no se hace realidad el cambio. Y también creo que cuando ya no haya esperanza, realmente no queda más que hablar. Yo la tengo hoy --qué quieren, intento poner buena cara-- después de escuchar hablar hoy en la mañana a la Directora Blanco. Se ve que es inteligente, decidida y conoce a la institución y sus problemas. Yo me siento optimista. Ojalá!!! Saludos como siempre.
Antonio Díaz: (2008-09-24 12:59:53 horas)
El cambio no depende del genero, depende de la actitud y en las instituciones como la PNC o el Ejercito del líderazgo, lo poco que se le ha visto a la nueva directora muestra que tiene mucho y que nos va a dar a los guatemaltecos la policia que siempre hemos querido.
Nicolás Reanda: (2008-09-24 12:30:48 horas)
Creo que es incorrecto decir que la nueva Directora General de la PNC "tiene que ganarse el respeto de sus subalternos...", cuando la PNC, por ser una institución jerarquizada, todos los subalternos le deben respeto, y por tanto deben acatar sus órdenes y directrices.
Nicolás Reanda: (2008-09-24 12:24:17 horas)
Creo que está mal decir que la Comisario Blanco tiene que ganar el respeto de sus subalternos; si ella es la directora, sus subalternos le deben respeto y deben acatar sus órdenes y directrices, porque la institución que dirige es jerarquizada.
mar vila: (2008-09-24 11:59:36 horas)
Pues ella solo será un eslabón de una larga cadena que parece que está oxidada, esperemos que este cambio sea fructifero.
Sin embargo creo que hay muchas cosas que hay que cambiar, por ejemplo en este país da miedo denunciar todo acto de corrupción, o amenaza, porque rápido le salen a uno con que tenga cuidado, es decir la gente que quiere denunciar se ve amenazada, porque siempre hay orejas en la PNC.
juan gramajo: (2008-09-24 11:59:32 horas)
No creo que haya sido atinado comparar a estas dos mujeres, a simple vista se observa que la nicaraguense es una mujer de una y mil batallas, en cambio la guatemalteca, de acuerdo a la información de prensa, no ha recibido mayor preparación y su único respaldo es su trabajo durante 22 años, pero de carácter administrativo. Me parece que la decisión tomada no es la más indicada. Igual situación ocurre con el nuevo fiscal.
Hernan Sosa: (2008-09-24 11:05:52 horas)
Estimada Dina: Considero que su artículo es objetivo y con muchas esperanzas sobre recobrar la confianza en la Policia Nacional Civil, sin ambargo el escenario que en un grupo de profesionales se comentaba anoche no es muy alentador. y es que actualmante y por problemas de diferente indole, una mujer al frente de esa institucion no es la solucion. pensara que es un pensamiento machista, pero no, porque tampoco un hombre tiene el remedio para los males que aquejan a lo interno de la PNC. y es que no es cuestion de personas Dina, ni de genero el problemas de fondo es estructural, de formacion, no se les puede exijir principios, valores, honestidad y amor a la patria a personas que entran por necesidad de un trabajo en un mini curso mediocre de unos cuantos meses. Es una institucion manchada de corrupcion en todos los niveles. Que los cambios son buenos....por supuesto que si y mejor si quien dirije posee un intachable record aunque sea en el area administrativa, sin experiencia y lederazgo en lo operativo. No hay que ser pesimista pero ahi esa no es la solucion, asi pusieran a dirigir a la mujer maravilla o a superman. Ptegunto: Quitaron a 17 mandos no se si por corruptos, pero ha de ser por ineficientes. de entre cuantos? eso va ser de siempre destituir personal, con el objeto de que la opinion publica crea que las nuevas autoridades trabajan para que la situacion cambie. (FALSO) eso es populista, debe existir un proyecto de nacion con vision a futuro y definitivamnte seguir con la depuración. saludos
Blanca Rosa González : (2008-09-24 11:02:22 horas)
Esperemos que sí haya cambios positivos en la PNC, no tan dramáticos como esperamos porque el cáncer es terminal, pero que paulatinamente recobremos la credibilidad en la seguridad pública. No hay que ser tan pesimistas y empecemos por denunciar sin temores, los actos de corrupción en que incurran todos los funcionarios del gobierno, sin excepción alguna. Eso lo pueden hacer los medios de comunicación y abrir a debate público los temas de trascendencia nacional, para que quienes ejercen función pública, se den cuenta de lo que el ciudadano piensa de ellos.
Teresa Alvarado: (2008-09-24 10:28:40 horas)
Una propuesta a Raquel Blanco.
La violencia es competencia de todos en
rechazarla. Puede crearse UN CONSEJO
NACIONAL DE CIUDADANOS EN CONTRA DE LA VIOLENCIA en donde participemos todos. Desde los que viven
en La Cañada como aquellos abajo de
los barrancos. Abrir sede en zonas es-
trategicas no solo de respaldo a las auto
ridades sino para recibir denuncias por
actos de corrupcion y para evitar sabota-
jes poner a dispocion del publico un tele
fono especifico.
Hay gente estupida que no le da meritos
a una mujer y otros que quieren que los
problemas que vienen desde 1954 sean
resueltos de la noche a la mañana.
RAQUEL ; ESTAMOS CONTIGO.
Grupo 2 de agosto
Ricardo González: (2008-09-24 10:19:20 horas)
Estimada Dina, no voy a comentar acerca de si me parece bien o no la designación de una mujer al frente de la PNC, el tiempo confirmará que al final se trata solo de una maniobra sin sentido....
Solo quiero a referirme brevemente a la situación especial de Nicaragua que siempre me ha llamado mucho la atención siendo éste un país muy pobre y donde -sin el ánimo de menospreciar- es palpable la falta de educación formal de sus habitantes. En especial me da mucha curiosidad el manejo del tráfico que se maneja de forma razonable y fluida, cualquier podría decir inicialmente que es debido a la cantidad de vehículos sin embargo estoy convencido que se debe a otras medidas.
En Nicaragua existe dentro de la ley de tránsito y con multas importantes la invasión de carril, es decir que en ciertas secciones del despazamiento de vehículos es prohibido cambiarse de carril, eso creo representa el éxito (yo le llamo éxito comparado con Guatemala) de la forma en que el tráfico se mueve en ese país, algo que a nuestros genios en GT no se les ha ocurrido.
Cuando implementemos esta "pequeña" medida que persuada al casi 100% de los conductores de estar manejando contra la vía, de hacer doble fila en los cruces creo que sentiremos un cambio importante..
Como siempre mis respetos para usted Dina.
RAFAEL RUBÉN BRAN ORTIZ: (2008-09-24 07:55:15 horas)
La dirección de la policía no es de genero, es de honrades, de dignidad, hace unos días un mi familiar tuvo un accidente de tránsito, no existían daños a terceroos y un policía de la comisaría catorce, sin existir delito alguno ya que no habían lesiones y los daños heran sobre la propiedad del vehículo, el policía queria forzar el comiso del vehículo para obtener una mordida- Eso será seguridad del ciudadano. Pregunto.
Juan Carlos Meza: (2008-09-24 02:36:34 horas)
En el blog del artículo anterior, para no abusar de la libertad que otorga este espacio valioso, no repliqué acerca de que es necesario rescatar el Estado de Guatemala, ya que de no ser así no queda más remedio irse a vivir a Australia.
Pero como la réplica no sale del contexto de este artículo, sino que refuerza el ámbito del debate, opino que el cambio de Director a una Directora de Policía no deja de ser solamente una fachada del crimen organizado enquistado en el Estado y encabezado por el Gabinete de Gobierno, para taparle el ojo al macho y que medio mundo se mastique durante un tiempo ese chicle y muchos empiecen con "otorguémosle el beneficio de la duda", "démosle tiempo a que saque la tarea", "brindémosle la oportunidad por ser mujer".
Reitero que es imposible que los criminales se combatan a sí mismos (o que cometan suicidio) y en este país, ni se va a poder "rescatar al Estado" ni la columnista se va a ir a vivir a Australia. Aunque por razones de competencia, sí es posible que se combatan entre sí (como en el caso de la matanza en Zacapa).
Considero que lo que sí podemos hacer los ciudadanos no mezclados con los turbios asuntos de la política estatal, es limitar la acción del Estado desestimulando la actividad de los políticos; restar importancia a sus actividades inmorales, evitar la amistad y relaciones privadas con esos individuos y aplicarles el aislamiento y el rechazo en la vida diaria, haciendo acopio del refrán "dime con quien andas y te diré quien eres", que no nos confundan con esos sinverguenzas.
El alejamiento de nuestra presencia de ellos puede generar una encerrona para que entre ellos peleen y se eliminen entre sí. Talvez de esa manera pueda ser posible disminuir tanta maldad. Solamente hasta entonces, podrá ser un hombre o una mujer jefe de policía, a cargo de personas no tan vinculadas a organizaciones siniestras. Pero ena las actuales circunstancias, macho o hembra, será la misma cosa y lo que se diga en contrario son puras "astralidades". Las estadísticas lo dirán dentro de un año.
Alan Cosillo: (2008-09-24 01:46:39 horas)
No hay que hecharle todo el peso del cambio a Blanco. Ella podrá hacer algo si el Gobierno le da financiamiento económico y apoyo político, y si el mismo Gobierno la protege del desgaste diario. El cambio se hará cuando la sociedad pare al policía mordelon, y desde adentro se patrocine la redición de cuentas a todo nivel. Donde delegar no sea dar rienda suelta sino permitir el desarrollo de las policía. Quizá el primer paso es habrir una escuela de oficiales y otra de detectives y con la colaboración de las universidades que tienen las carreras de criminalística. Algo positivo, es que de la misma policía están saliendo los directores. Y no llega un guardaespalda a director como sucedió con Berger.
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