La “teleadicción” y la incomunicación en el hogar impide a las personas el equilibrado desarrollo de su sociabilidad.
Sylvia Gereda Valenzuela
Estamos perdiendo la capacidad de comunicación. Cada día más se pierde el diálogo en los hogares. A muchos, los niños y jóvenes les falta la capacidad de sentarse en el comedor de la casa a sostener una charla en el almuerzo o la cena.
Los hijos prefieren hacer del televisor, la computadora o los videojuegos sus mejores compañeros. Ya no dialogan. En esta era de la tecnología, nadie conversa con los otros porque la televisión o los implementos electrónicos absorben todo el tiempo, irguiendo una fría cortina de silencio que bloquea las relaciones mutuas.
Y mientras tanto, un buen número de padres se encuentran consumidos en sus trabajos o en sus vidas privadas. Vivimos sumergidos en una generación de padres que cada vez están más ocupados.
Y mientras los padres se ausentan, niños y adolescentes se exponen cada vez más a lo que yo llamo “los falsos modelos” y las altas dosis de violencia que los medios electrónicos exponen en los últimos tiempos.
En esta categoría cabe mencionar los reality shows, programas de tercera categoría que lo único que pretenden es capturar la vida privada y hacer público con escándalo, lo que antes permanecía en cuatro paredes. Cuanto más íntimo es el fenómeno, más atractivo. En estas series, los asesinos en series, los degenerados, la desviación sexual y los falsos valores se exponen en su máxima expresión hasta convertir a quienes los encarnan en los héroes de la película.
Y en este sentido hay una verdad inevitable. Por ejemplo, muchos de los noticieros fueron los pioneros en crear los reality shows, lucrando con la tragedia humana. Un caso patético fue el velorio de Lady Di, que se exhibió en su máxima expresión del morbo. Pero quizás, otro caso que nunca será olvidado es la transmisión del atentado terrorista del 11 de septiembre. Es cierto que todos queremos enterarnos de lo que sucede en el mundo, pero ¿por qué mostrarlo tantas veces?, ¿es necesario escuchar el último mensaje que una persona dejó en el contestador de su ser amado o ver a otra tirándose de una torre gemela para darnos cuenta del horror que se vivía en ese momento?
Lo único certero en esta era de la tecnología es que el desplazamiento de la madre y su reemplazo por la pantalla chica como “niñera electrónica” es una revolución que desencadena desórdenes psíquicos y emotivos profundos en el niño que hace sus primeros aprendizajes de la vida.
En un estudio para comprender estas perturbaciones realizado por el doctor Donald Olding Hebb, profesor de Psicología en la Universidad McGill (EE.UU.), se concluyó que la “teleadicción” y la incomunicación en el hogar impide a las personas el equilibrado desarrollo de su sociabilidad y la adquisición de cualidades como la desenvoltura, el buen trato, la afabilidad, la cortesía; la caballerosidad en los varones y la fina sensibilidad en las mujeres.
Además, un estudio de National Cable Television Association determinó que en la programación de la televisión abundan los temas violentos. Además, que la violencia que no se castiga y la presentación de heridas y sangre no parecen producir dolor o sufrimiento y a veces hasta parecen justificadas el uso de armas de fuego y los perpretadores.
En el 25 por ciento de todas las escenas violentas en las que se usan armas de fuego, la violencia casi siempre queda sin castigar; y 73 por ciento de los perpetradores de actos violentos no sufren consecuencias negativas por sus actos. Solo 16 por ciento de los programas indican las consecuencias negativas del comportamiento violento.
Los programas para los niños son los que menos muestran consecuencias o el castigo (5 por ciento) y en ellos las escenas violentas se presentan como humorísticas.
Los investigadores concluyeron que existe una amenaza sustancial de efectos deletéreos en la presentación de la violencia por televisión.
En cuanto a la música popular, los temas incluyen los videos con sadismo, masoquismo, incesto, devaluación de la mujer y las drogas, y el alcohol y el suicidio como soluciones. Todos esos medios tienen una gran influencia en los niños y adolescentes y si no se controlan terminarán creando patrones de conducta peligrosos para adolescentes y niños.
Este es un llamado a la reflexión de los padres sobre los potenciales peligros que pueden tener los medios electrónicos cuando no se controlan.
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4 comentarios:
JORGE MARIO RUIZ GIRÓN : (2008-09-27 17:00:34 horas)
INTERESANTíSIMA elucidación. Cómo quisiera que todos los días se debatiera nacionalmente acerca de la realidad que vivimos pero, el DIVORCIO existente entre el hombre, y más concretamente, entre progenitores -papás- y DIOS, se consolida, cumpliéndose, por supuesto, su Palabra. La TOXICIDAD de la religión es la gran causa de ese abismo de por medio. Todos, a una, expresan que a quien se BUSCA es al mismo DIOS, y que no importa la denominación. Cualquiera, pues, se INVENTA la ruta para encontrarse con ÉL pero, resulta que esa conexión nunca se da si no es su voluntad. Considero que en este orden de ideas, no existe otro error, engaño y/o mentira tan LETAL para nuestro espíritu. El fulgor de Su palabra me hizo, por Su misericordia, ENTENDER que el elegido debe negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirle CONFORME a Sus Santas escrituras, para ser verdaderamente su discípulo, no sin antes que ÉL nos practique la cirugía cardiaca para implantarnos el ARREPENTIMIENTO. Necesariamente, hasta cuando somos sometidos a esta operación nace la CONVERSIÓN y el velo por CRISTO es quitado. Para mí, este es el fundamento, sin él no puede constuirse nada recto, firme y durable. Todos esos efectos, pues, que nos llegan por medio de la televisión están impregnados de una toxicidad que el hombre se rebela a dejar, lo que lo llevará a una muerte espiritual segura. Pongamos atención a esta escritura: YO SOY EL CAMINO, Y LA VERDAD Y LA VIDA, NADIE VIENE AL PADRE, SI NO ES POR Mí. De rodillas y con un corazón contrito, dígale que anhela ser de Su Iglesia, de entera conformidad con lo que nos dice Su vicario, el SANTO ESPÍRITU. Amén.
Anibal Perez: (2008-09-27 12:11:40 horas)
Segun los dos primeros comentaristas, es el trabajo el culpable, las distancias a recorrer, el caos vehicular, la indiferencia del alcalde (punto importante: ese personaje debe regular la ciudad y apenas lo hace), la masiva muestra de videos, musica gacha ("gasolina" es un ejemplo: musica bailable, letra que pega brutal y estupidamente en la consciencia), peliculas a montones que exaltan el morbo, la violencia y el automatismo. Pero, diablos!, cual es el papel de los padres por mas reducido tiempo que tengan?. Es inexcusable achacar solamente a causas externas la conducta (y futura actitud) de los hijos. Por mas explicaciones que busquemos en agentes externos, la principal responsabilidad (por la influencia basica, natural que se ejerce) recae en ambos padres. No pueden?, entonces se debera poner en entredicho el matrimonio como unico fin de formar familia.....y desatenderse despues. Somos el reflejo de lo que ha llegado a ser Guatemala, pero aun es posible comenzar a caminar el sendero de la redencion principiando en casa.
josue augusto perez figueroa: (2008-09-27 07:59:09 horas)
Acertadisima opinion. !Pero son cosas del mercado!.
A los padres se les exige mas tiempo en el trabajo. Segun un dicho capitalisa el que solo trabajo por lo que le pagan no vale ni lo que le pagan yhay si los padres tienen que dar mas de lo que les pagan y no les queda tiempo para la familia. A esto hay que agregar las enormes distancias y los problemas de transporte que hacen del tiempo para el trabajo represente hasta 12 o14 horas invertidas en las actividades laborales. Muchas empresas todavia conservan el de patron de dos jornadas en vez de jornada unica y trabajo de lunes a sabado.
Aquella conquista laboral de 8 horas de trabajo, 8 de descanso y 8 para el sueno ya dejo de ser un bien en pro de la familia.
Lo expuesto en la columna, a mi juicio, es una de las causas principales de la violencia ademas de la violencia intrafamiliar que se aumenta por el st ess de la vida urbana. Esto parece no importarle al mejor alcalde del mundo.
NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION
eduardo herrera: (2008-09-27 02:25:26 horas)
Y entonces que hacemos?? Que pasen los carebears todo el dia?? Al final del dia, la tv imita a la realidad. Este es un pais de barbaros, es una salvajada. Nosotros ya nos acostumbramos a las noticias, pero la insensibilidad e indiferencia que aqui se vive es irracional. Empecemos cambiando los horarios de trabajo, por que tenemos que trabajar 8/10 horas al dia?? por que no trabajamos de 9 a 5?? asi pasamos mas tiempo en casa. Culpar al cable o a la musica no nos va a llevar a nada, no va a cambiar, en todo caso empeorar o volverse mas interactiva.
Cambiemos los horarios de trabajo y de estudio. Es realmente necesario que los banco trabajen todos los dias? Que ningun local cierre a medio dia? Que Paiz o Cemaco vendan hasta las 3/4 am? Imitemos lo bueno de los otros paises, el trabajo no lo es todo, es un medio. Que debe servir para ganar un salario que alcance para vivir en familia y desarrollarse.
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