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Guatemala, lunes 29 de septiembre de 2008

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Opinión:

Muerte a la “orden superior”

La Directora de la Policía empieza con buen pie.

Dina Fernández

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
En su ensayo El Autócrata, el escritor guatemalteco Carlos Wyld Ospina reflexionaba con lucidez sobre el legado de nuestras dictaduras, en especial la que instauró un hombrecito de metro y medio que gustaba usar sombrero de copa y se las ingenió para empotrarse en la presidencia durante más de dos décadas, de 1898 a 1920.

Para el autor, lo más nefasto del régimen de Manuel Estrada Cabrera no fue que nuestro país quedara en escombros, prácticamente destruido por la rapacidad política de su reyezuelo.  Lo más grave fue que éste hubiera logrado sembrar en el espíritu de los guatemaltecos un auténtico “yermo moral”, “donde crecen rastreras plantas políticas, prontas a reverdecer en nuevos despotismos”.

Pensé en Wyld Ospina, a quien mi abuelo admiraba tanto, cuando escuché la entrevista que le hicieron en la radio a la nueva directora de la Policía, Marlene Blanco, los colegas Beatriz Colmenares, Juan Luis Font y Felipe Valenzuela.

La tiranía de Estrada Cabrera, la más atroz del siglo pasado, se erigía sobre mazmorras llenas de presos políticos.  Y esos presos iban a parar al infierno húmedo y maloliente del régimen gracias a un sistema policial que institucionalizó muchos males que perduran hasta el día de hoy.  Entre ellos destacan el espionaje generalizado, el servilismo adulador ante el poder, las mentiras elevadas, sin pudor ni recato, a la categoría de prueba y la posibilidad de que las autoridades ejecutaran cualquier salvajada aduciendo “orden superior”. Esa frasecita justificaba cualquier bestialidad. Terminar encerrado “por orden superior” era mucho peor que llegar a la cárcel tras una esforzada carrera en el mundo criminal.

“Por orden superior”, el Estado prescindía de juicio; “por orden superior”, se secuestraba y se desaparecía a la gente; “por orden superior” se despojaba a cualquiera de su patrimonio; “por orden superior”, le quebraban los huesos a palos a los prisioneros, les metían la cabeza en la pila, los quemaban con cigarros, los puyaban con hierros ardientes y los mataban un buen día, sin avisarle a nadie en dónde habían quedado enterrados.

Con esos antecedentes históricos, me dio escalofríos cuando la directora Blanco dijo al aire que uno de los problemas más serios que persisten en la Policía es que los jefes tengan la capacidad de emitir órdenes y mandatos escudados en esa formulita infame  –“por orden superior”– que entraña lo peor de nosotros mismos: por un lado esa vocación de predadores feroces pero cobardes y anónimos, y por el otro, el acomodo, la tolerancia y la aceptación de cuanto nos venga impuesto “de arriba”, por abyecto que sea.

Aquí conviene recordar también que Estrada Cabrera era abogado y lo obsesionaba disfrazar todas las monstruosidades que cometía con escritos y memorandos que daban la apariencia de legalidad.  De esa suerte, no hay un papel que pruebe que él ordenó tal y cual horror. (Para evitarlo fue precisamente que se instauró un salvoconducto como “orden superior”, cuya contundencia se entendía sin necesidad de dar explicaciones).

Resulta no sólo increíble, sino indignante, que después de un siglo y sobre todo de veinte años de vida republicana, institucional y democrática, nadie haya corregido ese vicio propio de un gobierno cavernario. La directora Blanco explicó que muchas veces llegan a las dependencias policiales órdenes absurdas que evidencian la corrupción y los vínculos entre las mafias y las autoridades.  Y desde luego, no hay ningún jefe que se haga responsable de las mismas, pues vienen con el santo y seña de la impunidad institucionalizada: “por orden superior”.  Y los policías, a decir amén.

Uno de los primeros cambios que ofreció poner en marcha la directora Blanco fue erradicar esa práctica funesta, para que de ahora en adelante exista responsabilidad en la cadena de mando.
Ojalá lo cumpla.  La medida puede parecer simple y anodina, pero no lo es: desafía ese orden establecido de los agachados donde la jerarquía abusa del poder sin que nadie exija cuentas.
Ahí está el germen del antídoto para ese “yermo moral” que lamentaba Wyld Ospina.  Es solo el germen, o la esperanza del germen, pero por algo se empieza.
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11 comentarios:

  1. josue augusto perez figueroa: (2008-09-29 19:52:01 horas)
    Precisamente y debido a ese abuso historico y la militarizada mente que existe en el imaginario guatemalteco, LA CONSTITUCION POLITICA DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA dice que ninguno esta obligado a obecer ordenes que no esten fundades en ley. Dentro de la jerarquia militar si existe ese requisito porque el ejercito es OBEDIENTE Y NO DELIBERANTE, pero aun este precepto debiera estar sometido a analisis. Ningun empleado publico esta obligado a obedecer ordenas contrarias al orden juridico so pena de ser responsable de sus actos. NI el Presisdente de la Republica tiene el derecho de ordenar algo que este fuera de sus atribuciones. Escudarse con aquello de que EL QUE ES MANDADO NO ES CULPADO esta fuera del contexto juridico guatemalteco. Recuerda al Ministro Parinello? se le exculpo pero no hubo ningun culpable de una ejecucion extrajudicial. Asi opera el PODER OCULTO en Guatemala. El Jefe no es esponsable ni el empleado es responsable por que todos actuan por ordenes superiores nunca cenidos a la leyes de nuestro orden juridico. Se atreveria usted a leer 33 mil lleyes que tenemos para actuar concienzuda y civilmente?. Falla imputable al CONGRESOS DE LA REPUBLICA, Los asesores del Congresos actuaron Por ordenes superiores y no hay culpables de la perdida de 82 miilones de quetzales. Lo demas se pierde en el limbo porque no hay quien asuma la responsabilidad de JEFE pero si cobran como JEFES. NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION
  2. Rafael Catalan: (2008-09-29 14:23:45 horas)
    De que problema se trata en este articulo: de la PNC o del ejercito? Por esta razon de confundir y de aprovechar oportunidades para hecharle basura a un sector es que nunca llegamos a entendernos todos. Otra cosa, que tiene que andar haciendo la directora de la PNC supervisando comisarias, no tiene en su organizacion la PNC supervisores para eso? Por andar haciendo cosas que no le conciernen para estar ganando pantalla y protagonismo es que despues andan finjiendo demencia cuando meten las cuatro patas.
  3. mar vila: (2008-09-29 13:20:36 horas)
    Yo creo que la más atroz fue la de Romeo Lucas García, llena de perversión, maldad, corrupción, creo que se debe estar horneando en el infierno.
  4. Dina Fernández: (2008-09-29 12:34:28 horas)
    Gracias a todos por sus comentarios y por leer. Tenemos tan poca memoria histórica en Guatemala que como Estrada Cabrera nos queda lejos ya como que se nos olvidó. Estoy definitivamente en desacuerdo con Jasper, en Estrada Cabrera están todos los aspectos fundacionales que luego dieron cabida a los abusos del Ejército. Saludos cordiales,
  5. Manuel Aler: (2008-09-29 12:33:57 horas)
    Esa vileza no es exclusiva de la policía; el ejército la llevó a niveles de perfección y a hacerla parte de su identidad. Si no, veamos a todos esos generales que mandaron a asesinar a niños/as, mujeres y ancianos/as y que, hoy, se esconden como ratas o se eternizan mañosamente en el Congreso para mantener la inmunidad/impunidad. No pueden ni podrán esconder "...esa vocación de predadores feroces pero cobardes y anónimos...". En términos juridicos esto se lllama "Obediencia debida" y consiste en el "cumplimiento de mandatos antijurídicos o cumplimiento de órdenes antijurídicas" por los que, en materia penal, el subordinado es eximido y la culpa recae en el jefe que dió la "orden superior"; lo cual en Guatemala, es evidente, no se aplica.
  6. Carlos Lopez Contreras : (2008-09-29 12:00:02 horas)
    Si lo que dice es cierto, empezaríamos a ver inteligencia en el combate a la violencia. Por el bien de Guatemala ojala así sea.
  7. oscar ramirez: (2008-09-29 09:55:46 horas)
    Cuando pregunte al jefe de la sección Trata de personas, del Dinc,el 30 de julio del 2005, porque siendo en ese momento Vendedor de bienes raices, de una conocida inmobiliaria, se me captura en la callé y se me consigna por trata de personas. Me responde POR ORDENES SUPERIORES y deja de enviar consejos de seguridad al gobierno, esta es una advertencia, la proxima... ¡¡¡¡¡¡¡¡. sperissen habia ordenado callarme la boca, nos imaginamos que tambien por ordenes superiores, pero de quien: DEL ministro Vielman o por ser tambien concejal 6to. del PU., ´de Arzú. y si averiguamos en dos vias de quien recibieron estos dos ordenes superiores. Lo cierto el día de hoy es que me cerraron vuelta en todo el sector economico,con 3 hijos menores , que sostener, la estoy viendo cardiaca. Y todo por enviar proyectos de seguridad ciudadana al nefasto gobierno de Berger.Sera que con , no vovlver a obedecer ordenes superiores la PNC, nos soluciona el problema a los ciudadanos honrados afectados. Cada 4 años se escucha lo mismo y la inseguridad crece, porque la seguridad se da si hay voluntad politica.Sera que hay en este periodo?...
  8. Juan Pablo González: (2008-09-29 09:54:52 horas)
    Mis mejores deseos a la Directora Blanco. Me encantó ver cómo llegó a una comisaría a poner en orden a todos los policías que allí estaban, que pareciera que están todos en un concurso para ver quién llega a parecerse más al Botija. Estoy seguro que la Directora Blanco no será una mesias en la institución, pero con que logre tan solo una cosa (cualquiera que esta sea) ya habrá hecho bastante. La PNC está tan mal, que hasta iniciar un "fat camp" sería una buena idea.
  9. alfonso villacorta: (2008-09-29 09:38:28 horas)
    Es historica la insistencia de encontrar responsables a las desgracias nacionales y nunca se llega a la verdadera causa que es la de la negligencia y hacer valer los derechos ciudadanos. En el caso de estrada cabrera solo basta ver un libro azul para darse cuenta que su gobierno no fue mas que la concrecion del desarrollo social que se quedo enano y se caracterizo por el enanismo de la mediocridad, visible en el oportunismo y servilismo. Estrada cabrera no impuso ni se impuso, solo uso a la sociedad en su beneficio para gobernar, aunque no para enriquecerse como es la moda actual. Su final fue en la pobreza, soledad y confinamiento. Asturias retrata a la sociedad de su epoca, las apariciones del sr. presidente son escasas y toda la trama de la obra es el resultado de las bajezas de la gente, desde caradeangel hasta los pordioseros del portal que en lugar de ser solidarios entre si, preferian dar los guineos pasados a los chuchos.
  10. Jasper Gómez Pinelo: (2008-09-29 04:33:17 horas)
    ¿En qué país vives Dinita? La peor de las tiranías del siglo pasado fue la de Lucas García. No lo quisiste ver entonces y lo sigues encubriendo ahora. La gente de pisto no la sufrió y no quiere reconocer las atrocidades cometidas. ¡Dichosotes! ¡Sigan leyendo novelas y hablando de literatura!
  11. Edgar Ayala: (2008-09-29 03:43:38 horas)
    Gracias Dina por recordarnos que no podremos ser un mejor país sin que revisemos nuestra historia. Y por hacer un puente entre el presente y nuestro vergonzoso pasado. Al igual que usted, el hecho histórico que representa que la policía guatemalteca esté a cargo de una mujer, me llena de esperanza. ¿Cuantas jefas de policía ha tenido Guatemala? No lo se, pero no me sorprende que los medios no hayan hecho más alarde de este hecho histórico. Espero que las palabras de inauguración al frente de la Policía Nacional Civil, de Raquel Blanco Lapola, sean el principio de una nueva época para Guatemala, y que ella esté realmente dispuesta a escuchar una Voz Superior, y de verdad le corte el fluido sanguíneo a este cáncer que se ha incrustado—históricamente—en la sociedad guatemalteca: El cáncer de la “orden superior”. Como guatemalteco desterrado admiro su capacidad de conectar nuestro pasado con el presente. Y le repito algo que ya le había expresado con anterioridad. Que admiro y leo sus notas con la atención que le pondría a una buena homilía o un buen sermón que rebasara el dogma doctrinal. Ayer —como acostumbro— no fui a la iglesia, pero al igual que muchas y muchos que si lo hicieron y se sintieron inspirados para enfrentar con ánimo otra semana en este mundo, yo le doy las gracias por dedicarse al oficio de soñar con una Guatemala y un planeta mejor. Gracias por escribir y ¡mucha suerte para la Jefa! Edgar Ayala Oakland, California
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