Taiwán donará US$10 millones para construir una cárcel de alta seguridad e implementar la identificación por huellas digitales, y otorgará préstamo para mejorar la ruta de la capital a Puerto Barrios.
Por: Enrique Naveda
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Los cinco días que el presidente Álvaro Colom pasó en Taiwán dejaron algo más que la prueba de que la relación diplomática goza de salud. El Gobierno obtendrá alrededor de US$10 millones para edificar una cárcel de alta seguridad y para levantar el Sistema automático de identificación de impresiones digitales (Afis, por sus siglas en inglés), según informó el mandatario. Y el donativo que el país asiático otorgó a la administración anterior para construir la carretera de Guatemala a El Rancho, se verá ampliado con un préstamo que la estirará hasta Puerto Barrios, en Izabal. Pero mientras el fin de la carretera, cuya primera fase hasta Agua Caliente acaba de terminarse, aún es un proyecto a medio plazo y se calcula que alrededor de seis años más harán falta para concluirla. Colom espera que antes de 2009 el ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, reciba en Guatemala a un técnico taiwanés para decidir qué características debe tener la cárcel y en qué lugar se instalará, además de para concretar los detalles según los que se desarrollará el Afis. El Gobierno, sin embargo, aún no se atreve a fijar la fecha de su funcionamiento. A cambio de la ayuda, Guatemala ofrece admiración, el vínculo diplomático más populoso para Taiwán, y brazos abiertos para sus empresas. Y del comunicado conjunto que ambas firmaron se desprende un vago respaldo a ese Gobierno ante la Organización de las Naciones Unidas, que no reconoce al país. Durante su visita a la isla, la delegación guatemalteca presenció la puesta de un vehículo eléctrico e informatizado de la única automotriz taiwanesa, Lexgen. El automóvil impresionó a Colom, que lo considera un cambio radical y benigno por no requerir combustible. El presidente, según él mismo dijo, le arrancó a la empresa el compromiso de que sea Guatemala quien lo distribuirá en toda Centroamérica y México a partir, probablemente, de 2010. Una visita no resultó tan fructífera. Formosa Petrochemical Corporation es un emporio, propiedad de la familia que produce alrededor del 25 por ciento del Producto Interno Bruto de Taiwán, y que en Mazatenango levanta, según información oficial, más de un millar de viviendas populares que han encontrado una demanda urgente. Pese a que, en palabras del presidente, están entusiasmados con la idea de ampliar sus inversiones en Guatemala, pudiera ser que su fascinación no congenie con los objetivos de Colom. Él quiere forjar una alianza con la refinería para explotar los recursos petrolíferos del país; ellos lo estudian, pero por el momento parecen inclinarse más por expandir sus negocios inmobiliarios. La estadía de Colom en el país asiático terminó el sábado. No sucedió lo mismo con toda su delegación. El ministro de Economía, Rómulo Caballeros, permanecerá hasta el miércoles como respaldo de un grupo de empresarios guatemaltecos que se encuentran en la República abriendo o ensanchando sus mercados. |
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