La economía y los ataques del candidato republicano a su rival demócrata fueron los protagonistas del encuentro entre los aspirantes a la Presidencia de EE.UU.
Redacción
Ampliar imágenFoto:
Ron Edmonds/AP
Barack obama, el moderador Bob Schieffer, y John McCain.
Joe, el plomero
John McCain se pasó el debate hablándole directamente a un tal “Joe the plumber”, o sea, el plomero Joe, a quien supuestamente Barack Obama va a dejar sin dinero con sus aumentos de impuestos. El nombre de Joe, un votante real llamado Wurzelbacher con quien Obama tuvo un intercambio hace un par de días, salió alrededor de una docena de veces en el debate. Tras ser entrevistado, Joe dijo que la mención de su nombre durante el debate fue “bastante surrealista”. AP
La última palabra
>John McCain le dijo en su cara a Barack Obama que el demócrata “no le dijo la verdad al pueblo estadounidense sobre una promesa clave de campaña”. >“El cien por ciento, John, de tus anuncios, el cien por ciento de ellos han sido negativos”, contraatacó Obama unos minutos después a su rival, sentado a unos metros de distancia ante una mesa redonda. >“Eso no es verdad”, respondió el republicano McCain. “Es verdad”, dijo Obama, buscando tener la última palabra. >McCain está transmitiendo actualmente sólo anuncios de corte negativo, según un estudio de la Universidad de Wisconsin, en su plantel Madison. Pero tuvo varios anuncios positivos durante la campaña. AP
Cuando faltan menos de tres semanas para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, y con un demócrata Barack Obama que posee una sólida ventaja en las últimas encuestas, el senador John McCain trató en repetidas ocasiones de poner al senador demócrata a la defensiva durante el debate ayer en la noche. Lo acusó de querer subir los impuestos y lo asoció con un antiguo terrorista.
El candidato demócrata esquivó las críticas, acusó a su oponente de tratar de desviar la atención de la economía estadounidense y trató de enfocar el debate en su premisa central: que el candidato republicano representa una continuación de las políticas económicas de la administración de Bush.
A esto, John McCain respondió: “Senador Obama, yo no soy el presidente Bush”. Y agregó, “si usted quería enfrentarse al presidente Bush, debió haberse postulado hace cuatro años”. El candidato republicano aseguró que quiere llevar al país por otra dirección.
Por el otro lado, McCain volvió a recurrir a las descalificaciones personales contra su rival. Pese a no tener evidencias de un efecto positivo de esta estrategia en la campaña, el republicano insistió en ligar a Obama con Bill Ayers, un ex líder radical. El candidato demócrata negó cualquier relación y lamentó que la acusación “dice más sobre la campaña del senador que sobre mi persona”.
El candidato republicano exigió saber sobre su relación con ACORN, un grupo liberal acusado de violar la ley federal en su intento por registrar votantes, e insistió en que Obama rechace las declaraciones del legislador demócrata John Lewis, quien acusó a la fórmula presidencial republicana de tener políticas raciales similares a las de la época segregacionista.
McCain acusó además a Obama de empeñarse en una lucha de clases al apoyar el incremento de impuestos diseñados para “esparcir la riqueza”. Fuentes: AP, DPA, New York Times, USA Today, El País, The Washington Post.
0 comentarios: