Maurice Echeverría / Buscando a syd maurice@elperiodico.com.gt
Pana hormiguea de tuc tucs. Están allí como una infección. Son muy prácticos para aquellos que necesitan movilizarse con celeridad por el pueblo. Sin embargo, tanto peatones como automovilistas los detestan. Los peatones, porque siempre corren riesgo de ser atropellados por estas máquinas endiabladas; y los automovilistas, porque su propia locomoción se ve entorpecida por los itinerarios oportunistas y groseros de los moto–taxis. Digamos que los tuctuqueros saben tocar ese acorde, el acorde de la ira.
Mi relación con los tuctuqueros no es exactamente l´amour fou. Ya la otra vez tuve un problema con un tuctuquero, en la calle, porque me echó prácticamente encima el armatoste, y yo le dije: cuidado, tranquilo, vos. El cuate me imprecó. Entonces le di, en un fosforazo, una patada al tuc tuc. Él salió de su vehículo de hojalata y me dejó ir un golpe tieso y contundente. En esta clase de encuentros, lo mejor es pegar siempre de primero. Cosa que no hice. Lo bueno es que en un pueblo los enemigos se los encuentra uno todo el tiempo, y la retaliación siempre es factible. Los tuc tucs son pequeñas placentas móviles que llevan en su interior a polacos o locales, por igual, y avanzan, velocitan, a un ritmo nada desdeñable. Los viajeros que van dentro se agarran a lo que pueden, hipnotizados por las maniobras virtuosas del chofer, que de cuando en cuando para de golpe, como en staccato.
Cualquiera de nuestros choferes sololatecos podría vivir con grandísima dignidad en Dehli o Pakistán, eso es palpable.
El tuc tuc parece una solución al problema de la proliferación de automóviles, pero luego hay tantos que se vuelven ellos mismos un problema por derecho propio. Y sin embargo –y dicho todo lo anterior– yo les guardo alguna clase de extraño cariño a los tuc tucs, a lo mejor porque hay una belleza tercermundista en ellos que trasciende todas las pequeñas familiaridades.
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6 comentarios:
carlos lopez: (2008-10-16 15:30:04 horas)
No sera que en tailandia le dan un toque de guatemaltequismo???
asi nos deben de ver en asia... los tuc tucs y las camionetas de colores... ah, eso parece aquel pais lejano que se llama Guatemala... no? Donde todos se matan y aun asi compiten en las olimpiadas en deportes de millonarios! jajaja
Hugo Novales Contreras: (2008-10-16 14:13:15 horas)
Sí, le dan un exotismo muy tailandés a cualquier pueblo. Y si buscamos belleza tercermundista, es mucho más cómodo ver tuc tucs que niños descalzos. Pues...
Igual, con todo el turismo de aventura que implican los vehículitos esos, probablemente la solución podría ser poner de esas estaciones para rentar bicicleta. (http://carpediemblog.wordpress.com/2007/09/13/paris-tomado-por-los-ciclistas/ Obviamente habría que darles un toque macondesco, para poder cobrar caro)
Carlos Lopez C.: (2008-10-16 11:31:05 horas)
Este es una metafora de lo que pasa en wall street al estilo republica bananera.
El tuc tuc es un mercado no regulado. Entonces solo manda la oferta y la demanda.. sin regulacion todo se vale y que gane el mas fuerte. El tuc tuc esta por encima del peaton.
Al final, esto va a explotar.. unos años mas y las consecuencias de la proliferacion de tuc tucs sin control van a crear mas contaminacion, mas accidentes, mas problemas sociales etc.
Es otro ejemplo del laissez faire,. En un país no educado, el libre mercado no funciona, sencillamente porque la gente no comprende el concepto de RESPONSABILIDAD.
Carolina Zelada: (2008-10-16 11:15:21 horas)
Bueno, yo vivi en Esquipulas y alli esta lleno ... la verdad es que a veces son un peligro... y lo que vi tambien, es que la mayoria son manejados por adolecentes ... no se quien regula la conducion de los mismos, ya que alli han causado accidentes...
juan pinto: (2008-10-16 10:41:24 horas)
Me imagino que hay una mafia en la intoduccion del concepto del Tuc a Guatemala, suenan como mosquitos y se comportan como perros rabiosos, talvez fuera mas interesante si fueran de pedales o que se movieran por lineas especificas...pero no, son kamicazes en su version mas provincial...Ya veremos el cambio de tamaño en la gente que no quiere caminar.
De cualquier manera, llegaron para quedarse y con la corrupcion policial funcionan a sus anchas, solo bastara un accidebnte que involucre algun COPETON para que la vista corta de las autoridades se atrevan a proponer una regulacion...La solucion no es mala, pero encaramar a un paisano que cambia de personalidad detras del volante, es peligroso.
Cuando se agremien en cooperativas y formalicen el servicio a un nivel basico, podria ser una alternativa logica y no una adaptacion cruel y caotica.
6 comentarios: