La Revolución de 1944 se inició en junio de ese año, cuando el magisterio organizó manifestaciones de repudio al régimen dictatorial. El presidente Jorge Ubico restringió las garantías constitucionales. Los universitarios declararon una huelga que se extendió a hospitales y tribunales; gran parte de la ciudadanía los apoyó exigiendo el fin de 14 años de dictadura. El 24 de junio hubo una manifestación, y se presentó al dictador un memorial, conocido como el de los 311, pidiendo el restablecimiento de las garantías constitucionales. El documento afectó anímicamente a Ubico. Hubo más manifestaciones y brutal represión policial con muertos y heridos. El 25 de junio una manifestación de mujeres fue disuelta a sangre y fuego, murió la profesora María Chinchilla que se convirtió en mártir. Se multiplicaron movimientos y documentos pidiendo la renuncia del dictador. El día primero de julio Ubico renunció. Los designados para substituirlo, legalmente, eran Demetrio Maldonado, Carlos Herrera Dorión y Pedro Reyes. Ubico entregó el poder, inconstitucionalmente, a los generales Federico Ponce, Francisco Villagrán y Buenaventura Pineda. Ponce asumió legalizado por la Asamblea Legislativa. Nacieron nuevos partidos y asociaciones y se respiró cierto aire de libertad. Se convocó a elecciones, los candidatos fueron, entre otros, Juan José Arévalo, Manuel María Herrera, Clemente Marroquín Rojas y el propio Ponce. La Policía reprimía a los simpatizantes de los candidatos opositores. En octubre fue asesinado Alejandro Córdova, director del diario El Imparcial. Los partidos en señal de protesta suspendieron la campaña electoral temiendo que el Gobierno quisiera imponer a Ponce. La única acción viable para el restablecimiento del orden constitucional era la lucha armada; la madrugada del 20 un grupo de militares jóvenes y un puñado de civiles tomaron el cuartel Guardia de Honor y en una corta pero sangrienta lucha derrocaron a Ponce, quien renunció en un acto formal en la Embajada de Estados Unidos ante el cuerpo diplomático. Mientras tanto el doctor Arévalo se encontraba asilado en la embajada de México por lo que no participó en estos acontecimientos. Asumió la “Junta Revolucionaria de Gobierno” integrada por: el ciudadano Jorge Toriello Garrido, el mayor Francisco Javier Arana y el capitán Jacobo Arbenz Guzmán; ninguno había cumplido 40 años. El pueblo los consagró como próceres de la revolución.
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6 comentarios:
Henry Coc: (2008-10-21 13:05:16 horas)
Ahora que están apareciendo quienes conformaron ese movimiento. ¿Qué beneficios han hecho al pais para continuar con su lucha revolucionaria?.
sergio licardie: (2008-10-21 12:16:33 horas)
Creo que algún periódico, alguna organización de alharaca o algún grupo histórico cívico le debería rendir homenaje a los 311, tal vez sus hijos, sobre todo a los que están vivos antes de que se pierdan. Su actitud cívica fue la que quebró la espada del general. En cuanto a obra revolucionaria lo que se ha conservado es la arevalista, todo lo demás no cuajó, ha ocasionado mucha sangre y no queremos mas muertos por ilusiones
Rolando Moran: (2008-10-21 10:41:31 horas)
Interesante es saber quienes eran los designados originales, nadie los menciona, y ahora se hace el ridiculo como querer endiosar a personas que nada tuvieron que ver con la revolución.
Milton Morales: (2008-10-21 10:39:07 horas)
Ya dejen de vivir en el pasado, si estamos peor que con Ubico, la situacion con Colom es peor que cualquier gobierno que le haya antecedido, solo desen cuenta de tantos asesinatos, tantos secuestros, entonces..... estamos mejor o peor que con Ubico.
Teresa Alvarado: (2008-10-21 09:24:19 horas)
Me llama mucho la atencion el final de
esta columna : EL PUEBLO LOS CONSA
GRO COMO PROCERES DE LA REVOLUCION. Yo agregaria a los milita-
res de la Guardia de Honor y aunque Javier Arana se vio en la necesidad de
matar al General Corado por oponerse a
la revolucion, los militares de alto grado, la oficialidad militar y todos los efectivos de tropa que le dieron armas a los civiles
merecen una galeria especial.
Grupo 2 de agosto.
edwin garcia: (2008-10-21 07:45:52 horas)
Sr. Parrinello, disculpe la corrección Fco. Javier Arana jamás fue considerado prócer de la revolución. El fue un esbirro y testaferro de la embajada de los EEUU para tener metido un zapa dentro del triúnviro. Aclarado esto Arevalo fue el mejor 2 presidente de la historia. El mejor presdiente que ha parido nuestro país, infértil de buenos hijos, ha sido y sera Jacobo Árbenz Guzmán.
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