Días después de que el descubrimiento de espionaje estremeciera al Gobierno, y que Carlos Quintanilla, ex encargado de la seguridad presidencial, se viera forzado a abandonar su cargo el 4 de septiembre, aconteció en Casa Presidencial un movimiento que aunque parezca coincidencia, ilustra el modo en que se gestan y suceden las fluctuaciones de poder en las cercanías del Presidente.
Varios miembros del Ejecutivo instalaron sus oficinas en el segundo nivel del edificio, el área más decisiva, el piso donde se ubica el despacho de Álvaro Colom. Desde ese momento, estaban más próximos al Presidente de lo que habían estado antes y el acceso a él se tornaba más sencillo. El reacomodo, no obstante, no era inopinado ni fortuito. Hacía meses que se había decidido el traslado y solo se esperaba que la inercia o el viento favorable de los acontecimientos propiciara su culminación.
Entre los hombres que subieron las escaleras para instalarse junto a Colom sobresalía una figura corpulenta y con un falso aire de desinterés o de despiste o de cansancio. Era el secretario privado de la Presidencia, Gustavo Alejos, cuya presencia se ha hecho más concreta y ubicua en los últimos meses de Gobierno.
A sus 41 años, el propietario de compañías de bienes raíces y accionista de JI Cohen, principal proveedora de medicamentos al Estado, en silencio y a menudo sin subirse al escenario, ha logrado una influencia que se expande. Igual que la de su familia.
En agosto de 2007, Alejos –de acuerdo con el último informe de las finanzas del partido disponible en el sitio de internet del Tribunal Supremo Electoral (TSE)– era el cuarto financista de la campaña presidencial de Álvaro Colom. Alejos también era el tercero. Y también el segundo. Los tres Alejos (los hermanos Gustavo y Roberto y su primo Luis), que hoy ocupan la Secretaría Privada, la Presidencia del Congreso y el Ministerio de Comunicaciones, donaron más de la mitad de lo que había recibido la UNE hasta esa fecha. El pasado miércoles, la candidatura de Roberto para ocupar el sillón más noble del Legislativo obtuvo 117 votos. Durante las semanas que precedieron a esa victoria, Gustavo reprobaba en público el hecho que su hermano se postulara, mientras Colom proponía retrasar esas elecciones hasta el 14 de enero. Es imposible saber lo que en realidad pensaba Gustavo, pero dentro de las filas oficialistas hay quien asegura que en la reunión del viernes 17, de la cual su hermano salió con la venia de varias bancadas y la del Presidente para ocupar la Presidencia del Congreso, él fue la sombra que volaba de oído en oído, silbando la música del acuerdo. Él lo niega.
Durante esas mismas semanas, Gustavo manifestó su temor que la hipotética Presidencia de su hermano lo arrastren a él mismo al desgaste, justo ahora que empieza a encontrarle el gusto a la política. Pero parece probable que con el cargo que ocupará Roberto a partir de enero, el hermano mayor afiance su fortaleza y el peso político que ha urdido desde su ventajoso observatorio.
La prodigiosa alquimia de su aprendizaje con unos acontecimientos favorables lo han catapultado un par de pasos más cerca del trono de lo que ya estaba. Y cada vez más, su palabra da la impresión de ser definitiva en los cabildeos.
Son bastantes los observadores que juzgan su habilidad para la política igual que la de un elefante en la orfebrería. Pero Colom, que lee los diarios muy temprano, ha oído de los chimpancés que con maestros aprenden a pintar, y él mismo reconoce que delega más que antes en su secretario.
Las salidas del ex fiscal general, Juan Luis Florido, y de la anterior superintendente de Administración Tributaria, Carolina Roca, en el borde de julio y agosto no solo coincidieron con una mayor anuencia de los empresarios a negociar con un Gobierno en el que poco a poco la izquierda gana espacio.
Sino que a partir de entonces Gustavo Alejos obtuvo un mayor ascendiente y su voz, más oída y tal vez más respetada, arreció en las negociaciones con el sector privado, e hizo a un lado al empresario Carlos Mata, que durante meses fue el operador acreditado.
Su imagen no solo se agrandó ante los grupos empresariales. Si el Presidente le asigna una tarea política –y es algo que ocurre ahora más a menudo–, Alejos ofrece su mayor esmero. Se ha erigido, además, en mediador o pacificador, por ejemplo, entre el Registro Nacional de las Personas y los alcaldes opositores. El secretario privado constituye ya el principal emisario y maestro de esgrima del Presidente en el Congreso, y un restrictivo filtro hacia el jerarca.
Él y la Primera Dama son los vicarios áulicos, mientras Rafael Espada semeja una pálida sombra que deambula, a quien le corresponde sacar adelante lo que Colom considera la versión profunda del Consejo de Cohesión Social: el Gabinete socioambiental. La Primera Dama parece resguardarse en el ámbito social, y si bien es cierto que Gustavo Alejos ha estirado su horizonte, lo ha hecho dentro de los límites que el Presidente le dibujó en la arena.
Otros alfiles y torres alrededor del Rey
La desaparición de Quintanilla del tablero político no supuso, como en un momento se presagiaba, un súbito cambio de manos de su gran poder. Fue algo más sutil. Al mismo tiempo que se evidenciaban las corrientes subterráneas que ya favorecían a algunos nombres y algunas tendencias, tener al guardaespaldas lejos significaba para todos deshacerse de un opositor, un contrincante, un enemigo, o un contrapeso demasiado pesado. Más que abarcar mayor poder o influencia, moría el hombre que les hacía sombra.
Nadie parece haber ocupado hasta ahora el ámbito en que flotaba Quintanilla y nadie ha osado entrar en sus dominios. Aunque durante las semanas que siguieron a la renuncia del ex secretario, el Ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, semejaba el vencedor de una guerra de guerrillas, ni él ni Ricardo Marroquín, el sustituto, se han adueñado del territorio que señoreaba aquel. Tampoco hay señales de que vayan a intentarlo en el corto plazo.
Quien más ha podido acercarse a esa figura es Orlando Blanco, el operador de Colom en el área social, cuya hermana dirige la Policía Nacional Civil (PNC) y con su nombramiento ha vuelto más visible una presencia que trabajaba por debajo de la superficie y exploraba los sistemas y las fallas de seguridad.
Con el ex ministro Vinicio Gómez departía con frecuencia. Cabildeó con éxito para que Jiménez evitara la llegada de las propuestas de Quintanilla. Y las reuniones para rearticular el Ministerio Público (MP) tras la salida de Florido se llevaron a cabo en sus dominios. El staff ejecutivo del MP, de hecho, está conformado por sus referidos.
Cuando la Fundación Myrna Mack publicó un análisis que describía el ascenso de Alejos y Sandra Torres, y apuntaba que un tercer grupo (el suyo con Jiménez y, el secretario de Comunicación, Ronaldo Robles) acumulaba poder, Blanco respondió sobresaltado, en medio del foro “Gobernando con la gente” en Izabal, “Aciertan en bastantes cosas, pero no todo es verdad”.
Pese a la conjunción de estos tres hombres de izquierda (Jiménez, Blanco y Marroquín), y un cuarto (el viceministro de Gobernación, Arnoldo Villagrán), no hay muchos indicios de un marcado tinte ideológico en el rumbo de la seguridad. Menos aún cuando desde principios de septiembre el jefe de Estado anunció que reforzará con soldados y oficiales y tecnología más avanzada al Ministerio Nacional de la Defensa.
Miembros del Ejecutivo explican que la muerte de Gómez imprimió en Colom una huella tan honda que le hizo volver la vista hacia funcionarios institucionales. De los nombres que vayan a ocupar la Secretaría de Seguridad y la Secretaría de Análisis Estratégico dependerá que esa percepción sea creíble. Hace semanas que la ex ministra de Gobernación, Adela de Torrebiarte, aceptó la propuesta de Colom para dirigir la primera. Para la segunda, se barajan demasiados nombres y Colom evita mencionar los candidatos.
¿Quién piensa por Colom?
Durante sus primeros 10 meses, el Ejecutivo ha sido acusado de no tener rumbo. Los bandazos y los pasos en falso deterioraron su imagen. Si el plan de Gobierno era la brújula ¿quién le presta atención? ¿Cuál es el cerebro que todo Presidente necesita, quién digiere el país para que Colom lo dirija?
Richard Aitkenhead estaba detrás de Óscar Berger; Edgar Gutiérrez, a la espalda de Alfonso Portillo; y Gustavo Porras, con Álvaro Arzú. Pero ¿quién ocupa ese lugar tras Colom? Mientras algunos investigadores políticos y miembros de la oposición aseguran que ese lugar lo ocupa Arnoldo Noriega –un ex guerrillero de quien el patriota Otto Pérez afirma que ejerce de forma paralela unas funciones similares a las de un Secretario de Análisis Estratégico– otros creen que no existe una persona en concreto.
Ninguna de las conjeturas es por completo equivocada. Colom ha compuesto un consejo asesor, al que llaman “Staff político”, cuyos informes y análisis constantes jerarquizan las ideas y los datos que al mandatario le llegan de sus ministros y le facilitan las decisiones.
En ese “tanque de pensamiento”, como lo ha llamado un integrante del Ejecutivo, participan hasta ahora:
>Fernando Fuentes Mohr, a quien después de su nombramiento frustrado como Secretario Privado de la Presidencia, Colom tuvo que relegar a la Gerencia Presidencial.
>El ministro de Relaciones Exteriores, Haroldo Rodas.
>Jorge Pérez, que ocupó varios puestos de alto perfil durante el Gobierno de Alfonso Portillo y ahora es director de Transparencia en la Vicepresidencia.
>Arnoldo Noriega, ex dirigente de la URNG y fundador del Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, ex convicto por abusos sexuales cometidos a su hijastra. >El secretario privado, Gustavo Alejos.
>Hugo Rodas, ex director de Comunicación Estratégica e Imagen del Área de Bebidas de la Cervecería Centroamericana.
>Y Ronaldo Robles, secretario de Comunicación, que en los últimos tiempos ha logrado acceder al grupo asesor.
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5 comentarios:
Mario R. Loarca Pineda: (2008-10-28 16:06:20 horas)
El análisis seduce al lector porque esta bien escrito y eso no es poca cosa. Empero, me parecería que este tipo de abordajes propios del análisis periodístico, resultan incompletos porque transmiten la impresión de que grupos de influencia como el que se describe tendrían en sus manos la conducción del gobierno. NO es así, porque falta un análisis comparativo del poder e influencia del poder económico que tiene mucho mayor peso que cualquier "think thank". Aparte, conviene anotar que el mencionado NOriega perteneció algún tiempo a la Societatis Iesu y estuvo cerca de Colom en su primera campaña presidencial. ¿Cuando nos ofreerá un analisis pormenorizado de camperos, gallos y demas caciferos?
gerardo mendez: (2008-10-26 12:20:56 horas)
A nadie escapa los desmanes y descontrol existente en el gobierno actual y lo peor es que los mas pobres lo pagamos. Me llama la atenciòn la relaciòn de este señor Blanco y la Directora de la PNC que sin duda y con respeto a la mujer, viene a ser otra titere dentro la pobre instituciòn de la PNC y quien estarìa dirigièndola realmente es el hermano, pero a favor de quien esa seria la pregunta, pues no se ha visto resultados es mas existe inconformidad dentro de la misma, sin mandos, improvisando y en muchos casos repitiendo lo del pasado. Es mas al parecer volvemos a rendirle tributo al ejercito y no porque sea la soluciòn, sino porque era un plan establecido desarticular la PNC y nadie dice nada, sino preguntenle a doña Adelita
VANESSA SANTOS: (2008-10-26 11:34:32 horas)
MUY BUEN ANALISIS SEÑOR NAVEDA, Y BUENO TAMBIEN PARA LA MEMORIA HISTORICA NACIONAL, YA QUE ES RARO QUE SE MENCIONE A EDGAR GUTIERREZ COMO CEREBRO DEL MAL RECORDADO DES-GOBIERNO DEL DELINCUENTE PORTILLO, Y SI ESTABA A ESE NIVEL FUE IMPOSIBLE QUE NO SUPIERA Y/O PARTICIPARA DE TODAS LAS ACCIONES DE CORRUPCION DE PORTILLO . - PD . - SOLO ESPERAMOS QUE ESTE PIEL DE OVEJA NO SE APARESCA TAMBIEN EN EL GOBIERNO DE COLOM, PORQUE ESO SERIA EL COLMO.
Mario Godinez Lopez: (2008-10-26 10:00:26 horas)
evidentemente, la forma de funcionar de Colom en cuanto a sus asesorías personales se diferencia de los presidentes finqueros anteriores. Eso es precisamente una habilidad de Colom que no hay que despreciar: aparentar el caos y en medio de él, que camine la agenda particular de su proyecto partidario. Esto claro está, le dificulta a los grupos de presión empresarial mas oligarquica, la interlocución exclusiva y unipersonal con el jefe del guacamolón.
Carmelo Carias: (2008-10-26 09:18:51 horas)
Los paisanos de la provincia no entendemos todos esos enredos que hacen allá arriba por la maldita ambición al dinero y que les importa todo el país, en Guatemala tenemos gente preparada yo conozco algunos de mi lugar Jalapa como El Ingeniero Efrain Medina ex rector de la universidad de San Carlos, otro excelente profesional becado de la universidad de San Carlos es Otto Anibal Recinos Portillo, creo que trabaja en la defensoria publica, otra lic. buenisima Sonia Godoy Flores creo que es fiscal de la niñez del MP, y asi como ellos se encuentran muchos buenos guatemaltecos que se pueden encontrar pidiendo informacion en las universidades del país, alli se seria por capacidad y no por casualidad.como los Alejos que es por su poder del dinero, pero su masa gris del cerebro es muy pobre.
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