Un grupo de estudiantes del Cudep–Usac ha levantado la frente con gallardía e iniciado la batalla contra los abusos de los políticos. La Municipalidad vendió dos propiedades comunales a la orilla del lago en Santa Elena, Flores, a manos privadas, con variedad de traspasos para confundir. En uno de dichos terrenos existía un parque con playa, columpios y resbaladeros. Y de repente, el pueblo perdió lo suyo y un tiburón se instaló en las propiedades, y robaron más área al lago vía un relleno. Los vecinos presenciaron impotentes el robo, pero los estudiantes no bajaron la cabeza y emprendieron la denuncia contra los usurpadores y su letrero de No pasar.
Valientes y altivos, como pide el Himno Nacional, no han esquivado la ruda pelea porque están defendiendo su tierra. La reacción inicial fue callarlos con el soborno, esa miseria que no toca el alma de los idealistas, pero ellos no cedieron y duplicaron su acción. La vieja represión de los dictadores se hizo presente con el envio a prisión de dos de los jóvenes líderes, acusados de robo, extorsión, tráfico de drogas y asociación ilícita. El movimiento estudiantil incrementó, solidarios con las víctimas, de lo que devino que se recrudecieran las amenazas de muerte, como en los viejos tiempos de la dictadura. Dichas acciones alimentaron en el pasado el surgimiento del movimiento guerrillero. Pero los muchachos no se amedrentaron, y organizaron una marcha pacífica, y al llegar al terreno usurpado procedieron a eliminar el portón que les impedía el acceso libre. También despedazaron el rótulo de los inversionistas.
La última reacción fue disparar ráfagas de bala sobre la sede de la Asociación. El curso que están tomando las cosas es peligroso. ¿Cuánto más va a esperar el Gobierno antes de mediar?
Los muchachos se están quedando sin aire ante el asedio de la impunidad, y ahora están urgiendo el apoyo del resto de la población, “por favor”, dicen, “no nos dejen solos”. La pelea es difícil contra una Municipalidad gobernada por el partido de los pobres, la UNE. Y señalan con el dedo al diputado Baldizón del partido oficial, haciéndolo responsable de sus vidas.
La acción de los estudiantes es digna, porque hay que detener el abuso de las autoridades que se creen dioses. Un terreno comunal no puede depararse al comercio simplemente porque conviene o le da la gana a alguien. ¿Y qué va a hacer nuestro Presidente, amigo de la Revolución de Octubre? Si realmente fuera un líder democrático, estaría del lado de la gente, se haría presente en Petén y abrazaría a los muchachos y les arreglaría el altercado, porque no se puede proclamar que se está con unos saludando desde el avión privado de los otros. El Gobierno debe decidir por quiénes tomará partido, porque los jóvenes peteneros se la están jugando, dispuestos a ser héroes de la democracia o arriesgándose a terminar como mártires de una nueva dictadura.
Agregar comentario:
31 comentarios: