El pasado 1 de noviembre vino mi hermana de El Salvador, a compartir el fiambre con la familia. Vinieron por tierra en su vehículo y con un poco de temor a ser asaltados en el camino. Una amiga de ella vino en junio a Guatemala y, de regreso por la carretera que lleva a la aduana de las Chinamas, se le ocurrió solicitar a su esposo que detuviera el carro para bajarse a orinar. No se dieron cuenta de que unas personas que se movilizaban a pie a la orilla del camino los alcanzaron y aprovecharon para asaltarlos. Si tan sólo hubieran bajado en alguna gasolinera o restaurante en el camino, no les hubiera pasado nada. Por eso se me ocurre que el Inguat debiera obsequiar alguna literatura que también eduque a los turistas para no ser tan inocentes y prevenir estas situaciones.
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2 comentarios:
Carlos Lopez C.: (2008-11-05 10:33:47 horas)
Eso de la libreta es ya el colmo!
Quiere decir que los Guatemaltecos ya nos acostumbramos a vivir en la m....
Bajarse del carro a hacer lo que sea, es un derecho, no es ser INOCENTE. Nos hemos vuelto monstruos. Ya no existen espacios publicos. Nos convertimos en lo peor que la humanidad puede convertirse: Canibales!
Pero ni en el salvador son así! Qué nos pasó? Qué nos pasó???
Manuel Aler: (2008-11-05 09:14:11 horas)
Es triste saber que mientras los salvadoreños de clase media vienen a gastar su dinerito a Guate, aquí ni para las tortillas hay y hasta los campesinos que caminan por la carreteras se convierten en asaltantes ocasionales.
Aparte está la chontada y el "orejerío" que, en su tiempo libre (aunque también cuando están "de servicio"), se dedica a asaltar y matar salvadoreños en esa carretera.
La miseria humana y la impunidad van de la mano.
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