A pesar de la plenitud de sus 88 años, uno de los protagonistas del levantamiento de 1944 se marchó con la ilusión de otro 20 de octubre.
Aaron Marroquín
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Luis Felipe Valenzuela (enmedio) junto a los últimos sobrevivientes de la toma de la Guardia de Honor.
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En la plenitud de sus 88 años, uno de los protagonistas del levantamiento de 1944 se marchó con la ilusión de otro 20 de octubre.
Entrada la noche del miércoles 29 de octubre pasado, Luis Felipe Valenzuela Lorenzana falleció en su hogar de la zona 16 a causa de un paro respiratorio.
A los 24 años, fue uno de los 14 estudiantes que tomaron la Guardia de Honor. La madrugada del 20 de octubre de 1944, luego de ultimar detalles en su casa del callejón Delfino, los estudiantes caminaron decididos a cambiar la situación del país. Con el ritmo cardiaco apresurado, las piernas frágiles y algún trago valiente de licor, las manos sudorosas de Luis Felipe sujetaron el fusil. Sus pasos se hicieron firmes como pilares cuando cruzaron la entrada de la Guardia de Honor esquivando y luchando contra todo obstáculo en contra de los ideales de la sociedad civil. El resultado fue satisfactorio, con su valerosa hazaña lograron derrocar un régimen que intentó establecerse en el poder por la fuerza.
Luis Felipe nació en la ciudad capital el 18 de junio de 1920, fue el mayor de cuatro hermanos del matrimonio de María Teresa Lorenzana y Felipe Valenzuela Caceros. El cimiento de su deseo por un cambio social fue influenciado cuando su padre estuvo preso y puesto en espera para ser fusilado por negarse a las decisiones de Jorge Ubico Castañeda. El día de la ejecución había numerosos ataúdes listos, pero según el listado les sobraba uno. Valenzuela Caceros era el último de la lista y su nombre se escondió en la espalda de esa condena de papel.
Según su esposa, Ana María Calderón, la infancia y la adolescencia, la vivió Luis Felipe en Chimaltenango, en aquel entonces muy rural. Desde pequeño demostró su pasión por los caballos. Regularmente podía vérsele con su traje de sastre de pantaloncillos cortos y calcetines oscuros en espera de la ocasión para montar. Al amanecer del 18 de junio de 1927, su padre lo llamó al patio de su casa, allí le esperaba su primer caballo. El día se le hizo fugaz montado en su equino; descendió de él hasta quedarse dormido.
Regresó a la ciudad a estudiar el bachillerato. Su disciplina, su afición a la historia de la guerra y a las armas lo hacían un brillante prospecto militar. Él prefirió estudiar Derecho. Su alegría franca y contagiosa no estaba hecha para ocultarla en un destacamento. Luis Felipe se ofreció para pelear por los aliados en la Segunda Guerra Mundial, pero su padre no lo permitió.
Después de graduarse de abogado y notario en 1950, en la Universidad de San Carlos, Luis Felipe se desempeñó en varios cargos: fue asesor jurídico de Correos y Telégrafos, y de la Dirección General de Caminos; fungió como cónsul general en Perú. Su ejercicio en el campo jurídico rebasó los 50 años, de sus servicios como abogado y notario casi nunca cobró. Y como empresario tuvo poco éxito, más bien era un hombre entregado a su vocación de servicio. Los últimos 30 años fue miembro activo de la Cruz Roja Guatemalteca.
Entre su amplia compilación de reconocimientos resaltan el de Ciudadano Distinguido en 1994 otorgado por la Municipalidad de Guatemala, el de Huésped de Honor de la ciudad de San Juan Bautista, Puerto Rico y La estrella de Bronce otorgada por el Estado Mayor de la Defensa Nacional. En sus últimos años, la gesta de 1944 era recordada por Luis Felipe con nostalgia y frustración. Él repetía con frecuencia “en este país falta otro 20 de octubre”, recuerda haberle escuchado decir Luis Felipe, uno de sus hijos.
Una infección pulmonar complicó su salud en los últimos días. El miércoles 29 fue trasladado a su hogar por decisión familiar, donde falleció horas más tarde. El domingo pasado el club Comunicaciones hizo un homenaje a Luis Felipe como fundador del club Hospicio. El 19 de octubre del presente año recibió de manos del Presidente de la República la Orden del Quetzal por su participación en la revolución de 1944.
Agradezco la colaboraciòn y buena voluntad hacia esta nota. Tienen ambos toda la razòn. Solamente quiero aclarar que en la nota no se menciona que solo los 14 estudiantes tomaron la Guardia de Honor, recibo sus interpetraciones con mucho respeto.
Mario Garcia: (2008-11-10 11:53:26 horas)
El senor Godoy tiene razon, lo cual se demuestra en dichos documentos mencionado, es mas en que cabeza cabe que 14 jovenes puedan tomar un cuartel militar, solamente en las peliculas. busquemos lo real y comprobable, para no alterar y confundir a las nuevas generaciones.
Mario Garcia: (2008-11-10 11:51:40 horas)
El senor Godoy tiene razon, lo cual se demuestra en dichos documentos mencionado, es mas en que cabeza cabe que 14 jovenes puedan tomar un cuartel militar, solamente en las peliculas. busquemos lo real y comprobable, para no alterar y confundir a las nuevas generaciones.
Benjamin GODOY BURBANO: (2008-11-09 12:12:21 horas)
Este obituario, se aparta de la verdad historica, distorsiona los hechos y no le hace ningun favor al fallecido y en su momento homenajeado Lic. Luis F. VALENZUELA; Recomiendo leer - entre otras referencias: DOCUMENTO TESTIMONIAL, publicado como inserto en El Periodico del 19.10.2008, pag.3, alli JORGE TORIELLO cuenta: "de acuerdo a lo planificado a la hora fijada: 12:00p.m.(?), se inicio la gesta desde la Guardia de Honor..., dirigio la accion el Mayor FRANCISCO JAVIER ARANA. ....de regreso a la casa del Doctor Bianchi, fueron a buscar a los estudiantes al lugar convenido: al Paseo de la Reforma, en los jardines de la EMBAJADA AMERICANA (annios despues la casa crema). Fueron ellos: Ricardo Asturias Valenzuela, Julio Cesar Lopez Montenegro.....LUIS FELIPE VALENZUELA....entre otros, inmediatamente despues de dotarlos de armas y parque, se les dieron instrucciones especiales....
Recomiendo al Sr. MARROQUIN, apegarse a la verdad historica, a los hechos como sucedieron y les comparto algunas referencias: "La Juventud contra los despotas" Studium, 1945; "La Revolucion del 20 de octubre de 1944", GARCIA LAGUARDIA, Jorge Mario; "Alrededor de la Bandera" GRAMAJO, Hector Alejandro; "Guatemala, la historia silenciada (1944-1989)" SABINO, Carlos; entre muchas otras referencias "ya disponibles"..
Finalmente, escuche al licenciado VALENZUELA, relatar los sucesos del 20.10.'44, y nunca menciono que estudiantes hubieran tomado el cuartel Guardia de Honor, mas bien contaba que la invitacion a "pasar adelante" la hizo el grupo de oficiales encabezado por el Mayor ARANA, y esto fue, hasta que platico con el joven estudiante OSCAR DE LEON ARAGON - a la sazon, hermano de un oficial del Ejercito, conocido de ARANA...
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