¿Cuántos de nuestros antepasados han dado sus vidas?
Marcela Gereda
¿Quién es ese hombre detrás de una tez oscura que gobernará un Imperio en crisis?, ¿quién es ese descendiente de afroamericanos, hijo de una antropóloga quien lo influyó para ser un gran observador de la condición humana?, ¿qué hay detrás de la sonrisa de ese hombre que nos ha hecho vibrar y reinventar la esperanza a millones de jóvenes y adultos a lo largo y ancho del planeta?, ¿quién es el idealista que pregunta a los políticos si participan en políticas de cinismo o políticas de esperanza?, ¿representa un cambio radical y más allá de pasar de un “Presidente blanco” a un “Presidente de color”?
La abrumadora victoria de Obama habla de un rechazo explícito por parte del pueblo norteamericano a la política de Bush. Habla de una necesidad global de reinventar el mundo desde otra lógica que no sea la de la guerra y el consumo como motor de la ética del planeta. Woodstock se nos quedó corto. Estas elecciones fueron un espectáculo masivo y eufórico que contiene a una población mundial con ansias de creer que otro modelo político es necesario y posible. Pero cuando en la política norteamericana se habla de cambio. ¿Será que hablan de un cambio más allá de color de la piel?
El Director del departamento de Estudios Africanos de la Universidad de Harvard, Henry Gates dice: “¿Cuántos de nuestros antepasados han dado sus vidas?, ¿cuántos millones de esclavos desgraciados, sin dignidad tuvieron que trabajar los campos antes de que esta generación pudiera ver en vivo a una persona de color convertirse en el Presidente? ¿Cuánto sufrimiento a partir de las leyes de “Jim Crow”? Su victoria no es rescate para todo ese sufrimiento; es la culminación simbólica de la lucha negra por la libertad, la emancipación y la igualdad”.
No podemos dejar de comprender esta victoria de Obama, antecedida por un 1863 cuando millones de gente de color esperaban a Abraham Lincoln para firmar la Proclamación de su Emancipación. O un 1936 cuando Jesse Owens en los Juegos Olímpicos de Berlín, con los que Hitler pretendía mostrar al mundo la supuesta “superioridad de la raza aria”, difundiendo la idea de la africanidad como “bastardos de Renania”. Atónito dejó Owens a Hitler y al mundo al recibir tres medallas de oro. Tampoco podemos olvidar un 1954 cuando Hank Aaron el primer hombre de tez oscura participa en las Grandes Ligas de Béisbol. Tampoco un 1963 cuando Martin Luther King proclamó al mundo su sueño de que un día los hombres se reconozcan los unos en los otros. O un 1968 cuando en las Olimpiadas de México, Tommy Smith y John Carlos levantaron el puño como signo de protesta contra el racismo y adherencia al movimiento de Panteras Negras.
Las celebraciones tras la victoria de Obama por parte de la población de tez oscura tuvieron una carga de Blues y Gospel, con la esperanza de esta victoria como el “momento histórico de los negros”. Pero para que esto ocurriera, sería necesario que los cambios sean no sólo del color de la piel, sino sistémicos. Las celebraciones parecen hablar de un mundo inscrito en la corrección política superficial, pero no de fondo. Que Obama sea de tez oscura no asegura nada. Ha habido gente de color en la política maquiavélica estadounidense. Varios analistas hablan de que no hay diferencia sustancial entre Obama y McCain, de que uno quiere seguir la guerra y otro solamente reducir las tropas.
Cierto es que este acontecimiento histórico es un parte-aguas en la historia del mundo, pero un cambio sustancial no es sólo un cambio en el color de la piel, sino un cambio en el color del sistema. Un color degradado y avaro que subordina el corazón y mente de los humanos al dinero. Un cambio real pasa necesariamente por dejar atrás un sistema económico que no es sostenible para el planeta.
De Irak a Afganistán. Pasando por Jakarta y Hawaii. En Chicago y en Harlem; euforia y esperanza para que un nuevo sistema de formas alternativas de habitar el planeta se instaure entre nosotros, para que eso que hay detrás de la sonrisa de este hombre observador e idealista logre impulsar un cambio que vaya más allá del color en la piel.
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16 comentarios:
jorge Mario Juarez dubón: (2008-11-10 18:58:11 horas)
Marcelita: Yo creo que en cada cambio de gobierno se crean falsas expectativas, lo único que esto es a nivel mundial. Pensar con base en color de piel o racismo es algo que tiene mucho fondo que discutir.
Yo creo que si a nuestra presidencia llegara un indígena de cepa, lo que tendríamos en un futruo es un rico más. Obama tendrá grandes proyectos para la clase pobre, pero puede suceder como aquí, que pensar y ayudar al desposeído, significa comenzar a robar o corrupción en cierne.
Andrea Moran: (2008-11-10 17:04:21 horas)
Marcela usted está soñando siempre no sabe de base ball ni sabe de política solo escribe artículos bonitos pero muy cargados de resentimiento. Su artículo como siempre bien escrito lleno de demagogia y datos incorrectos. Le cuento que la piel de Obama es negra por si no se había dado cuenta. Finalmente el es norteamericano y ya verá usted que todo seguirá igual en la política de Estados Unidos, talvez saquen a los soldados antes de Irak y punto.
Aldo Bonilla: (2008-11-10 14:09:02 horas)
Aprecio mucho su opinión Marcela, coincido en que un cambio, por nuevo, joven o preparado, con el currículo de haber sufrido y luchado por alcanzar sus metas y no haber tenido un camino fácil, llega a sentirse con más fuerza en las minorías, creo que debería haber una propensión hacia el apoyo a las minorías, EEUU se fortaleció por la integración de sus minorías, la lucha es de muchísimos, la esperanza también, ojalá suceda.
Hank Aaron, fue un jugadorazo, pero no fue el primero, fue Jackie Robinson, otro gran deportista.
Saludos,
Aldo Bonilla: (2008-11-10 13:40:33 horas)
Aprecio mucho su opinión Marcela, coincido en que un cambio, por nuevo, joven o preparado, con el currículo de haber sufrido y luchado por alcanzar sus metas y no haber tenido un camino fácil, llega a sentirse con más fuerza en las minorías, creo que debería haber una propensión hacia el apoyo a las minorías, EEUU se fortaleció por la integración de sus minorías, la lucha es de muchísimos, la esperanza también, ojalá suceda.
Hank Aaron, fue un jugadorazo, pero no fue el primero, fue Jackie Robinson, otro gran deportista.
Saludos,
Cesar Rivera: (2008-11-10 13:29:16 horas)
Claro que Obama es un idealista. Todos los jóvenes lo son, pero también es importante decir que los jóvenes se desalientan cuando no ven que se cumplen las promesas.
¿Cuánto le durará a Obama su idealismo antes de que choque con la realidad?
Ya sabe lo que dicen: Si a los 16 no eres liberal, no tienes corazón. Si a los 60 no eres conservador, no tienes cabeza.
Yo espero que una vez allí, Obama madure !Y PRONTO!!!
mannpellecer: (2008-11-10 12:23:21 horas)
La lista de retos domésticos e internacionales que hereda el 44 presidente de USA, el Senador Obama es larga y conocida: Desde la proliferación nuclear a la inestabilidad de Pakistán y de las guerras en Irak y Afganistán a los gruñidos de Rusia o algunos de América del Sur, desde las tragedias del medio Oriente hasta las bases nucleares en el continente. Una lista aún más preocupante es las amenazas que no están en la lista de nadie. Aunque Richard A Clarke (Coordinador for Security, Infrastructure Protection and Couterterrorism) en su libro Against All Enemies lo advierte. Bill Clinton nunca se imaginó y no le dio mayor crédito a Clarke y al comienzo de su presidencia tuvo que sacar con rapidez de Somalia a sus marines derrotados por turbas armadas y por poco le toca lo que heredò George W. Bush quien tampoco imaginó que su primer gran reto como presidente serían los ataques del 9/11. A John F. Kennedy le toco la crisis de Cuba y la posibilidad de un holocausto nuclear. ¿Qué le tocará a Barack Obama? Solo para mencionar algunos nombres Irán, Afganistán, Korea del Norte, OPEC, corrupción, algunos insurrectos, globalización, desempleo, finanzas, bases nucleares rusas en el continente americano, ah y la presión de los latinos, y los gays en USA ¡le viene duro y hasta se las podría ver negra!
mannpellecer@yahoo.com
Rodrigo Caal: (2008-11-10 09:34:35 horas)
Como siempre, Marcela ha escrito un interesante artículo. Unicamente quisiera aclarar que el primer jugador afroamericano en jugar béisbol en las Grandes Ligas fue Jackie Robinson en 1947.
Manuel Aler: (2008-11-10 09:31:59 horas)
Es interesante el eufemismo "de color" para referirse a la población negra.
En Sudáfrica, cuando un juez afrikaner -o Boer-, de ascendencia holandesa se refirió así a un grupo de demandantes, uno de ellos le preguntó: "¿a quienes se refiere?".
"A los de color", contestó el juez.
"De color, somos todos", contestó el representante de lo demandantes; "Por ejemplo; nosotros somos negros y usted es rosado; si va a decir "de color", por favor refiérase al color específico".
Estuardo Ibarra: (2008-11-10 09:19:23 horas)
Leia el otro dia a una columnista que decia que la eleccion de Obama no era el fin del capitalismo como algunos trasnochados izquierdistas apuntan sino la prueba de que el capitalismo si funciona. En que otro lado decia, podria llegar a presidente alguien perteneciente a una minoría, que empezó sin nada y a base de esfuerzo logró graduarse de Harvard... para mi personalmente es un ejemplo de lo que hay que hacer. Obama nunca uso un discurso confrontativo de reinvindicaciones de esclavos o cosas parecidas que a la larga le dio el triunfo, el escogio el camino del esfuerzo personal en lugar de la victimizacion.
Por ultimo, Hank Aaron no fue el primer negro en Grandes Ligas.
Adolfo Villatoro: (2008-11-10 07:51:35 horas)
Me gustó este artículo Marcela, en mi opinón el hecho de que la mayoría de estadounidenses hayan votado por Obama, ya sea por el rechazo a Bush o por plena identificación por el candidato negro, es una muestra de que el pensamiento de la mayoría ha evolucionado.
cesar gonzales: (2008-11-10 07:20:40 horas)
Pimer articulo-evangelio de culto al supremo lider-mesias-abortista-socialista. El gran perdedor de estas elecciones es Fidel Castro y discipulo ya que se ve claro que las izquierdas han cambiado de ruta y guia hacia el paraiso materialista-ultralunatico.
saul lemus: (2008-11-10 07:05:05 horas)
una breve correccion: Hank Aaron no fue el primer beibolista negro en las grandes ligas, pero si fue el rey del home rum. en cuanto a Obama la historia lo juzgara si fue un lider o un politico del monton, hasta no ver no creer...
sergio licardie: (2008-11-10 06:03:46 horas)
Cambio de piel no significa que la masacuata deje de existir, sino que una parte de si misma se renueva y crece, se vuelve mas vigososa, si no es así, habrá nueva piel. Obama no es piñata, ni quien quilete, ni chinche. Así que las espectativas serán a lo Kenedy, una nueva forma de fortalecerse
sergio aguilar: (2008-11-10 03:59:16 horas)
Muy buen análisis Marcela, empata con las preguntas que se hace tambien Eduardo Galeano:
"Ojalá"
Por Eduardo Galeano
¿Obama probará, desde el gobierno, que sus amenazas guerreras contra Irán y Pakistán fueron no más que palabras, proclamadas para seducir oídos difíciles durante la campaña electoral?
Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.
Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando?
Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.
¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?
La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.
¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?
Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.
¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?
Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.
¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?
Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.
¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?
Me temo que sí, pero ojalá que no.
¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?
Me temo que no, pero ojalá que sí.
¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?
Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.
Alan Cosillo: (2008-11-10 01:50:44 horas)
Lo mismo dirían de Condoleza Rice, sin embargo, ella y su piel obscura defendieron la invasión de Irak. Así que no tenga más que euforia,Obama no cambiará en nada como el gringo corriente ve a los extranjeros o los ve inferiores o bien los usa cuando se ajustan a sus intereses, y sino los barre de su camino. Es mejor no esperar mucho de Obama, y mejor trabajar internamente para que Guatemala avance.
Angel Rodriguez: (2008-11-10 01:43:27 horas)
Estmada Marcela,
Muchas gracias por este aporte. Siempre es importante el analisis estructural al qeu muy pocos analistas llegan.
Felicidades por ver y puntualizar lo que otros no hacen.
saludos,
Angel
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