Flores silvestres auguran la llegada del fin de año
La barba de viejo, el musgo y la pata de gallo son las plantas propias de la temporada. Se les ve en los nacimientos o en un adorno navideño. Para colectar estas especies se debe contar con una licencia del Conap.
Los musgos, llamadas briófitas (Bryophytas), se encuentran en todo el altiplano y Las Verapaces; son especies de amplia distribución. La barba de viejo o pashte es una Tillandsia (Tillandsia usneoides). Su extracción se da en el altiplano, Las Verapaces y el nororiente. La pata de gallo también forma parte de la familia de las Tillandias (Tillandsia guatemalensis). Crece únicamente en la región centroamericana, entre 1,500 y 2 mil 500 metros sobre el nivel del mar. Los lugares más comunes donde se encuentra es en los departamentos de Sacatepéquez, Chimaltenango, Sololá y Guatemala.
Su presencia en los mercados regionales y nacionales es un augurio de que la temporada navideña se aproxima. Se les ve por montones en canastas de mimbre, por Q10 y Q20. Aunque no cubren los ambientes con aromas delicados, pocos hogares se resisten a decorar los espacios con musgo, barba de viejo y patas de gallo.
Estas plantas no maderables son extraídas directamente de la naturaleza y comercializadas en los mercados para adornar nacimientos, residencias y árboles de Navidad. Se encuentran en el listado de especies amenazadas.
Según Jesús De León, del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) de Quetzaltenango, las personas que se dedican a este tipo de comercio deben solicitar una licencia, la cual se extiende durante noviembre.
Estas especies se encuentran protegidas por la Ley de Áreas Protegidas, Decreto 4-89. Quienes corten, colecten, transporten, comercialicen, intercambien y/o exporten partes o derivados de productos de flora y fauna silvestre pueden pasar entre 5 y 10 años en la cárcel y pagar multas de Q10 mil a Q20 mil.
Sin embargo, en 2007 se decomisaron alrededor de 50 sacos con 50 libras cada uno; esto, en la carretera Interamericana en la aldea Pologua, situación que llevó al Conap a presentar una denuncia ante el Ministerio Público.
Cuando se tiene una licencia, es distinto, según Kart Duchez, del Área de Vida Silvestre del Conap; así las personas pueden recolectar hasta 20 quintales. “Se otorgan entre 20 y 30 permisos anuales. Los comerciantes deben pagar un arancel de Q0.05 por libra de pashte o barba de viejo y musgo, así como Q0.30 por unidad de pata de gallo”, comentó.
Las familias pueden recolectar entre 10 y 15 quintales, que venden por montón o medida. Alberto Velásquez, quien se dedica a la colecta desde hace cinco años, indica que ofrecen entre Q20 y Q25 por la libra de musgo y pashte, y Q30 por la pata de gallo.
Su origen
Los musgos son plantas rudimentarias. Crecen en áreas con poca luz y bastante humedad como los son riscos, cuevas o cauces de ríos con bastante sombra. En algunas casas muy húmedas, pueden encontrarse en las grietas y sobre todo en los ladrillos. Son utilizados para los nacimientos navideños; le dan vida y un entorno de naturaleza y colorido.
La pata de gallo forma parte de la familia de las Tillandsias. Es una planta grande. Posee grandes hojas verdes cubiertas de manchas rojizas. Su inflorescencia rojo brillante es la que llama la atención en la época navideña. Esta planta tiene una importancia especial, ya que en su interior conserva agua de lluvia y sirve de nido para muchas especies de insectos y anfibios arborícolas, los cuales dependen exclusivamente de la planta para su supervivencia.
La barba de viejo o pashte también es una Tillandsia. Una planta que vive sobre los árboles y se alimenta de la humedad del ambiente y de los nutrientes que le aporta el aire; de allí su nombre en inglés air plant. No posee raíces y su flor es muy pequeña. Se reproduce por medio de fragmentos trasladados a los árboles o cables eléctricos por medio de las aves o el viento. Es utilizada para adornar los nacimientos y arreglos florales. Esta especie prefiere los encinos y es donde alcanza los tamaños más grandes.
Las dos especies de Tillandsias se encuentran en la lista de especies amenazadas de Guatemala, en la Categoría Dos, cuyo uso con fines comerciales y de aprovechamiento se regula a través de planes de manejo técnicamente elaborados.
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2 comentarios:
alfonso medinilla: (2008-11-17 05:26:56 horas)
Naturalmente que pueden ser cultivadas en invernadero por ejemplo. He visto jardinerías masivas de pata de gallo en un ambiente extraño para esta planta.
Hay en Guatemala personas preparadas para hacerlo pero se necesita interés y medios.
Mientras tanto seguiremos esperando milagros
juan fratti: (2008-11-15 07:55:38 horas)
Las plantas mencionadas son epifitas, o sea no parasitas, no dañan a la planta huesped. Habra alguna manera de cultivarlas?.....Estaria alguien interesado en eso....me recuerdo en mi infancia cuando una de las diversiones era ir a barranquear, se podrian cultivar en esos lugares, dandoles una explotacion racional.....y que tal en el area de las Verapaces, con la humedad constante?. Bueno es una inquietud nomas.
2 comentarios: