Acabo de terminar de leer el documento “Los demonios del Estado de visita en casa: crónica de un allanamiento”, escrito por José Rubén Zamora, presidente y fundador de elPeriódico. Estoy estupefacta. Me he quedado sin palabras, sin razonamientos, sin nada qué decir. Me siento como una niña que acaba de toparse de frente con el abismo.
Es cierto, mucho de lo que dice ahí es harto conocido por todos. No vivimos en Suecia. Estamos en un país en guerra solapada. No sabemos aún quién es el enemigo. O peor aún, el enemigo ha copado al Estado. Se encuentra en todas las instituciones como agente invisible, silencioso, mortal. Lo hemos dejado entrar y allanar sin escrúpulos en cada rincón de nuestro país. Le pagamos para que nos maltrate, para que nos humille para que nos robe. Somos ciudadanos inertes, continuamente anestesiados por cualquier sedante que nos den: el fútbol, la onda de Peña, las promiscuidades de París, el divorcio de Madonna.
Somos completamente indiferentes al dolor ajeno. Mientras no toquen a nuestra familia, a nuestro banco, a nuestra tierra, no actuamos, no nos solidarizamos.
Pero he visto una esperanza, una pequeña rama de olivo en el pico de un ave. Hay hombres y mujeres que luchan toda la vida, que no bajan la mirada, que prefieren morir torturados en manos del enemigo, antes que vivir como zombis sin corazón, sin sueño, sin ilusiones. Zamora es uno de ellos. Lo digo sin mamonerías, mi sueldo, mi espacio no dependen de lambisconeadas.
Y existen también muchas personas más, pienso en Gregorio, luchando en Chajul; en Nineth en la cueva de Alí Babá; en Claudia en su juzgado de Mixco; en los H.I.J.O.S con su protesta; en cada hombre y mujer de este país que no baja la cabeza, que tiene la dignidad y el coraje suficiente para no irse corriendo de aquí, para soñar y trabajar por un país mejor.
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4 comentarios:
Rubilio Corado: (2008-11-19 11:03:39 horas)
Nota del editor:
El artículo al que hace referencia no desapareció misteriosamente, estuvo una semana como todos los artículos de esa sección (Temas de Interés) y todavía está en nuestra página Web. La portada es pequeña y no podemos mantener mucho tiempo un mismo artículo. Aquí le dejo el link:
http://www.elperiodico.com.gt/es/20081106/pais/78481/
ANTONIO RIVERA: (2008-11-19 10:53:55 horas)
bienvenida a la realidad nacional,
es bueno despertar a tiempo,y saber con certeza quien es el enemigo,no lo sabe?
son los que venden cigarros alegres,extacis, y demas.
Rubilio Corado: (2008-11-19 10:46:44 horas)
El día 6 de noviembre apareció la crónica de José Rubén Zamora, inserta en la edición impresa, no felicité a elPeriódico por su XXII aniversario, ni me solidaricé con su presidente, porque hacerlo implicaba que mi nombre apareciera varias veces, y cuando algo es muy repetitivo, da la impresión de caer en lo culebra ó hipócrita, además nunca estuve a su lado en sus duros momentos. Y como también habían varios comentarios que coincidían con el mío, opté por no opinar en el Editorial, en “Una manera de innovar la Libertad de Expresión”, ni en la nota periodística “Más allá de servirle noticias por 12 años” la cual misteriosamente desapareció del sitio web y donde aparecía un cartón de huevos, por lógica deduje que ahí también estaban los míos, por tanto no hacía falta pregonarlo.
A lo largo de 12 años he leído el periódico, algunos de mis compañeros de la universidad son reporteros de ese diario, otros mudaron a diferente medios, algunos oportunistas acapararon puestos con los gobernantes de turnos, algunos está bien sentados en la Secretaría de Comunicación de la Presidencia. Entre otros, Carlos Menocal y Carlos Arrazola, estuvieron el Consejo Editorial, de haber sido por conectes yo fuera columnista, redactor o reportero de ese medio, pero siempre me gustó ser independiente para decir lo que siento.
Aun me parece inexplicable la partida de Filóchofo, y con todo lo sucedido a Chepe Zamora, no me explico como se han infiltrado en elPeriódico los mismos enemigos de la prensa. Hay columnistas que contradicen sus principios, y quienes deberían estar en la edición impresa aparecen escondidos en la www.miperiodico.com.gt. Es como si se les pusiera un silenciador. ¿Se publicará en la edición impresa, alguna opinión que aparece en los foros de internet?
Después de leer “Los demonios del estado de visita en casa, crónica de un allanamiento” Encontré unos cuantos errores mecanográficos o de imprenta, insignificantes, pues a eso estamos vulnerables los escritores. La narración me conmovió y me recordó las amenazas a Oscar Ixmatul, rápidamente vino a mi mente el flechazo que acabó con la vida del diagramador Abel Girón Morales, a quien al principio se trató como un simple trabajador, sin dársele la cobertura merecida. En la sección de Cartas de los lectores: Luis Ismatul, en sus condolencias nos amplia que dejó viuda a la periodista Doriam Morales.
El año pasado electoral me dejaron mal sabor las amenazas contra Enrique Castañeda e Hilda Mérida, las cuales quedaron como supuestas amenazas por intereses partidarios, luego de negárseles publicar una investigación sobre “la estructura y los financistas del Partido Patriota.
Y así como los reporteros de elPeriódico, muchos periodistas guatemaltecos de prensa escrita, radio y televisión, sufren amenazas por su trabajo. Aun sigue en el misterio el supuesto suicidio del polémico Hugo Arce. Lo más triste de todo, es la mediatización de la SIP, la falta de democracia en la prensa, y el divisionismo existente en el gremio periodístico.
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