La enorme capacidad de absorción que tiene el mercado.
Mario Roberto Morales
Si uno se pone a analizar las formas de resistencia política, ideológica y cultural que ahora existen en el mundo, ubicándolas en el espacio del mercado, se llega muy pronto a la conclusión de que prácticamente no existen formas de resistencia visibles que se sitúen fuera de él. Esto, porque si son formas visibles de resistencia, su misma visibilidad depende justamente del mercadeo y la rentabilidad que comporten a la industria cultural, al mercado político, al mercado académico de las modas intelectuales, y al de las múltiples formas de solidaridad y caridad que las iglesias económicamente poderosas despliegan desde el primer mundo hacia el tercero. En otras palabras, si se desarrolla una genuina forma de resistencia cultural frente a las formas hegemónicas y dominantes de producción y consumo simbólicos, esa forma no se hace visible ya que las posibilidades de visibilidad, difusión y transmisión culturales dependen hoy día absolutamente de los circuitos de producción y distribución de las mercancías simbólicas de la industria cultural, las cuales van desde la literatura de entretención hasta todas las formas de arte audiovisual, pasando por las versiones domesticadas de las culturas llamadas primitivas, exóticas o simplemente “otras”.
La resistencia cultural, para ser visible, necesita, pues, que desvirtuarse, que prostituirse, que renunciar a sus posibilidades de cambio, ya que si sostiene su oposición radical se convierte en marginal y, por tanto, en invisible; es decir, en no mercadeable. Quien quiera que su protesta se conozca, tiene –triste paradoja– que convertir su disenso y su protesta en mercancía. Esta pareciera ser la norma. Pero ¿es del todo imposible alguna forma de genuina resistencia, de auténtica expresión contrahegemónica en el espacio del mercado? No quisiera contestar a esta pregunta apresuradamente ni ofrecer una solución principista al dilema que plantea la realidad delineada. Lo que quisiera dejar asentado es el criterio de la necesidad de analizar todas las formas de supuesta resistencia cultural y contrahegemónica a la luz de este hecho. En otras palabras, frente a un testimonio, frente a un movimiento étnico que pugna por el respeto a una identidad supuestamente “otra”, frente a una forma musical, literaria, teatral, etcétera, que supuestamente es contestataria, uno tendría que examinar su discurso y objetivos en razón de las necesidades del mercado en el cual esa protesta adquiere forma material de libro, película, disco, movimiento social, ONG, instituto de investigaciones, congreso académico, publicación periódica, etcétera. Si pasa la prueba del mercado, le queda todavía el dilema de la invisibilidad.
El mercado tiene una enorme capacidad de absorción de los discursos y acciones que contradicen su hegemonía y dominación y, por ello, tiene un margen bastante amplio para convertir en rentables las manifestaciones o discursos que lo cuestionan. En este vértice de negociación que surge a veces entre el mercado y las acciones y discursos que lo contradicen, es donde debemos buscar la genuina resistencia cultural, política e ideológica. Por tanto, preguntémonos: qué tanto tienen de genuino y qué tanto de mercadeable los movimientos etnicistas en la globalización, y quiénes se benefician con la agitación en torno a la reivindicación de identidades binarias planteadas como otredades: ¿el pueblo o las élites que dicen representarlo? Las respuestas nos revelarán quiénes somos moralmente ante el mercado y la contrahegemonía.
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11 comentarios:
carlos fajardo: (2008-11-19 22:04:30 horas)
Estimado MRM: Estuve en el conversatorio del 13 del noviembre y lo que quiero pedirle es que se baje de su pedestal y que conforme su propio proyecto de izquierda o que se una a algún existente. La Patria no necesita intelectuales que interpreten la realidad, sino que la transformen de manera práctica (parafraseando a Marx). Pienso que le falta la voluntad de poder de la que hablaba Lenin.
Luis Ramirez: (2008-11-19 21:24:20 horas)
Ibarra, es de los otros que tampoco entendio el mensaje de MRM com el mismo lo dice, la clave esta en las respuestas que el plantea de ultimo. Quienes se benefician del discurso indio ladino, planteadas por los otros. Ahi si responde si el discurso es genuino o contrahegemonico o mas responde a las necesidades del mercado. Esa sera nuestra moral. Ese es el problema cuando uno estudia solo economica, todo lo reduce a la utilidad marginal.
Estuardo Ibarra: (2008-11-19 18:13:47 horas)
Desgraciadamente MRM cree que toda la humanidad (menos los escogidos como el) son unos Zombies que actuan no por conviccion sino bajo la influencia de fuerzas que los obligan a actuar de una manera que en la ausencia de esas fuerzas no lo harian y es por eso que se necesita de un Mesias que les enseñe el camino..... que acaso no se da cuenta que toda persona busca su bienestar y al encontrarlo no tiene por que seguir buscando u oponiendose?? Que la manera de buscar ese bienestar no sea del agrado del iluminado ya no es culpa nuestra...
Lorenzo Arévalo: (2008-11-19 17:42:07 horas)
Qué pena que estos espacios sean usados por personas inescrupulosas sólo para atacar, en vez de aportar algo.
Lo que dicen algunos es muy cierto, que el columnista utiliza un lenguaje muy rebuscado. Pero eso no es lo importante, sino el contenido. De todos modos no estamos leyendo algún diario sensacionalista lleno de basura. Por algo leemos estas columnas, porque se supone que aquí escriben algunos de los intelectuales guatemaltecos.
Yo nada más expresé mi opinión, y es cierto que no tengo doctorados ni conozco a fondo toda la teoría mercantilista. De todos modos, si los demás lectores entendieron bien el artículo, sería bueno que lo ampliaran con opiniones válidas.
Miguel P. Vesco: (2008-11-19 16:46:17 horas)
para don Luis Ramirez, lo que pasa es que la retorica profunda no es rentable. Completamente de acuerdo con don Alvaro Monzon, al columnista les va costar entenderlo
Alvaro Monzon: (2008-11-19 14:47:27 horas)
Hoy como si sus seuidores no le entendieron, o no los motivo lo suficiente para salir a aplaudirle, para que asi usted se sienta comprendido, hableles en lenguaje donde no se hable de mercado, mporque de eso sus acolitos no muy.
Alvaro Monzon: (2008-11-19 14:45:26 horas)
Como siempre Don Mario Roberto y su lenguaje rebuscado, de ahi su falla, su mesaje como el del resto de la izquierda, no es mercadeable (usando sus terminos), y de que esta prostituido lo esta y yo diria que es el mas, desvirtuado definitivamente. El gran cambio del que nos hablan ustedes es llevarnos a el tipo de sociedad como la cubana, donde todo funciona, donde todos son iguales, donde el estado es el amo absoluto y ustedes sus representantes, niegan o o ignoran convenientemente el derrumbe de un sistema podrido y protituido a a mas no, en fin el cambio nunca llegara.
Luis Ramirez: (2008-11-19 14:22:32 horas)
Vesco podra saber un poco de bolsa de valores pero en cuestiones de filosofia politica su discurso es muy simplon y con poca profundidad, y en algunas ocasiones hasta contradictorio.
Lorenzo Arévalo: (2008-11-19 13:08:00 horas)
Déjeme ver si entendí. Es cierto que son muy pocas cosas las que se pueden realizar en este mundo, sin dinero de por medio. Pero en mi humilde opinión, el dinero debe ser un medio para conseguir lo que deseamos, no una finalidad. Esto es, dependiendo de los principios que cada quien tenga.
Por ejemplo, usted al escribir este artículo, se vale de medios de producción y el contenido nos llega a nosotros a través de otros tantos, y es una cadena muy larga de relaciones productivas. Pero yo considero que su texto y su mensaje es genuino, porque no creo que sea "mercadeable", ni se vaya a hacer rico con escribirlo, ni es algo invisible porque aporta algo bueno, aunque no sea un "producto" que se distribuya masivamente.
Disculpen mi ignorancia, pero espero aportar algo al debate. Y no se puede confundir sociedad con mercado. Y dejémonos de individualismos. Y el dinero no lo es todo, ni lo puede comprar todo. Y existen muchas libertades, no sólo la de hacerse rico a cualquier precio.
sergio licardie: (2008-11-19 11:40:27 horas)
Indudablemente que un lenguaje tan sofisticado, rebuscado, en el mercado no hay quien lo compre porque la moneda de circulación es desde analfabeta, otras lenguas y los valores mas altos llegaron a primaria, pero como es normal, desertaron. Creo que el clientelismo del elitismo literario no se da en estos textos y contextos, si hay quien compre creo que sabe vender caro.
Miguel P. Vesco: (2008-11-19 09:39:01 horas)
La marginalidad y la invisibilidad pero sobre sobre todo la INVIABILIDAD de la izquierda radican en que no consideran a la persona individual como sujeto capaz de sentir emociones, sentimientos, deseos y sobre todo LA NECESIDAD DE SER LIBRES.
Otro error es pensar que el "mercado" de por si es algo, cuando en realidad es la ACCION HUMANA la que determina los resultados de cualquier mercado, y para que esto se cumpla LOS MERCADOS TIENEN QUE SER LIBRES, de lo contrario las personas buscan o crean uno, pero en libertad.
Por supuesto promover las ideas en un mercado de ideologia cuesta dinero, si no vea la campaña del Partido Democrata en Estados Unidos, y por eso MONEY TALKS.
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