Mario Manuel Triay Lamas vino para quedarse. Es un ciudadano de otro lugar, con un proyecto de vida sencillo, pero completo. Este hombre llena a plenitud las aspiraciones de toda persona de bien, sin aspavientos, adopta esta tierra como si fuera propia, y en silencio va dejando la semilla de la plenitud: cumplir las virtudes que engrandecen al ser humano; integrarse con devoción a construir una linda familia; dedicarse con abnegación a un trabajo honrado, y prestar su mayor esfuerzo al servicio de la comunidad.
Esa ha sido su agenda de vida, esa ha sido su prioridad. Lindo ejemplo que, con esta sencilla acotación, define a Mario Triay, poseedor de una conducta intachable. En silencio muestra el agradecimiento a los seres queridos que lo acompañan en la vida, y en silencio -también- enaltece la hospitalidad de una Guatemala que le abre sus brazos y que, pasados más de 40 años, se da por satisfecha de brindarle un pedacito de su corazón.
La siembra de sus raíces -hijos y nietos-, ya son propiedad de esta patria, que vio nacer a sus herederos y que hoy prosiguen la huella de las enseñanzas de sus progenitores. Ellos se han identificado como personas útiles a la sociedad, que se saben dignos de la trayectoria de sus padres y así apoyan a la construcción de su país anhelado por todos sus habitantes.
Estas palabras reconocen el esfuerzo de una persona que -no ha realizado sus acciones extraordinariamente-, pero sí ha colaborado para hacer las cosas ordinarias extraordinariamente bien. En la década de los sesenta, la empresa con quien trabajaba le señaló a Guatemala como punto de aterrizaje, sin siquiera imaginar que verdaderamente este era su verdadero destino.
Traigo a mi memoria esta remembranza, porque forma parte de las experiencias agradables de la vida que me ha tocado disfrutar y que, en su momento, es imperativo no callar, sino, al contrario, hay que compartir. Es edificante reconocer cuando “las adopciones son buenas”, y Mario Manuel Triay Lamas es una de ellas; él es de las personas que puede contar que el fruto de su proceder le ha hecho ganar el cariño, la admiración y el respeto. Para quienes lo rodeamos, es muy importante demostrarle que compartimos este afecto que hoy expreso.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
5 comentarios:
Paola de Rivaga: (2010-12-22 13:57:17 horas)
Sin duda alguna, estas palabras definen completamente el excelente ser humano que es Don Mario como Guatemaltecos tenemos mucho que aprender de una persona como el, para mi ha sido una bendición y un privilegio trabajar en su empresa.
Isabelle Fischer: (2008-12-02 16:35:06 horas)
Me siento orgullosa de leer tan destacadas opiniones acerca de Mario Triay, las cuales comparto. El señor Triay ha sido y será siempre una figura paternal a la que yo admiro y sus opiniones siempre han merecido mi gran respeto porque lo considero no solamente acertado sino que virtuoso. Tanto él como su esposa, porque claro detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, son un ejemplo para nuestra Guatemala.
Patricia de Fernandez: (2008-11-24 11:41:12 horas)
Conozco a Don Mario, y comparto la opinion de don Jose Adolfo, ha sido un hombre que ha legado mucho bien, como en mi persona.
Trabajo para su empresa y es un orgullo trabajar para él, a donde quiera que voy por cuestiones de trabajo, al identificarme como su empleada me habren las puertas, porque saben los principios que nos ha inculcado, no los enumero pero el principal para mi es la honestidad.
Miguel P. Vesco: (2008-11-24 11:33:18 horas)
Don Mario Triay si ha heredado de su saber a Guatemala y los guatemaltecos. Me consta porque soy uno de ellos. En 1974 don Mario me enseño a leer y a comprender las clausulas de los endosos en las polizas de seguros de una empresa gigantesca donde yo trabajaba. Si alguien como don Jose Augusto Perez Figueroa no tuvo la oportunidad de aprender con el o con otros es porque o no quiso o no le daba la cabeza. Saludos desde Baton Rouge
JOSUE AUGUSTO PEREZ FIGUEROA: (2008-11-22 10:46:38 horas)
Linda prosa para una persona que ha triunfado, ejemplo para la juventud. Sin embargo Guatemala sigue manifestando sus grandes desigualdades porque el sistema es opresivo.
No cabe duda que el personaje en mencion traia una cultura diferente a la nuestra, menos para el, que no la asimilo. Ha cuantos compatriotas nuestros habra contagiado con sus exitos?
El texto dice que ha heredado en sus hijos toda la cultura que trajo. Que ha heredado a Guatemala?
NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION
5 comentarios: