A la sindicada se le capturó ayer en Mixco por parricidio.
Luis Ángel Sas
Una llamada confidencial al teléfono de emergencia 110 y la declaración de una niña de 8 años fueron claves para capturar a María Elena de Paz Marroquín, acusada de asesinar a su esposo, Jorge Armando Lima Véliz, y luego enterrarlo en el patio de su casa para después pagar para que lo desenterraran e incineraran a pocas cuadras de su vivienda. Ella lo reportó como secuestrado.
A De Paz se le acusa de golpear en la cabeza a su cónyuge, lo cual le ocasionó la muerte, y luego lo enterró en el patio. El 8 de agosto, la mujer acudió a la Policía Nacional Civil (PNC) a denunciar el secuestro de su esposo. Dijo que había recibido una llamada donde le exigían US$15 mil para dejarlo libre. Después los secuestradores le bajaron la exigencia a US$5 mil, indicó.
El 10 de agosto, el cadáver calcinado de Lima fue ubicado en una de las calles de la colonia San Ignacio, zona 7 de Mixco.
El 21 de agosto se realizó un allanamiento en la casa de la pareja. La antropóloga forense María Raquel Lorenzana determinó que en una profundidad de 85 centímetros se encontraban restos de cabello y materia humana, por lo que tomó una muestra para analizar.
Una de las hijas de la víctima confirmó que "su papito" murió en el lugar donde se efectuaron las excavaciones.
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