La primera paradoja es casi asombrosa: el culpable se ha convertido en el héroe. El euro, el yen, el franco suizo, la libra esterlina, se devalúan rápidamente con relación al dólar. Todos saben que la catástrofe se inició con la truculenta ingeniería financiera norteamericana de las hipotecas subprime, pero mientras más se ahonda el desastre, más crece la convicción de que la economía de Estados Unidos es la mejor preparada para capear el temporal.
Segunda. Estados Unidos está sorteando la crisis mediante el expediente, bastante discutible, de imprimir billones de dólares para inyectar liquidez a la economía. Supuestamente, es dinero que la sociedad norteamericana, mediante su gobierno, les presta a las empresas financieras para que, a su vez, continúen prestando, pese a que el gran problema se originó en el endeudamiento irresponsable y en la falta crónica de ahorro. Con esta medida, el país retarda el ajuste en lugar de acelerarlo, distorsiona la competencia y elimina el factor riesgo en las transacciones comerciales, con lo que adultera totalmente la esencia de la economía de mercado. ¿Para qué comportarse prudentemente si el papá Estado vendrá a rescatarnos? Tercera. El éxito mata. No hay nada más peligroso que las conquistas sociales en épocas de crisis. Cuando las prestaciones y los salarios son muy elevados y se han convertido en derechos adquiridos, las empresas no pueden sobrevivir a las crisis. Es lo que les sucede a los fabricantes norteamericanos de autos. No mueren porque fabrican peores automóviles que los japoneses o los alemanes –aunque haya algo de eso, según se quejan los usuarios–, sino porque carecen de flexibilidad para adaptarse a los periodos de contracción económica. Hasta que los sindicatos no lo entiendan, los trabajadores van a resultar perjudicados cada vez que llegue una época de vacas flacas.
Cuarta. Los expertos son casi inútiles. Hay que acabar de admitir que la economía no es una ciencia que se rige por las matemáticas, sino una actividad guiada por las cambiantes percepciones psicológicas, como suponía Ludwig von Mises en La acción humana. Las famosas “burbujas”, causantes de los grandes descalabros, son todas parecidas: un número creciente de personas se entusiasma con la posibilidad de obtener grandes ganancias en una actividad (Internet, bienes raíces, simples préstamos), lo que funciona bien durante un tiempo, hasta que comienzan a desaparecer los inversionistas, a veces por simples sospechas, y, bajo el estímulo del miedo, se produce el colapso en cascada.
Cinco. La reducción del precio del petróleo es, al mismo tiempo, una maldición. La única manera de que las fuentes alternas de energía sean rentables (el viento, el sol, el etanol, las plantas atómicas), es si el barril de petróleo resulta muy caro, especialmente mientras no se le impute al oro negro el inmenso costo militar que implica mantener una gran presencia militar occidental en el Medio Oriente. Desde 1973, siete presidentes norteamericanos han asegurado que le pondrán fin a esa dependencia. Si el precio no sube ocurrirá lo mismo con Obama.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
4 comentarios:
Andrés Zepeda (el bobo de la caja): (2008-12-06 12:04:33 horas)
Nota del editor:
Lamentablemente un problema impedía visualizarlo, pero ya fue corregido.
Anibal Perez: (2008-12-06 11:23:03 horas)
Veamos que logro parrafo por parrafo en apretado espacio: 1) Se percibe certeza juridica, estabilidad politica, indiscriminacion tributaria, aplicacion puntual de la tecnologia en muchas actividades diarias, apoyo frontal a la educacion e investigacion, refuerzo y mantenimiento de la infraestructura basica (caminos, puentes, aeropuertos, etc), por lo que es cierto que todavia todo el mundo opta por los gringos. Exasperante para los iconos de la izquierda, no?. 2) Pero que se puede hacer si el paciente esta teniendo espasmos incontrolables?, para que existe el Estado en esos momentos?, la intervencion limitada y, sobre todo, regulada y con exigencias de limpiar el mercado y los bancos es mas que necesaria. 3) los sindicatos comprueban, una vez mas, que su existencia no responde sino a intereses espurios, egoistas, demagogos y traicioneros cuando van mas alla de lo mesurable y necesario. Los sindicatos de los autos tienen excesivas prebendas tipo magisterio nacional de guatemala: salario promedio nacional gringo oscila desde 8 a 26 la hora....los sindicalistas se aseguraron un promedio de 72 la hora, seguro medico y vida incluido, vacacionzotas estilo burocracia chapina y monto del retiro adosado a cada vehiculo producido. Como no van a tronar estos monstruos? 4) La economia, aunque explicada matematicamente, esta mas ligada a la naturaleza humana con sus tendencias narcisistas, vanidosas, pendejas, ilusas o, al menos, tendencias necesarias para tener un nivel de vida decente. El mercado somos todos los seres humanos, manipulados por la publicidad o no, con esas normales tendencias hacia los extremos alentados por politicas privadas perversas (vease la publicidad destinada a las bebidas alcoholicas y su resultado social en guatemala). 5) Greenpeace es mas activa, y agresiva, ahora; los seminarios y encuentros ecologicos o lo que sea para limpiar la tierra son mas frecuentes; la conciencia ecologica es mas fuerte ahora. Obama no es tan, originalmente, desinformado, como Bush....o como Colom. El petroleo ya es como una maldicion hasta en Guatemala con su variopinta tendencia caotica hacia el desmadre economico e insistencia de cada quien de tener "un su carrito", por ejemplo. La contraparte hacia el petroleo es esa, pues, tendencia cada vez mas creciente de velar por el ambiente.
Fantastica esta oportunidad de elperiodico de "hacer patria" via estos comentarios.
Carlos Humberto Ruiz: (2008-12-06 10:28:45 horas)
Otra, los empresarios guatemaltecos se declaran pobres y piden incentivos fiscales, seguridad y no aumentos salariales a sus trabajadoresr, para sobrevivir de papá gobierno que los mismos lo han dejado enano.
alfonso villacorta: (2008-12-06 07:47:46 horas)
Otra paradoja es que si es pobre o clase media y tiene problemas financieros le va mejor suicidandose. Si es millonario que ha maldecido la intervencion del Estado y ha colaborado para que se suiciden pobres, el gobierno lo salva con alguna inyeccion de dinero.
4 comentarios: