Novela virtuosa y emotiva, Una pantera en el sótano es ejemplo del poder que tienen ciertos libros de cautivar desde el primer párrafo...
Méndez Vides / Viaje al centro de los libros mendezvides@itelgua.com
Novela virtuosa y emotiva, Una pantera en el sótano es ejemplo del poder que tienen ciertos libros de cautivar desde el primer párrafo: “Muchas veces en la vida me han llamado traidor. La primera fue a los 12 años y 3 meses, cuando vivía en un barrio a las afueras de Jerusalén. Fue durante las vacaciones de verano, faltaba menos de un año para que el Gobierno británico se retirase del país y naciera, en medio de la guerra, el Estado de Israel”. Ya uno entiende que la obra versará sobre la traición, un tema universal que nos sacude a todos, y aplicado desde la perspectiva de un niño que está cultivando su identidad. Y nos ubica en un lugar específico, en un momento histórico muy particular, la guerra y el final de la ocupación británica. La obra está narrada en primera persona, haciéndonos entender que el pasaje narrado corresponde a la memoria del autor judío Amos Oz (Jerusalén, 1939) y sus vivencias reales de su infancia. Y el drama se establece en el segundo párrafo de la novela, donde el niño cuenta su pavor cuando al salir a la calle una mañana encuentra pintado sobre el muro de su vivienda un letrero que lo califica de “vil traidor”. El niño judío ha entablado amistad, siempre lejana para no ser traidora con un oficial inglés, con quien conversa con la idea de que cada quien practique el idioma del otro. El niño habla en inglés y el oficial en hebreo. No hay empresas políticas ni ideológicas involucradas, pero el oficial es buena gente, generoso, no espera de él sino su amistad. Los amigos independentistas lo acusan de ser traidor, por la relación que mantiene con el enemigo, y el muchacho en su afán de ser bien visto por sus amigos se ofrece para obtener información del oficial para advertir a los independentistas de los avances de los británicos. Es decir, poco a poco se sumerge en una acción que luego comprenderá como una traición al buen amigo extranjero.
La novela es deliciosa, íntima y relata la vida durante la opresión, en los días anteriores a la retirada de los británicos. Y en medio de las dudas del niño, un día el padre lleva a la enorme biblioteca de su hogar un paquete prohibido, porque allí creen que nadie entrará a buscarlo.
Dando la pauta para que el niño sueñe y se encuentre dividido entre su fidelidad a la familia, a su padre austero y exigente, a sus amigos, a quienes desea hacer partícipe del riesgo familiar para lucirse, y el viejo oficial inglés que lo quiere sin pedir nada a cambio. La trama se desarrolla fluida y libre, en medio de un discurrir constante sobre detalles del habla, como en el puro principio, cuando al descubrirse acusado de “vil traidor” se asombra por lo de vil, porque ¿acaso no toda traición es vil?
Una novela para considerar durante el feriado. Disfrútenla.
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