Aterran las dimensiones de la crisis actual, pero no será la última.
Julio Vielman
El mundo se encuentra atrapado por una maraña de trenzas que abaten su producción y consumo, y pauperizan millones de gentes. Cada uno de los hilos del enredo es un problema económico de gran complejidad que de alguna manera afecta la vida de cada habitantes de la Tierra.
Algunos de los principales de estos componentes de la crisis se discuten en las próximas columnas de esta serie (de la cual ocho ya se han publicado), como se les resume enseguida. Importantes analistas atribuyen la burbuja económica que le acaba de estallar al mundo en un relajamiento de la regulación de las actividades financieras que alentó a la toma audaz de riesgos, especialmente de crédito y de inversiones, que eventualmente fueron irrecuperables.
Remuneraciones estratosféricas acompañaron la euforia, y ahora causan repulsa entre los críticos, quienes consideran que el reforzamiento de las regulaciones es esencial para evitar una repetición de la crisis. Las propuestas son variadas, pero parecen inevitables regulaciones más estrictas. ¿Qué efecto podrían tener en la creatividad que es esencial para unas finanzas que deben apoyar el desarrollo económico?
La intervención masiva de gobiernos para evitar el colapso de los mercados ha resucitado las fórmulas anticrisis de John Maynard Keynes, hasta hoy consideradas anatema por los libremercadistas, pero que fueron ampliamente utilizadas en la Gran Depresión del siglo pasado. De hecho, algunas de ellas ya se están aplicando, pero hay diferentes opiniones de la profundidad y permanencia de su aplicación.
Muchos bancos centrales se han quedado sin su arma principal, la tasa de interés que rige los mercados, al rebajarla casi a cero en un intento, hasta ahora infructuoso, para revivir la actividad financiera. Tienen otras armas en sus arsenales pero su uso puede resultar contraproducente en el futuro. Sin embargo, parece que sin remedio tienen que aplicar la máxima que dice: rescate ahora, pague después, si no, puede ya no haber que rescatar.
La crisis tiene muy diferentes diagnósticos y tantas más recetas de un hormiguero de economistas y analistas. Le puede ir muy mal al mundo y su gente si escoge las recetas que pueden resultar, como ciertas medicinas, peor que la enfermedad. Algunas de las que ya se aplicaron, al parecer han agravado la situación y demorado su resolución.
Es común oír de la riqueza que ha destruido la crisis, pero, ¿cuál era esa riqueza y a dónde fue a parar? Cuántas de las fortunas evaporadas pueden recuperarse algún día preocupa a millones en el mundo. Un ejemplo impresionante es el de la Bolsa de Valores de Nueva York: esta anunció el 31 de diciembre pasado que US$7 trillones perdieron de valor las acciones ahí transadas en 2008.
Aterran las dimensiones de la crisis actual, pero no es la primera ni la última, es útil conocer cuántas y cómo fueron las anteriores y qué se puede aprovechar de ellas ahora. La actual parece ser de mayores dimensiones y globalización que otras, lo que le sugiere a algunos que el capitalismo como se practica ahora está siendo autodestructivo, a menos que se le reforme drásticamente.
Los rescates de gobierno de bancos y empresas han revivido el debate de cuánto inducen al futuro a tomar excesivos riesgos y a gerentear mal los negocios si un empresario sabe que puede ser rescatado. Llamado riesgo moral, o “moral hazard” en inglés, no tiene reglas fijas. Se citan casos anteriores que pueden haber contribuido a la crisis actual, y que los cuantiosos rescates de hoy están sembrando la próxima crisis.
Increíblemente, las costumbres de los Estados Unidos de extraordinarios niveles de consumo y de endeudamiento los han llevado a depender financieramente de su más poderoso contrincante, China. Hoy, buena parte de su suerte está en manos chinas. Algunos piensan que China, si quisiera, literalmente podría quebrar a los Estados Unidos. Pero, ¿le conviene?
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2 comentarios:
JOSUE AUGUSTO PEREZ FIGUEROA: (2009-01-06 21:52:32 horas)
La riqueza, como se le considera hoy, es la acumulacion de dinero y bienes en detrimento de los que no pueden o no quieren acaparar.
Sin embargo la riqueza, desde el punto de vista economico es LA COMIDA, EL VESTUARIO, LA VIVIENDA, quien tiene que comer es mas rico que el que teniendo mucho dinero no puede comer nada como se especulaba de cierto banquero de USA.
El dinero no se consume, se traslada a otras manos a no ser que se utilice para encender cigarrillos como hacian las vaqueros del OESTE.
Creo que hay crisis debido a se cambiaron las reglas del juego y los referentes economicos estan cambiando a otros referentes que tenemos que descubrir.
NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION
Edwin García: (2009-01-06 04:55:45 horas)
Será que los gastos militares diarios de una guerra pretextadamente inventada influyen en el deterioro de la economía en USA???
El Sr. A. Greenspan en entrevista con N. Klein aceptó públicamente en TV, que se habían desparecido 9,000 millones de dolares de la reserva federal, camino a Irak, que no los perdió él, pero que se "volatilizaron" en camino a, o en Irak. Literalmente se perdieronl. Y cuando eso sucede en nombre de la guerra, tiene que ocurrir una debacle. O no????
Tome en cuenta el problema de las hipotecas, que es la primera salvaguarda que hará el gobierno del Sr. Obama. Tuvo esto que ver, porque inicialmente este fue uno de los detonantes, o no???
Considero que habría que profundizar mas en la temática, pues sino se queda uno en el análisis superficial. Sería útil una segunda opinión de personas como Balsells, Piedrasanta o Velazquez sobre este tema.
2 comentarios: