El secuestro es la retención o apoderamiento de una persona para exigir dinero por su rescate. Conforme nuestro Código Penal el secuestro es un delito que puede ser sancionado con pena de muerte.
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El secuestro es la retención o apoderamiento de una persona para exigir dinero por su rescate. Conforme nuestro Código Penal el secuestro es un delito que puede ser sancionado con pena de muerte. Sin embargo, en Guatemala la pena de muerte no es suficiente disuasivo para las mafias que se dedican al plagio de personas, fundamentalmente porque esta es inaplicable por razones políticas.
Aunque ha habido capturas de secuestradores, la gran mayoría de facinerosos se ha salido con la suya sin que las autoridades se hayan dado por enteradas. Por si esto fuera poco, muy pocos secuestradores capturados han resultado condenados por los tribunales.
Además, en el pasado los procesados y condenados por secuestro han tenido la oportunidad de fugarse impunemente de las cárceles del país, debido a la absoluta falta de seguridad que ellas ofrecen para mantener encarcelados a los plagiarios.
De acuerdo con estadísticas de la Policía Nacional Civil (PNC), en 2008 se registraron 213 secuestros, es decir 117 más que en 2007, que se registraron 96. Es decir que los secuestros se incrementaron en un 221 por ciento entre 2008 y 2009.
Según la PNC, en 2008 el 59.1 por ciento de las familias de las víctimas accedieron a pagar los rescates y, a la fecha, 13 personas permanecen en poder de bandas de secuestradores. Asimismo, en 2008 se registraron 30 liberaciones sin pago, mientras que 14 de las 213 víctimas murieron, pese a que 5 de las familias de los secuestrados asesinados accedieron a pagar el rescate.
El secuestro, junto al narcotráfico, contrabando, tráfico de madera, robo de vehículos, tráfico de armas, lavado de narcodólares, tráfico de niños y saqueo del erario, son las cabezas de la hidra mafiosa que se ha apoderado de nuestro país.
La seguridad pública prácticamente ha dejado de existir y la gente honrada está totalmente vulnerable e indefensa ante el acecho y embestida del crimen organizado.
Sin duda, la falta de una política criminal, sustentada en una estrategia de prevención del delito y en un sistema de inteligencia eficaz, es la causa principal de que los secuestros y otros crímenes gravísimos estén en auge en nuestro país. ¿Quién quiere vivir e invertir en Guatemala bajo estas condiciones?
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2 comentarios:
humberto azurdia: (2009-01-07 19:31:40 horas)
Señor Editorialista lo felicito por el editorial de hoy y los anteriores,tambien tengo que comunicarle que hoy es un dia para celebrar nuestra feria en Peten,pero es de gran gusto y alegria que hoy circulo nuevamente este importante medio de comunicacion,la gente que nos gusta leer y analizar lo que sucede en nuestro pais estamos de jubilo,a mediodia ya no habia un ejemplar en los puntos de venta...felicitaciones y un pueblo bien informado jamas podra ser baboseado...larga vida a El Periodico...
lourdes mejía: (2009-01-07 06:53:54 horas)
El secuestro es uno de los delitos que forman parte del abanico de posibilidades del crimen organizado. Este lo comete impunemente, porque tiene conexiones con cualquier institución, a través de sus propios peones o empleados o soplones, para lograr inmunidad y facilidad en su ejecución. Esto hay que distinguirlo, comprenderlo y aborrecerlo. Al hacerlo, se deben tomar acciones. Tristemente las personas buenas y trabajadoras son las víctimas siempre. El camino que viven éstas y sus familias luego del secuestro representa un dolor inimaginable, es peor que recibir la noticia de un asesinato. En el secuestro hay tortura a pausas para todos. Hay humillaciones y control absoluto de las víctimas, los cautivos y sus familias. Las amenazas y coacciones chantajistas sopena de vejaciones, corte de dedos, manos, brazos, cabezas, violaciones, golpes y cualquier otra manera de tortura son medios para coaccionar a las familias tan víctimas como los secuestrados.
Cuántos efectivos existen para prevenir y perseguir esta clase de delitos en Guatemala? Es una verguenza conocer el número de víctimas y el crecimiento del hecho.
No cabe duda alguna, Guatemala está tan miserablemente olvidada por sus autoridades, porque mientras ésto ocurre ellos están engolocinados quedándose con los recursos ajenos, que obligadamente deberían invertirse para prevenir y sancionar éstos crímenes.
2 comentarios: