Contra George W. Bush, Hugo Chávez la tenía más fácil.
Andrés Oppenheimer
¡Pobre Hugo Chávez! Tras contemplar las primeras medidas tomadas por el presidente estadounidense, Barack Obama, el líder populista venezolano y sus discípulos en Latinoamérica deben estar pensando: “Contra (George W.) Bush estábamos mejor”.
Obama ordenó el cierre de la prisión de la base naval de Guantánamo, Cuba, en el término de un año, firmó un decreto que prohíbe torturar a los prisioneros de Estados Unidos en cualquier parte del mundo, abrió los registros de la Casa Blanca para hacer su gobierno más transparente, y reiteró de diversas maneras el mensaje de su discurso inaugural dirigido a los demagogos antiestadounidenses, de que “sus pueblos los juzgarán por lo que sean capaces de construir, no por lo que destruyan”.
Al revertir algunas de las políticas de Bush que más alentaron el sentimiento antiestadounidense en el mundo entero, Obama ha empezado a moverle el piso a Chávez y a otros demagogos aspirantes a presidentes vitalicios que han construido sus carreras políticas culpando a Estados Unidos por el atraso de sus países.
Obama ganó el primer round. Los ha puesto a la defensiva. De repente, les resulta difícil recitar su cartilla de improperios contra un presidente joven, afroamericano, que con frecuencia tiene índices de aprobación más altos en sus propios países que ellos mismos.
Hasta el dictador cubano Fidel Castro –el máximo maestro del arte de usar a Estados Unidos como chivo expiatorio de las falencias de su país– trata a Obama con guantes de seda. En una columna la semana pasada, Castro dijo que no duda de la “honestidad” de Obama, aunque agregó que todavía es muy temprano para evaluarlo.
Ahora bien, si Obama quiere renovar el liderazgo de Estados Unidos en las Américas, como prometió durante la campaña, debería adoptar las siguientes medidas adicionales antes de la Cumbre de las Américas que se llevará a cabo en Trinidad y Tobago el 17 de abril:
* Antes de llegar a su primera cumbre internacional en Londres, el próximo 2 de abril, Obama debiera proponer la inclusión de Brasil y México en el “Grupo de los ocho”. Este grupo, que se reúne todos los años para tratar de solucionar los problemas más graves del mundo, está constituido por Estados Unidos, Japón, Rusia, Canadá, Italia, Alemania, Francia y el Reino Unido. * Anunciar la designación de un Enviado Especial a las Américas, que tenga acceso directo a Obama. El cargo fue desempeñado por el ex jefe de Gabinete y compañero de kindergarten de Bill Clinton, Mack McLarty, durante el gobierno de Clinton, pero fue descontinuado por Bush. * Tomar medidas que permitan a los estadounidenses usar sus seguros de salud en hospitales del extranjero. Eso ayudaría a solucionar la crisis de los servicios de salud estadounidenses y, contribuiría a reducir el déficit presupuestario de Washington.
* Debería concretar la promesa de campaña de reducir la dependencia estadounidense del petróleo extranjero y crear una “Alianza Energética de las Américas”, dando fondos y asistencia técnica para las industrias exportadoras de combustibles alternativos de toda Latinoamérica. Eso ayudaría a todos (salvo a Chávez, claro, que vive del petróleo).
* Pedirle al Congreso la aprobación de acuerdos de libre comercio con Colombia y Panamá. “El continente busca un cambio de tono, pero también busca ciertas acciones específicas”, me dijo Eric Farnsworth, vicepresidente de la Sociedad de las Américas, con sede en Nueva York, quien es coautor de un nuevo informe sobre “la construcción de una agenda hemisférica de crecimiento” que incluye algunas de estas ideas. “Obama debería aprovechar la oportunidad de la Cumbre de las Américas para crear desde el principio una atmósfera positiva”.
Mi opinión: estoy de acuerdo. Si lo hace, Obama desarmará aún más a Chávez, Castro y a otros mandatarios narcisistas–leninistas de la región.
Obama podría inspirarse en lo que dijo la semana pasada el encargado de negocios estadounidense en Bolivia, Krishna Urs, después de que el presidente Evo Morales afirmara, sin evidencias, que Washington está conspirando contra su gobierno. Urs, quien estaba en la audiencia, se marchó de la sala, y más tarde exigió que el Gobierno boliviano “deje de usar a Estados Unidos como una ficha en su política interna”.
Obama podrá exigir que los líderes extranjeros sean juzgados por lo que construyan –y no por lo que traten de culpar a Washington– si sigue siendo visto en el resto del mundo como un líder bien intencionado, y creíble.
A juzgar por sus primeros días en la Casa Blanca, empezó muy bien.
Todos opinan, todos comenta, pero lo único que vale la pena leer y posiblemente a anlizar, es lo que escribe el señor Roberto López Porras.
Ya parecemos un país donde lo único que sabemos es alargar las manos para pedir y no nos arremangamos para trabajar.
Cuando empiece la presión por empleos en los Estados Unidos, que latinoamérica ni que ocho cuartos, ellos empezarán por velar por que trabajen los suyos y los demás, a su país.
En lugar de estar enseñando a alargar la mano a la gente, debíeramos empezar a crear fuentes de trabajo si no, una situación muy seria nos espera.
Quiero aprovechar para los que han leido mis opiniones que poco a poco se les va ir quitando ese dolor de cabeza, pues cada vez me las publican menos.
hans anderson: (2009-01-27 17:33:40 horas)
Pobre openmiergh. Esta obsesionado con Chavez. Comente d quien comente, trae a cuenta a Chavez.
Estoy seguro q' este seudo periodista sufre con lo q' esta haciendo Obama. Y pretende estar d acuerdo. Aunque no te guste prohibio la tortura y cerro Guantanamo.
Chavez solo quiere dar un poco d alivio y justicia social a los marginados. openmiergh quisiera oprimirlos hasta lo maximo. Tal y como bush y compania lo hicieron.
jorge hernandez: (2009-01-27 16:46:46 horas)
No es sorpresa que aquel que se alimenta de la miel que otros producen no le queda nada mas que lamer las manos del que le provee. La historia Americana, como las manos de los presidentes Americanos anteriores a Obama, estan llenas de sangre y la historia no miente. Aunque quieran tapar el sol con un dedo, la realidad alderedor no los deja escapar. Prueba de ello es la invasion a la bahia de cochinos.
Jaime R Perez M: (2009-01-27 16:37:29 horas)
La culpa no es de los culpables, ni de los culpados, y resulta que el perdón tampoco es de los ofendidos ni de los ofensores, verdaderamente veo con tristeza que un columnista de la talla de Andrés Oppenheimer, lance insultos tan ofensivos a una persona, que lo que da es risa escucharlo, El presidente Obama si, es inteligente, ni lo tomara en cuenta y dejara que solo el caiga por su propio peso, es preocupante gastar pólvora en sanates.
La culpa no es de Washington, sino de los políticos de turno, y de los columnistas que con cizaña maquiavélicamente crean divisionismo en Latinoamérica. Obama tiene la gran oportunidad de corregir el rumbo, pero no todo depende del presidente, sino de la política exterior estadounidense, a medida que se cambie el rumbo del intervensionismo militar en el Medio Oriente, se logrará la paz con los países musulmanes, a medida que se respete la soberanía de otros países, se verá a Estados Unidos como un modelo ejemplar, y cuando se elimine el bloqueo comercial, financiero, y económico que a dañado a Cuba, desde el 7 de febrero de 1962, entonces se verá con benevolencia al gobierno de Washington.
La culpa no es de Washington, sino de los políticos de turno, y de los columnistas que con cizaña maquiavélicamente crean divisionismo en Latinoamérica. Obama tiene la gran oportunidad de corregir el rumbo, pero no todo depende del presidente, sino de la política exterior estadounidense, a medida que se cambie el rumbo del intervensionismo militar en el Medio Oriente, se logrará la paz con los países musulmanes, a medida que se respete la soberanía de otros países, se verá a Estados Unidos como un modelo ejemplar, y cuando se elimine el bloqueo comercial, financiero, y económico que a dañado a Cuba, desde el 7 de febrero de 1962, entonces se verá con benevolencia al gobierno de Washington.
ROBERTO LOPEZ PORRAS: (2009-01-27 10:02:18 horas)
OBAMA Y NUESTRA AGENDA. Es absurdo pedir a una empresa en quiebra, aumento de salarios, beneficios sociales adicionales, ayuda financiera Etc. y eso es lo que hacen los políticos latinoamericanos con Estados Unidos en esta época de crísis y especialmente con Obama a quien lo han elevado a la categoría de un presidente globalmente omnipotente. Todo gira en torno a "que me puede dar" y no que puedo yo hacer para solucionar mis propios problemas. No tardarán en aparecer los primeros síntomas de una política proteccionista en Europa, en China, en Japón y tambien en Estados Unidos. Los países periféricos deberian estar trabajando para resolver sus propios problemas o para mjirigar los efectos de la crisis econ[omica mundial, sin esperar que las potencias debilitadas por la crisis económica, los resuelvan. A lo largo de los años, hemos desarrollado una cultura de dependencia más que de interdependencia, en la cual se ha perdido la dignidad y se ha atrofiado la capacidad de reaccionar, como no sea la de pedir y de cargar nuestros problemas a otros. La corrupción ha cercenado la dignidad y ha paralizado nuestra capacidad de actuar. En ese contexto, es dificil vaticinar hacia donde va nuestro país. Se culpa al Imperio de todo lo que nos pasa y se eximne, la irresponsabilidad, la corrupción, la falta de visión de nuestros políticos. Fidel Castro sobrevivió culpando de sus errores al Imperio, Chavez, Evo Morales y el duo Krishner, repiten el esquema que paga dividendos. Necesitamos un Charles Degaulle que levante la dignidad, la honestidad, la capacidad de enfrentar los problemas y encontrar soluciones realistas a los mismo.. Obama no puede hacer por nosotros más que lo que nosotros mismos podamos hacer y ya es hora de sacudirnos de la modorra y la facil solución de cargar al vecino nuestros problemas.
7 comentarios: