La primera respuesta a la crisis que atribula al mundo fue un rotundo “no” al proteccionismo. El G–20 que se reunió a mediados de diciembre en Washington acordó una serie de medidas para conjurar el nacionalismo económico que (¿lección aprendida?) profundizó la depresión de 1930.
Pero hay fuertes señales en el sentido contrario. Para empezar, como sentenció el profesor Joseph Stiglitz: “Al menos por el momento, la liberalización del mercado financiero parece estar muerta” (‘elPeriódico’ 15/02/09).
Es el signo de que la crisis económica ya es crisis política. Los gobiernos salieron a rescatar el sistema financiero en ruinas con dinero de los contribuyentes. Ahora estos piden en las calles, en los paros y en los parlamentos que el dinero se quede en casa para crear empleos y garantizar subsidios a los nacionales, no a los extranjeros. Y como hay evidencia de que parte del dinero del rescate no está yendo precisamente a la economía real sino a bonos y dividendos de los consejos de los bancos (el cinismo de la impunidad) y, por tanto, que el crédito doméstico se ha reducido, pues hay una mayor presión para recoger la liquidez del extranjero y vigilar que el dinero se quede dentro.
La lógica de sálvese quien pueda y como pueda por su propia cuenta, haría un daño enorme a todos los países, en especial a los pequeños y altamente dependientes de los flujos comerciales y financieros, como el nuestro. Es cierto, la globalización, a diferencia de 1930, tiene tejidos finos y complejos, la interdependencia entre economías nacionales es densa. Pero toda esa urdimbre está bajo fuerte tensión y algunos de sus hilos se están rompiendo. El proceso de globalización sufre su más significativa reversión de la época. El comercio mundial se podría caer a niveles no vistos en tres décadas.
Ese cuadro apunta a dos actores clave: EE.UU. y los organismos multilaterales. EE.UU. debe conducir esta crisis sin cerrar sus fronteras. El presidente Obama no cree en el nacionalismo económico, pero hay una fuerte corriente –incluso dentro de su partido– que rema en sentido contrario. Si Obama no supera esa corriente –como dice ‘The Economist’– estaremos en serios problemas. Por otro lado, el FMI debe abandonar su rancia ortodoxia de que para dar dinero a los países exige tasas altas de interés y reducir el gasto: obviamente hay que estimular lo contrario. Y la OMC debe procurar a como dé lugar completar la Ronda de Doha.
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4 comentarios:
Estuardo Ibarra: (2009-02-19 17:01:57 horas)
A que tal..... el unico objetivo del gobierno es que los ciudadanos alcancen bienestar.... en que planeta vivira este señor Lopez ???
Este gobierno esta dando señales de cambio?? como cuales?? darle la orden deel quetzal a castro??
De nuevo le repito.... con que razon se tuvo que ir de mojarra a los USA....
Carlos Lopez Contreras : (2009-02-19 15:58:34 horas)
Ante la postura del columnista. Tambien digo yo. Por ser altamente dependientes de los USA estamos hoy sudando frió. Qué tal si diversificamos nuestro comercio? Ah, pero los empresauros se "ofenden" y no se van a cuba a negociar. Eso es como lamerle el fonfon a los EUA.
Si empezamos con una estrategia que diversifique exportaciones y por otro lado proteja a productores locales EN CIERTOS PRODUCTOS estrategicos para el bienestar nacional (energía limpia, alimentos). Tendremos un futuro distinto.. por lo pronto, un bailout a los mismos de siempre nos dejaran una economía de pobreza como seguimos siendolo... la riqueza se reparte a los pocos, los de siempre....
Carlos Lopez C.: (2009-02-19 15:55:56 horas)
Me divierte Ibarra diciendo que los gobiernos tienen consciencia para sentir remordimiento.... El gobierno tiene una función: Lograr el beneficio del ciudadano. Para ello actúa en lo economico, en lo politico, en lo social y en lo ambiental. Su unico objetivo es que los ciudadanos alcancen bienestar (esto incluye el bienestar individual y el bienestar social). Nadie tiene remordimientos ni culpas... ni son santos varones ni satanicos varones...
En una democracia real, el Gobierno representa al ciudadano. En una democracia secuestrada por los oligarcas, como en Gautemala, EL GOBIERNO solo representa a los oligarcas... a menos que como el actual gobierno se empiecen a romper estructuras de poder concentrado... Nos guste o no, nos duela o no. Aunque este gobierno no sea de mi devocion completa, está dando algunas señales de cambio para el país.
Estuardo Ibarra: (2009-02-19 10:49:32 horas)
Pues ayer MRM proponia que sembraramos aqui en Guatemala todo lo que importamos asi no "dependeriamos" de paises extranjeros.... que tal genial propuesta??
No es cuestion de salvese quien pueda, es cuestion de arreglar de fondo el problema. El inundar de dinero el planeta fue un error... para que seguir cometiendolo??? Los gobiernos tienen la cola machucada y por eso estan interviniendo... o creen que lo hacen porque son santos varones???
4 comentarios: