Esta formación natural que aparenta un resbaladizo cilindro con paredes de piedra, se puede encontrar en la Biosfera Maya y en las Verapaces. En Guatemala no existe un registro de cuántos hay en el país.
Abiertos, a flor de tierra Están rodeados de vegetación y tienen diversidad de flora y fauna, casi siempre se les confunde con aguadas o lagunas y se les ubica en medio de humedales.
Semiabiertos Para tener acceso al espejo de agua es necesario avanzar a través de una caverna que está lo suficientemente cerca de la entrada como para recibir el paso de la luz solar.
Cerrados Por lo general son circulares y están cubiertos con una bóveda que tiene algunas aberturas por donde se filtran los rayos de sol.
Abiertos, profundos De forma cilíndrica y caída libre de varios metros hasta el espejo de agua. Fuente: Ecoturismo en Yucatán
Enigmáticos por naturaleza, los cenotes son pozos de agua dulce creados por la erosión de la piedra caliza, suave y porosa, territorios formados por ríos subterráneos que se unen entre sí, cavernas a cielo abierto por donde penetran los rayos del sol.
El azul de sus aguas resalta entre lo verde de la vegetación de la selva, tan solo observarlo causa una sensación inexplicable. Es descubrir algo nuevo, detallan quienes que han tenido la oportunidad de verlos, esto debido a que la mayoría de ellos se encuentra en la Biosfera Maya de Petén y en las Verapaces.
Cenote es un término que proviene de la palabra maya dzonot, que significa abismo, se forma por la disolución de la roca calcárea, carbonatos y sulfatos como consecuencia de la lluvia y el paso de algún río subterráneo. El agua aparentemente estancada tiene cierto movimiento apenas perceptible, lo que permite que esté limpia y cristalina.
Según el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), en Guatemala no se cuenta con un listado de cenotes, hasta el momento se desconoce cuantos hay. Sin embargo, las áreas donde más se han conformado son Huehuetenango, Las Verpaces y partes bajas de Petén en el sur de la Laguneta Lacandón.
Hernán Ochoa, delegado departamental del MARN en Huehuetenango, comenta que sobresale uno. “Está ubicado en Barillas conocido como El paseo al hoyo de tres ranchos. Se encuentra en la comunidad Tres Ranchos ruta a Ixcán, a 18 kilómetros de la Cumbre de Malpaís, tiene de 800 a 1,000 metros de diámetro y 400 metros de profundidad”. Agrega que hace años contaba con mucha vegetación pero ha sido depredado por problemas fronterizos.
De acuerdo con Fulgencio Garativo, hidrogeólogo del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, (Insivumeh), la mayoría tiene forma de lagunas, algunas son profundas como en Petén y las Verapaces entre 10 a 30 metros y diámetro entre 20 a 30 metros.
“La temperatura depende de la profundidad, mientras más hondo más fría es el agua porque no penetra la luz solar. Además las aguas tienden a ser un poco duras (agua alcalina con sabor a cal como las de Petén) por la presencia de carbonato de calcio en los suelos o en las rocas de los suelos”, agrega.
Entrada a otros mundos
Los cenotes fueron importantes en el desarrollo de la civilización maya, en una región donde no hay ríos ni lagos. Eran fuentes de vida que proporcionaban agua, además de ser una entrada al otro mundo y el centro de comunión con los dioses. Grandes asentamientos de esta cultura se formaron en torno a ellos que se constituyeron el centro de sus ciudades. Ceremonias y sacrificios se ofrecían en esos puntos considerados fuentes de vida.
En lugares como estos se descubren piezas de cerámica y vestigios mayas, así como fauna acuática que habita en esas profundidades.
Los más famosos se ubican en Chichén Itzá Yucatán, esto debido a las áreas que son semiáridas y áridas y no hay ríos importantes. También se observan en el Norte de México, Quintana Roo, Chiapas, Tabasco y Campeche.
Cambio de ciclo
También son conocidos como Siguan que significa agujero o pozo. El agua de los cenotes tiende a cambiar de colores, esto debido al ciclo reproductivo de las algas que se forman en su interior. Garavito agrega que mientras más joven es la alga tiende a formar un color verde amarillento por lo que así se observará el agua. Pero cuando este llega a su mejor desarrollo brinda un coloración turquesa que permite esa tonalidad y cuando completa su ciclo tiende a oscurecer por lo que la refleja rosado o rojizo.
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2 comentarios:
cinthya arellano: (2009-03-09 16:36:33 horas)
estoy de acuerdo con pablo diaz ya simplemente recordemos lo de las piramides de teotihuacan ya las estan perforando, hay q pensr en lo vulnerable de la naturaleza y mas si se trata de biodiversidad, y cosas ricas en todos los aspectos
Pablo Díaz: (2009-02-22 23:27:56 horas)
si estos cenotes estubieran en Mexico, donde hay muchos, no saben la explotación túristica q les darián asi q pilas para la autoridades del inguat, ponganse vivos porq armas suficientes para salir de la pobreza hay solo falta buen trabajo, cero mafias, compromiso, amor por nuestro país y sobre todo ganas de hacer las cosas bien.
P.D. VIVOs!!!
2 comentarios: