Las neopolíticas que algunos bancos aplican a los cuentahabientes se están convirtiendo en extralimitaciones que abusan de la buena fe y confianza con que los usuarios han depositado su dinero. Generalmente, no se molestan en notificárselas cuando abren sus cuentas, y se las aplican unilateralmente, como una desagradable sorpresa que, en lugar de sumarle a su inversión, le resta. La Superintendencia de Bancos no se da por enterada, y no toma medidas que las prohíba o las limite, para proteger a los miles de guatemaltecos que por un lado, contribuimos con nuestros depósitos a sus exitosas ganancias y, por otro, estamos siendo afectados humana y económicamente por la falta de políticas claras y generales que sean obligatorias y respetadas por todos los bancos.
Comencemos por la frecuencia con que el sistema computarizado falla, especialmente los fines de quincena o fines de mes. Largas colas de trabajadores que esperan bajo el agua o bajo el sol hasta más de una hora. De repente, en la mayoría de agencias de un mismo banco, el servicio de pagos se paraliza y como una maldición el cajero afirma: “Se cayó el sistema y no sabemos cuándo volverá. Regrese dentro de dos horas o tal vez mañana ya está funcionando”. Y con esa mágica frase se da por salvada la gruesa responsabilidad que el banco tiene con el cuentahabiente de pagarle cuando él así lo requiere. El sistema electrónico no es el responsable, ni los cajeros que soportan los gestos de descontento, sino los propios bancos que después de tantos años de fallarles el sistema ya debieran haber encontrado una forma alterna. Total, dinero es lo que les sobra.
Lo que el Artículo 504 del Código de Comercio indica es que el banco está obligado con el librador a cubrir los cheques hasta por el valor disponible, salvo disposición legal u orden jurídica que lo libere de tal obligación. Así es que cuando nos dicen “se cayó el sistema” están impunemente violando una norma y obligándonos a regresar por nuestro dinero, en otra oportunidad. ¿A quién le cobramos la pérdida de tiempo, el riesgo y el desgaste?
Las extralimitaciones se amplían en los casos siguientes: a) Si al cuentahabiente le pagan con un cheque sin fondos, es a la cuenta del propio estafado a quien le descuentan Q10. b) Si usted hizo pagos con su cuenta de cheques y se le quedó con pocos fondos y la deja sin movimiento un mes, al siguiente le comienzan a descontar Q25 mensuales por no mover su cuenta. Eso sí, no le contaron del procedimiento cuando la abrió. Si ellos no enviaron un mes su estado de cuenta o el mensajero la extravió, no es un tema que les interese. Si usted necesita la impresión de su estado de cuenta, debe pagar Q10; y de otros cobros cuando las cuentas de ahorros no se mueven ya se ha hablado.
Si la Superintendencia no toma cartas en estas formas abusivas de proceder, cada banco seguirá inventando sus distintas maneras de tomarnos por tontos; más allá de los límites que deben existir cuando de confiar en quien maneja nuestro dinero se trate. El sistema bancario debiera mantenerse fuera de técnicas de mercadeo poco éticas.
Agregar comentario:
21 comentarios: