Algunos ponen en tela de juicio la importancia que podría tener el que los gobiernos de Guatemala y Belice hayan decidido –sujeto en todo caso a la aprobación final de sus parlamentos y sus pueblos– el sometimiento de sus diferencias territoriales a la Corte Internacional de Justicia. ¿Por qué la necesidad de tanto diálogo y de tanto acuerdo, se preguntan, cuando sabido es que cualquiera puede demandar y basta y sobra para hacerlo, con la simple voluntad del demandante.
Si uno se cree titular de un derecho, demanda y punto. ¿Por qué entonces, la necesidad del acuerdo celebrado?
¡Aliviados estaríamos si para que se pudiera conocer de una demanda, se tuviese que contar con el consentimiento del demandado! Y, si es así, ¿qué mérito podría tener, el acuerdo celebrado? Todo lo dicho es correcto, pero tan sólo en el ámbito del Derecho Interno. En este, estamos sujetos a la jurisdicción de los tribunales de Justicia, sujeción genérica que nos vincula a cuantos juicios pudieran presentarse, y sin necesidad de nuestro ulterior consentimiento.
En materia internacional, muy lamentablemente, pero así es –no ocurre lo mismo– y hasta la fecha se hace necesario que las partes lo consientan. Me explico: los estados no se encuentran sujetos a la Jurisdicción genérica de la Corte Internacional de Justicia sino que la suya, se produce en cada caso. En otras palabras, para que la Corte pueda conocer, se hace preciso el consentimiento de las partes.
Guatemala podría demandar a Belice ante la Corte Internacional de Justicia sin más –sin que existiese un pacto previo de sujeción– pero si Belice no aceptase la jurisdicción de la Corte, el juicio no podría celebrarse. ¡Tan claro como eso!
Por eso es que decimos que, en materia internacional, se necesita de dos, para bailar el tango. No sólo la sujeción al tribunal es lo que depende de los estados, sino también el procedimiento y el tipo de fallo que pueda producirse. En otras palabras, si una de las partes se somete a un procedimiento de Derecho y la otra, por el contrario, a uno de equidad, el juicio tampoco podría celebrarse.
Lo decidido por los gobiernos de Guatemala y Belice –el acuerdo habido para bailar el tango– es que sea la Corte Internacional de Justicia quien conozca y, además, en un procedimiento de Derecho. Tal acuerdo es el que habrá de conocerse por el Parlamento de Belice y el Congreso de Guatemala y que no compromete a otra cosa que a someter, a la aprobación final de nuestros pueblos, la posible sujeción de ambas partes a la Jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia, sujeción que lo sería a esta Corte y a un fallo de Derecho.
Este fallo, ¡ojo! Bueno es saberlo y que estemos conscientes desde ya, sería de cumplimiento obligatorio, final y definitivo –fuese cual fuese el resultado– y por ello es que le debemos a todo el tema, la prioridad que se merece.
Me temo que habrá de ser este artículo el primero de una larga serie. Público es el importante acuerdo al que ha logrado llegar el actual gobierno, con el gobierno de Belice; como público debe ser, todo cuanto se haga en el futuro que, finalmente, amigo lector, mucho fue lo que se actuara, en el pasado, a sus espaldas y las mías; siendo el caso que el tema de Belice, nos compete a todos. ¡Ah los más que olvidados ciudadanos! A todos ¡Óigase bien!, sin excepción alguna. Trasciende esto de los intereses partidarios y se erige en un asunto de Estado que, como tal, nos debe de encontrar a todos unidos, sin distingos, lo que no impide la discusión, tan necesaria, puesto que es, precisamente, en el conocimiento de la verdad donde radica nuestra fuerza.
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5 comentarios:
Dr. Melvyn Morataya: (2009-04-23 15:42:22 horas)
Muy buen día y gracias por la oportunidad, mis respetos al honorable licenciado Valladares. En medio de un gran pesar por la ignorancia obligada a la que nos han sometido durante tantos años los gobiernos pasados, me confienso hoy con mis 24 años que no fué hasta hace dos o tres meses que al escuchar nuevamente sobre el litigio territorial tomé la decisión de informarme acerca del tema. Para mi sorpresa entendí lo que nunca ningún sector oficial o gobierno guatemalteco se había molestado en explicarme, y es el derecho indiscutible de Guatemala sobre los 12,700 km 2 islas e islotes y mar territorial que hoy se reclaman. Y esque quedé indignado al entender la forma en la cual hoy Belice ocupa dicha extensión territorial. Y me indignó mucho más que nunca nadie en Guatemala con opción a hacerlo (en cargo oficial o no) nos haya informado de la injusticia cometida contra nuestra patria, a tal punto que muchos en Guatemala hoy piensen que no tenemos nada que reclamar en un "país soberano" como Belice. Los mismos guatemaltecos que seguro estoy cambiarían radicalmente su opinion a favor de nuestra patria con el solo hecho de conocer la verdad, y la terrible injusticia, robo y el pisoteo de nuestra soberanía a la cual fuimos sometidos.
A mi parecer existen cuatro lineas de informacion trascendental que garantizarían el renacer de un reclamo a todas luces justo en todo guatemalteco excéptico de nuetro derecho sobre dicho territorio. Y humildemente las comparto (son las mismas que cambiaron indiscutiblemente mi forma de ver el conflicto, y garantizaron en mi el derecho legitimo de defender nuestro territorio)
Debemo conocer y entender que:
1. Guatemala nunca estuvo de acuerdo en reconocer la independencia de Belice la cual fue otorgada unilateralmente por Inglaterra, país que no tenía ningun derecho para hacerlo por la sencilla razón que dicho territorio formaba parte íntegra de nuestra nación y solamente se le concedio bajo la condición de préstamo para explotación del famoso palo de tinte.(es decir un país extranjero declaró independiente una parte de Guatemala, así de simple). cabe recalcar que Guatemala reclamó la reintegración de dicho territorio infinidad de veces a organismos internacionales antes de ser otorgada dicha independencia, y no es como muchas veces nos hacen creer, que Guatemala nunca hizo nada por recuperar dichas tierras- importante-.
2. Si bien es cierto un gobierno guatemalteco reconoce la independencia de Belice años después de la otorgada por Inglaterra (recordemos bajo que condiciones se da dicha independencia a expensas de la injusticia y el caso omiso a las peticiones aplicadas a derecho que exponía Guatemala), deja claro en documenteo oficial que Guatemala reconocerá a Belice como estado independiente, más no reconoce las fronteras imaginarias que se mantienen hasta la actualidad por considerar que más de la mitad del territorio del naciente estado de Belice esta conformado por territorio usurpado por inglaterra ilegalmente a Guatemala (12,700 km 2 islas e islotes y mar territorial que hoy se reclaman) que nunca le fué concedido bajo préstamo alguno de explotación, y que ocupado ilegalmente por inglatera y sometido a presiones y violación de nuestras leyes internas de aquel tiempo solo existió un documento por el cual Guatemala cedería dichas tierras a Inglaterra a cambio de ciertas condiciones la cuales no fueron cumplidas por el segundo, por lo cual no tienen validez, es decir, sigue siendo nuestro territorio abogando a derecho soberano, moral, judicial nacional e internacional. A diferencia del resto del estado de Belice -(aproximadamente 10,000 km2 prestados para la explotación del palo de tinte) que si, aún bajo condición de préstamo y no de entrega conformaría actualmente una nación independiente -Belice-, la cual es reconocida por Guatemala. esto da lugar a la tercera linea que anteriormente les comentaba, que es la siguiente.
3- Guatemala actualemente no está reclamando Belice, Guatemala reclama con toda legitimidad su PROVINCIA DE LA VERAPAZ. (esta es otra realidad fundamenteal y desconocida por la mayoria de guatemaltecos. Y que da lugar a que algunos tanto en territorio nacional como internacional piensen que lo que se esta pidiendo es una partición del estado de Belice para tomar dicha parte y violentar el derecho de Belice como país soberano. Dicha tergiversación respecto al tema es sin lugar a dudas muy perjudicial para Guatemala, puesto que si muchos en propio territorio nacional piensan que es así, que podemos esperar de la opinion mundial? Y esta es la única arma legal de la que se aferraría el gobierno de Belice para tratar de "legalizar" oficialmente el robo de nuestras tierras. Mientras que la triste realidad para nuestra nación es que en su proceso de independencia Belice ocupó, usurpó o robó - como prefiera llamarle, es lo mismo- 12,700 km 2 de area continental a eso agregue casi un centenar de islas e islotes y una basta plataforma marítima correspondiente a territorio guatemalteco. Lamentablemente, es así, nuestros hermosos departamentos actuales conformados por alta verapaz y baja verapaz se extendían hasta la salida al bello mar caribe, representadas todas en la antigua provincia de la Verapaz, la cual nunca fué concedida a inglaterra en préstamo, ni perdida en juicio o algo similar, por lo tanto no es más que territorio guatemalteco usurpado. Y esto debemos entenderlo así.
Por ultimó:
4. Datos de interés. Actualemente guatemala cuenta con una extensión territorial aproximada de 108,000 Km2. En ella vivimos mas de 13 millones de personas. Mientras que en Belice con una extension aproximada de 22,000 km 2-incluyendo los 12,700 km2 usurpados a Guatemala, y que representa la quinta parte de toda Guatemala- habitan aproximadamente solo 280,000 personas. No se puede entender ni apoyar la idea que una población tan reducida de personas (280,000) cometan tanta injustica contra nuestra patria (conformada por más de 13 millones) y priven de esta forma a nuestros departamentos del norte como alta, baja verapaz ,petén y el resto de Guatemala de su derecho al desarollo representado en la importancia de dicho reclamo territorial por su gran extención en el mar caribe, y nos priven además de nuestro orgullo disfrute y admiración por tan bellas tierras, cuna de nuestros queridos ancestros, cuna de nuestra gran cultura maya, esplendor que se puede observar en las hermosas ruinas que nos pertenecen a todos los guatemaltecos y que se localizan en dicho territorio usurpado de nuestra patria.Y que quede claro no se trata solo de números, porque el ser humano es mucho más que indice de población. Se trata de dignidad y amor patrio, por lo cual no podemos permitir que 280,000 personas reclamen un supuesto derecho, mientras se burlan de trece millones que tenemos un legítimo derecho.
Necesario es defender nuestras tierras por la sencilla razón que son nuestras.
En torno al tema del juicio en la CIJ. Le pediría a usted licendiado Valladares, con el mayor entusiasmo posible aprovechándome de su voluntad ya expresada en el aviso que sería este solo el primero de una serie de artículos, que nos dedique a los guatemaltecos un articulo exclusivo para conocer las diferenfcias entre un juicio de derecho y uno de equidad. y lo perjuicios o ventajas de uno o el otro para la causa guatemalteca. muchas gracias.
Marien dePenedo: (2009-02-28 12:24:44 horas)
Excelente exposicion. Si tenemos derechos debemos ir a una corte para que los declare.
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Profr. Carlos Humberto Díaz: (2009-02-28 11:48:14 horas)
Me parece interesante la aclaración del tema Belice, sin embargo la situación de estos dos pueblos en conflicto no solo depende de un tercero “Corte Internacional” para que de un fallo final sobre el caso; la situación enfrenta a dos puntos de gran trascendencia: uno la historia de Guatemala desde su génesis territorial y dos, los convenios y tratados con Gran Bretaña o Reino Unido con nuestra nación y tres el contrato laboral con nuestros nativos y la infraestructura humana que trajeron del extranjero.
A mi criterio no creo que el génesis de la población de Belice (la nativa y la esclava) no tome conciencia historia de su procedencia y el motivo real de su migración a nuestro territorio, Por otra parte no es posible que no exista documentación sobre los derechos y responsabilidades comerciales de una nación Europea en nuestro territorio (Tratados y Acuerdos internacionales); por otra parte se encuentra las Naciones Unidas (ONU) no puede ser unilateral en materia de Independencias de nuevos Estados en el mundo; en primer lugar, es necesario el conocimiento y seguimiento, de las causas que obligan a una población a elegir independizarse de una nación; luego existe una petición de las partes para revisar el caso y si es positivo, el mundo representado por este organismo internacional apoya en sesión y voto de las mayorías y si es necesario envía tropas para que el país afectado no lesione o violente la Independencia del nuevo país naciente.
El Caso de Belice es inaudito, nos encontramos con una nación europea que comercializo en nuestro país con las autoridades de ese entonces con Tratados y Convenios comerciales en nuestro territorio y para ello, requirió de una infraestructura humana (mano de obra) para realizarlo y por ende aparece una población nativa como extrajera; luego al paso de tiempo se renuevan los Acuerdos con la atenuante de expandir el territorio de explotación comercial (que es autorizada con nuevos compromisos a beneficio de Guatemala); durante los gobiernos siguientes se revisan los Acuerdos comerciales con este país y Guatemala manifiesta el incumplimiento de beneficios a nuestra nación como requisito básico para seguir con el Tratado o Convenio Comercial.
Al paso del tiempo nos encontramos que Gran Bretaña o Reino Unido no solo, no cumplieron con los compromisos adquiridos, sino que despidieron a la población laboral que ellos mismos requirieron como mano de obra nacional como de la que trajeron de fuera; a esto los Beliceños le dicen INDEPENDENCIA, confundiendo un DESPIDO LABORAL de este país europeo que se retiro de comercializar con Guatemala y luego exigen el territorio donde ellos laboraban y explotaban como suyo y lo mas critico es que la Comunidad internacional y nuestras autoridades incompetentes como gobierno (Usted sabe a quien me refiero) dieron por creíble que la población de Belice tenia derecho para apoderarse de un territorio que únicamente servia para la explotación comercial
Pero eso no queda allí, inmediatamente que se reconoce a Belice como nueva nación (sin solucionarlo en la Corte Internacional) proclama una Constitución Beliceño que rige a la nueva Nación; para mi esto es un engaño a sus misma población, porque ni tienen territorio legalmente (porque esta en pleito) y Guatemala no puede independizar a su propia nación, por lo tanto nos encontramos con algo inaudito internacionalmente; un país reconocido mundialmente en un territorio y con una Constitucion de Belice en territorio extranjero
Juan Joch Sosa: (2009-02-28 11:34:19 horas)
Con la explicación queda todo más claro. ¿Lo tomamos o lo dejamos?
El acuerdo podría no volver a repetirse.
Alba Suárez: (2009-02-28 03:00:06 horas)
Muy interesante. No tenemos información sobre el asunto de Belice y es justo que la tengamos. Felicitamos al licenciado Valladares por el lenguaje sencillo que utiliza y que permite la comprensión de todos.
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