Las sobrevivientes de violencia sexual merecen resarcimiento y sanación.
Rosalinda Hernández Alarcón
A pesar de la dimensión que alcanzó la violencia sexual durante el conflicto armado interno en Guatemala, existe un manto que encubre tales agresiones. Al rememorar el Día de la Dignidad de las Víctimas del Conflicto Armado Interno, es momento de recuperar nuestra capacidad de indignación por esos hechos que siguen impunes. La entrega de archivos militares podrá ayudar a esclarecer las responsabilidades de quienes dirigieron el Ejército en la época de mayor represión: Romeo Lucas García, Efraín Ríos Montt y Humberto Mejía Víctores.
A una década de la presentación del Informe Memoria del Silencio por la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), que documenta las graves violaciones a los derechos humanos durante la guerra, organizaciones y activistas sociales demandan justicia por los crímenes sexuales cometidos por el Ejército guatemalteco y las Patrullas de Autodefensa Civil contra mujeres, principalmente indígenas.
Señalan que “La violencia sexual fue sistemáticamente utilizada como arma de guerra dentro del marco de la política contrainsurgente del Ejército. Fue un método de tortura para humillar, y destruir el cuerpo, la vida y la dignidad de las mujeres, así como romper lazos familiares y comunitarios. Se ejecutó de manera masiva en el marco de las masacres para destruir al pueblo maya. La violencia sexual durante la guerra fue feminicidio y genocidio”.
Es importante resaltar que aunque existen 400 peritajes forenses en manos del Ministerio Público, los responsables de administrar la justicia no han realizado ningún juicio por violencia sexual contra mujeres, a pesar de que es obligación de actuar de oficio ante estos delitos.
Una parte sobresaliente del pronunciamiento se refiere al sentir de las víctimas: “Las sobrevivientes de este crimen han expresado que es hora de romper el silencio, de que sus voces sean escuchadas, que su sufrimiento sea reconocido, que esta parte de la Historia se escriba para que no desparezca y que los responsables sean castigados. En un acto de reafimación de su dignidad humana, expresan la urgencia de hablarlo y denunciarlo sin temor a ser estigmatizadas, señaladas o violentadas”.
Recuperar la memoria sigue siendo una demanda por la dignidad, un acto de rebeldía contra el olvido, que los autoritarios de siempre (con botas o corbata) quieren borrar. De ahí su desgastado mensaje: “Ya es tiempo de olvidar y dar la vuelta a la página”. Frente a ese absurdo, las voces de miles de personas en Guatemala de nuevo se han escuchado, sin resarcimiento ni castigo a los culpables de tantos crímenes la convivencia democrática seguirá sin soportes verdaderos.
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3 comentarios:
alfonso villacorta: (2009-02-28 11:53:02 horas)
En ese tema si fue un triunfo para la guerrilla porque hay gran cantidad de combatientas que se embarazaron en la lucha y no por el enemigo. Fue una epoca en que todavia no habia muchas mujeres en las filas del ejercito.
Tambien era muy comun el caso de bellas extranjeras que venian como "acompanantes" a caer redonditas con guerrilleros.
Fue la mejor epoca en el pais para Marx y Freud.
Pero una cosa son las deudas con la justicia ciega, manca y sordomuda que vive en la sede del poder judicial guatemalteco y otra es la justicia popular que tiene que hacer pasar una guadana, por igual, contra todos aquellos que se sentaron a negociar esa guerra sucia y luego se volvieron a sentar en mesas de 5 estrellas a negociar los acuerdos del fin del negocio que solo tuvo victimas y algunos, muy pocos, que se disfrutaron los dineros provenientes del este y oeste.
Mientras no se resuelva esta incognita historica, se va a tener que estar resarciendo hasta los orejas que todavia se desenvuelven en la sociedad actual, alegando danos sicologicos por cumplir tan abominable tarea.
sergio licardie: (2009-02-28 11:19:28 horas)
Es innegable que los que murieron por la represión y las acciones guerrilleras, TODOS, deben ser históricamente mencionados y deben crearse espacios públicos, en sus pueblos, escuelas, institutos, donde sus nombres se inscriban y recuerden, independientemente de los cementerios. Las violaciones de mujeres para estas fechas, ya corresponderán las reclamaciones a los nietos, dado que las juventudes guatemaltecas son muy precoces. Cual será el resarcimiento que pretenderán las victimadas? Porque a juzgar por la autora--------DICE: organizaciones y activistas sociales demandan justicia por los crímenes SEXUALES cometidos por el Ejército guatemalteco y las Patrullas de Autodefensa Civil--------- Yo creo dentro de su polarización político genérica sexual se está saliendo por la tangente. Yo creo que se está demandando por actos criminales, desalojos, expropiaciones, que se busca sean claramente demostrables, pero pretender los delitos sexuales. se va a encontrar con pruebas que no son confiables para generar juicios, máxime dentro de aspectos y estructura legales tan débiles como las nacionales. Lo que si, EN LOS MEDIOS la protesta se efectuará y tendrá toda la dimensión del juego político mediático de la divulgación y como protesta personal la autora ya hizo su escrito.
Oto Ovando: (2009-02-28 07:00:03 horas)
Ya es tiempo de olvidar y dar la vuelta a la página
3 comentarios: