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Walter Peña
los 54 internos que son menores de edad asistieron al juzgado con fuertes medidas de seguridad.
Los 45 años de edad de Jorge Emilio Winter Vidaurre, fueron determinantes para que los 69 amotinados decidieran matarlo el martes.
Su vida fue sorteada con la de Eleuterio Hernández, otro de los rehenes. Antes de asesinarlo le indicaron que a Hernández le faltaba mucho por vivir y él "ya había vivido mucho". Después lo llevaron a otro salón donde le destrozaron la cabeza, le abrieron el pecho y le sacaron el corazón.
Ayer, los pandilleros fueron indagados por dos juzgados diferentes. Quince fueron escuchados en un despacho de instancia penal, luego de que se determinó que son mayores de edad. Se les acusa de asesinato, motín de presos y detención ilegal.
El juez Marco Villeda ordenó su traslado al Centro Preventivo de la zona 18. El resto de pandilleros fue escuchado en un despacho de menores. Antes de ingresar a la audiencia, varios de ellos advirtieron que si no les decían donde estaban sus homis (dos miembros de su pandilla trasladados a otra prisión), continuarían asesinando gente. Fueron enviados a un anexo del Centro Correccional Las Gaviotas, ubicado en San José Pinula.
La Fiscalía refiere que los 69 detenidos reclamaban la reducción de visitas conyugales y el traslado de 2 de los internos. Indican que se armaron con pedazos de hierro, madera y clavos, y tomaron por rehenes a 2 docentes, 2 monitores y la cocinera.
Deja cuatro huérfanos
Winter deja a cuatro hijos en la orfandad. Aura, hermana de la víctima, señaló que el mentor vivía en la zona 17. “Sólo estaba cubriendo la plaza por un tiempo. Ya tenía el nombramiento en la escuela de la zona 18”, dijo.
Relató que Winter caminaba a diario varios kilómetros para llegar a su trabajo.
La Secretaria de Bienestar Social, Silvia Palomo, dijo que las niñas recibirán Q300 mensuales además del seguro que tenía la víctima.
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